Turquía solicita adherirse a un proyecto de Defensa de la UE

El programa de Defensa europeo contaría con un presupuesto de 1.000 millones de euros y facilitaría la movilidad militar entre los territorios
Atalayar_Proyecto de Defensa

PHOTO/REUTERS  -   El presidente turco Tayyip Erdogan

Turquía habría solicitado participar en un proyecto coordinado por la Cooperación Permanente Estructurada (PESCO), colaboración que tiene como fin conseguir la cooperación militar entre todos los Estados miembros, según informa el medio de noticias turco Ahval.

En este sentido, el medio alemán Welt am Sonntag afirmó que Ankara presentó la solicitud oficial a los Países Bajos, al ser el país responsable de la coordinación del proyecto en el que quiere participar. El multimillonario plan incluiría la mejora de la movilidad militar entre países.

En este aspecto, el pasado noviembre Alemania presentó y aceptó el reglamento que facilitaría el camino para que países que no formasen parte de la Unión participaran en los proyectos de la Cooperación de la UE en materia de Seguridad y Defensa. Así, los miembros no comunitarios podrían ingresar en estos proyectos siempre que cumplieran ciertos criterios políticos, legales y financieros y que compartieran los valores de la Unión Europea. Además, deben de “actuar dentro del marco de los principios de buenas relaciones de vecindad con los países de la UE y no tomar medidas que entren en conflicto con los intereses comunes de seguridad y defensa”.

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PHOTO/NATO - Conferencia de prensa del secretario general de la OTAN tras las reuniones de los Ministros de Defensa

A principios de mayo, ministros de Defensa de los países de la UE se reunieron en Bruselas y concedieron a Estados Unidos, Canadá y Noruega participar en el proyecto en el que ahora Turquía quiere formar parte. En caso de ingresar en el mismo, el Consejo de Seguridad sería el responsable de verificar que Turquía cumple con los requisitos solicitados.

El proyecto PESCO, fundando en 2017, estaría enfocado en que los países miembros desarrollen sus capacidades de Defensa mediante la cooperación entre los Estados pertenecientes y ofrece la posibilidad de “realizar ejercicios de preparación operativa”. En este aspecto, el objetivo primordial que se trazó con la creación de la Cooperación fue crear una Unión Europea militar y de defensa.

Esta estrategia por parte de Ankara buscaría reforzar más su capacidad militar en un contexto en el que Turquía se habría posicionado ya como una potencia en tecnología armamentística, concretamente en drones. Este avance ha sido posible gracias al crecimiento del desarrollo de sistemas con tecnología propia, lo que le ha otorgado cierta independencia en relación con la fabricación de tecnología militar propia. En este aspecto, casi el 70% de las necesidades de sus Fuerzas Armadas pueden satisfacerse con su industria nacional.

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PHOTO/REUTERS  - Un sistema de misiles tierra-aire ruso S-400

Junto a esto, Turquía ya ha demostrado su deseo de querer seguir invirtiendo y desarrollando su potencial militar, sin tener en cuenta reglamentos internacionales. Ya en 2019, Turquía adquirió misiles rusos S-400 de defensa antiaérea, desafiando así a la OTAN ya que el sistema de misiles adquirido habría sido incompatible con los criterios de la Alianza Atlántica. 
Recep Tayyip Erdogan justificó esta adquisición alegando que las conversaciones entre fabricantes de Estados Unidos y europeos “habrían fracasado” por negarse a “transferir tecnología a Turquía” a lo que Rusia sí habría accedido.

El sistema de misiles S-400 es uno de los sistemas de defensa más sofisticados que se encuentran actualmente. Consta de 4 tipos de misiles diferentes que permiten neutralizar objetivos situados a 400 km y a altitudes inferiores a 30 kilómetros. Además, cuenta con la capacidad suficiente como para derribar aeronaves militares, drones y misiles balísticos de crucero. Según señaló para El País el investigador de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano, Félix Arteaga, “Moscú también ofreció a Ankara participar en el desarrollo de los futuros S-500”. En esta línea, países como Irak, Qatar y Arabia Saudí se habrían interesado en adquirir estos sistemas de defensa rusos.

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AFP/BIROL BEBEK  - Dron turco del modelo Bayraktar TB2

Además, los últimos conflictos en los que Turquía ha intervenido en Libia, Siria y Nagorno-Karabaj han servido de escenarios perfectos para que el país turco pudiera mostrar al mundo su potencial tanto armamentístico como defensivo.

Este acercamiento por parte de Turquía ha provocado reacciones en Grecia y Chipre, Estados entre los que se han librado tensiones por el control de los hidrocarburos del Mediterráneo oriental durante los pasados meses. Fuentes diplomáticas han declarado Welt am Sonntag que esperan que “la cooperación con Turquía en el marco de la PESCO conduzca a la normalización entre Turquía, Chipre y Grecia, así como a mejorar la cooperación entre la UE y la OTAN".