Turquía anuncia la reapertura del enclave militar de Varosha en Chipre

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha pedido a Turquía dar marcha atrás a la reapertura de Varosha
Turquía en Chipre

AFP/BIROL BEBEK  -   Las tropas turcas reabrieron parcialmente el balneario chipriota de Varosha, cerrado desde que sus habitantes grecochipriotas huyeron en 1974

Turquía sigue inquietando a la comunidad internacional. Tras las tensiones con Chipre en el Mediterráneo oriental ahora se dispone a reabrir el barrio costero de Varosha, en el norte de la isla, un área que lleva 46 años sellada como zona militar y considerada clave en el conflicto turco-chipriota.

El Consejo de Seguridad de la ONU llamó este viernes a Turquía a dar marcha atrás a su decisión de reabrir este enclave. En una declaración pactada por los quince Estados miembros, el Consejo expresó su preocupación por el anuncio de Ankara y urgió a evitar “acciones unilaterales que puedan elevar las tensiones en Chipre”.

El pronunciamiento del Consejo de Seguridad se produjo este viernes tras una reunión a puerta cerrada, solicitada por las autoridades chipriotas, que consideran que el movimiento turco viola las resoluciones de la ONU sobre la cuestión.

El máximo órgano de decisión de la ONU reafirmó el estatus de Varosha que figura en varias de sus resoluciones, y consideran inadmisible cualquier intento de poblar Varosha con personas distintas a los antiguos habitantes del área.

La playa de Varosha se encuentra cerca del puerto de Famagusta, el principal centro turístico de Chipre antes de que fuera abandonado tras la ocupación del norte de la isla por Turquía en 1974, y lleva 46 años sellada como una zona militar.

Mientras que a lo largo de los años Famagusta ha recuperado su número original de habitantes, unos 40.000, aunque no los originales, la zona de Varosha quedó cerrada con una verja y alambres por las fuerzas armadas turcas.

La reapertura, que ha desencadenado un reguero de críticas a todos los niveles, fue anunciada desde Ankara por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, junto al primer ministro de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), Ersin Tatar, candidato en las elecciones presidenciales turcochipriotas del próximo domingo.

La disputa se pronuncia en un periodo de especial tensión, por las prospecciones de Turquía en aguas del Mediterráneo de soberanía o que se solapan con las zonas económicas exclusivas de Grecia y Chipre y que la Unión Europea considera ilegales.

Comisión Europea Turquía
PHOTO/DARIO PIGNATELLI  -   El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu
La disputa nacional turco-chipriota sigue vigente desde hace casi un siglo

El conflicto entre Turquía y  Chipre empezó a mediados del silglo XX y aún sigue vigente afectando al territorio y la población de esa isla. La disputa territorial ha tenido intervención de distintas potencias internacionales. Principalmente Grecia, Turquía y el Reino Unido, además de las Naciones Unidas.

Desde la colonización de la isla por el Imperio británico este conflicto se ha quedado sin resolver tras la salida Reino Unido de la región. Resulta que en 1878, el Imperio otomano cedió la administración de la isla a los británicos a través de la Convención de Estambul.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los chipriotas han luchado por el derecho de autodeterminarse. Pero no todos los ciudadanos querían una misma resolución, las relaciones con Turquía y Grecia dividieron a la población. Esto desencadenó una guerra civil entre grecochipriotas y turcochipriotas que terminó en 1974 dividiendo el norte y el sur de la isla con distas poblaciones étnicas. Al norte la población afín a Turquía y al sur a Grecia.

Los grecochipriotas tenían como objetivo lograr la independencia del Reino Unido y lograr la unión con Grecia. Por otro lado, los turcochipriotas deniegan vivir bajo la administración griega y han solicitado la división de la isla para autogestionarse.

Los británicos,  por su parte, viendo que no merecía la pena continuar con la lucha buscaron condicionar su retirada logrando las mayores ventajas que le permitiera mantener una presencia en el Mediterráneo oriental.

El conflicto tuvo implicaciones internacionales más allá de la isla involucrando a Turquía, Grecia y el Reino Unido, potencias que, durante los Acuerdos de Zúrich y Londres, constituyeron una base jurídica para la independencia chipriota.

Los Estados Unidos, las Naciones Unidas y la Unión Europea también han sido observadores cercanos del desarrollo del conflicto. Las hostilidades entre ambas comunidades alcanzaron una intensidad desmesurada en la década de 1960. Debido a ello, en diciembre y enero de 1963, las Naciones Unidas desplegaron una misión para vigilar los enfrentamientos en la región de Tylliria.

A partir del golpe de los Coroneles en Grecia (21 de abril de 1967), la unión de Chipre con Francia se planteó como una posibilidad verosímil. Debido a esto, el Ejército turco ocupó la parte norte de la isla, donde se terminó instaurando la denominada República Turca del Norte de Chipre, que declaró unilateralmente su independencia y la partición de la isla.

Aunque esta proclamación carece del reconocimiento internacional sigue dando muchos dolores de cabeza a la comunidad internacional.

Actualmente el territorio de la isla se encuentra dividido. Al sur de la denominada Línea Verde (frontera militar de separación entre las partes enfrentadas establecida y mantenida por la ONU), en el espacio habitado por la comunidad greco-chipriota se ejerce la autoridad de la denominada República de Chipre, reconocida internacionalmente y que incluso ha obtenido su ingreso en la Unión Europea.

Al norte, la población turco-chipriota, afín a Turquía sigue luchando por la autodeterminación. Mañana mismo se celebran unas elecciones cruciales para la zona. En la que los separatistas y los afines a Grecia decidirán el futuro de la región.