Turquía se opone al pacto griego-egipcio por el control de las aguas del Mediterráneo

La zona, rica en gas natural y petróleo, es un terreno de conflictos entre los tres Gobiernos. Ankara afirma que no hay frontera marítima mutua entre Grecia y Egipto
Fotografía de archivo, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, habla con miembros de la Marina turca, durante una ceremonia naval en Estambul, el 4 de noviembre de 2018

PHOTO/Presidential Press Service vía AP  -   Fotografía de archivo, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, habla con miembros de la Marina turca, durante una ceremonia naval en Estambul, el 4 de noviembre de 2018

La batalla por el control de las aguas del Mediterráneo entra en una nueva fase. Egipto y Grecia firmaron este jueves un acuerdo marítimo para contrarrestar el que anteriormente habían pactado Libia y Turquía.

En este nuevo acuerdo entre Atenas y El Cairo se establece el límite marítimo entre los dos países y se demarca una zona económica exclusiva (ZEE) para los derechos de perforación de petróleo y gas.

Los ministros de Exteriores de Egipto y Grecia, Sameh Shoukry y Nikos Dendias, respectivamente, acordaron en El Cairo el pacto que “permite a ambos países avanzar en la maximización de la utilización de los recursos disponibles en la ZEE, especialmente las prometedoras reservas de petróleo y gas”, dijo Shoukry. El ministro griego agregó que el acuerdo entra dentro del marco del derecho internacional y “respeta todos los conceptos del derecho internacional y el derecho del mar y las buenas relaciones de vecindad, y contribuye a la seguridad y estabilidad de la región”.

Por su parte, Turquía ha rechazado este acuerdo. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores turco ha mostrado su malestar: “Grecia y Egipto no comparten frontera marítima. Turquía considera nulo el así llamado acuerdo sobre la delimitación de la autoridad marítima, firmado hoy (por el jueves)”.

El acuerdo entre El Cairo y Atenas es una respuesta a un acuerdo similar entre Turquía y el Gobierno asentado en Trípoli el año pasado que ha aumentado las tensiones en la región del Mediterráneo oriental. Este acuerdo fue ampliamente rechazado por Egipto, Chipre y Grecia por considerarlo una violación de sus derechos económicos. La Unión Europea también se manifestó en su momento en contra de este acuerdo, argumentado que correspondía a una violación de la ley internacional que amenazaba la estabilidad de la región.

Un conflicto duradero

Las disputas entre Grecia y Turquía por las fronteras marítimas vienen de hace mucho tiempo, sobre todo en torno a la exploración de gas frente a la costa este de Chipre, isla dividida entre el control griego y turco desde 1974. Pero los recientes descubrimientos de gas natural y planes de perforación en el este del Mediterráneo han exacerbado el conflicto.

“Turquía no permitirá ninguna actividad en dicha región y está decidida a seguir defendiendo sin dudarlo los legítimos derechos e intereses de nuestro país y de los turcochipriotas”, sigue la nota de Ankara, que recuerda cómo en 2003 tanto Egipto como Grecia intentaron “expoliar” los derechos del pueblo de Libia, cuando El Cairo firmó un tratado marítimo con Chipre en el que renunció a 11.500 kilómetros cuadrados.

A principios de agosto, el Gobierno egipcio aseguró que Turquía había llevado a cabo un estudio sísmico en el Mediterráneo oriental que invadió las aguas donde El Cairo reclama derechos exclusivos.

Además, Turquía sostiene que las islas griegas no deberían incluirse en el cálculo de las zonas marítimas de interés económico, una posición que según Grecia viola el derecho internacional. Grecia cuenta con alrededor de 6.000 islas e islotes en los mares Egeo y Jónico, más de 200 de ellas con habitantes.

Según la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, el artículo 57 permite establecer una ZEE de 200 millas náuticas, unos 370km, a partir de la costa.

La guerra en Libia como escenario de diputas

Para el ministro de Exteriores egipcio “las relaciones entre Egipto y Grecia han sido cruciales para mantener la seguridad y estabilidad en la región del Mediterráneo oriental y para contrarrestar las amenazas causadas por políticas irresponsables que apoyan el extremismo y el terror”, haciendo referencia al apoyo de Ankara al Gobierno de Trípoli.

En la guerra de poder de Libia, Egipto está en el lado opuesto de Turquía y ha apoyado a la Administración rival con base en el este de Libia; y, para El Cairo, Turquía respalda a los extremistas en nombre del Ejecutivo apoyado por la ONU en Trípoli.