Turquía y Alemania quieren ayuda de la OTAN para detener a traficantes

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Susana Campo/lainformacion.com

Turquía y Alemania pedirán esta semana durante una reunión de la OTAN la ayuda de la Alianza para luchar contra los traficantes de personas frente a las costas turcas con el objetivo de frenar la ola de migrantes que acude a Europa, indicó el lunes la canciller alemana Angela Merkel"Vamos a aprovechar el encuentro de los ministro de Defensa de la OTAN", el miércoles y jueves en Bruselas, "para hablar de las posibilidades y sobre en qué medida puede la OTAN ayudar a supervisar el mar, en apoyo al trabajo de Frontex y de los guardacostas turcos", declaró Merkel, de visita en Ankara.

Turquía y Alemania, que en 2015 recibió a más de un millón de refugiados principalmente sirios, afganos e iraquíes, han acordado "cooperar mejor", reiteró este lunes el primer ministro Davutoglu. Turquía y la UE firmaron a fines de noviembre un "plan de acción" que prevé una ayuda europea de 3.000 millones de euros a las autoridades turcas, que a cambio deben controlar mejor sus fronteras y luchar contra los traficantes de personas.

Actualmente, cientos de refugiados se aventuran cada día desde las costas turcas para alcanzar las islas griegas del Egeo oriental y desde allí proseguir hacia Europa central y del norte. La travesía es sumamente peligrosa, y este lunes, al menos 24 personas, entre ellas 11 niños, murieron en un nuevo naufragio frente a las costas turcas, indicó la agencia Dogan.

En los que va de año, han llegado 68.000 refugiados 

Según datos publicados por el Alto Comisionado de la ONU para losRefugiados (ACNUR), unos 68.000 migrantes lograron entrar en Grecia desde Turquía en lo que va de este año. Por su lado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha dado cuenta de 284 muertos en esa ruta desde el 1 de enero.

En este contexto, la presión de la UE a Turquía para que abra sus puertas a los desplazados de Alepo ha irritado a los dirigentes turcos. "Ustedes le piden a Turquía que contenga el flujo de refugiados hacia sus países, y ahora nos piden que abramos de par en par nuestras fronteras a los refugiados. ¿Nos toman por idiotas?", dijo indignado este lunes el vice primer ministro turco, Yalçin Akdogan.

30.000 personas están a las puertas de Europa 

Una semana después de iniciarse una ofensiva del régimen sirio en la provincia de Alepo, con apoyo aéreo ruso, unas 30.000 personas esperaban este lunes ante el puesto fronterizo turco de Öncüpinar,indicó Davutoglu. No obstante, advirtió, "nadie debe pensar que, como Turquía acepta a los refugiados y asume esta responsabilidad, debe cargar sola con todo el peso" de esta acogida.

"Evidentemente, como siempre, vamos a atender las necesidades de nuestros hermanos sirios y a aceptarlos cuando sea necesario", añadió el jefe del gobierno islamo-conservador, cuyo país alberga a 2,7 millones de refugiados sirios. En el terreno, las autoridades turcas siguen tratando de ayudar a los refugiados, aunque en territorio sirio.

Desde el viernes, los camiones de la Fundación para la Ayuda Humanitaria (IHH), una ONG islámica turca cercana al poder, entregaron en Bab al Salama, una localidad fronteriza siria, toneladas de comida. Pese a los esfuerzos de la ONG, autorizada a entrar en el 'no man's land' entre los dos países, los desplazados, en buena medida mujeres y niños, siguen esperando delante de la frontera en condiciones muy precarias.

"Tenemos hambre y frío"

"Tenemos hambre y frío. La gente duerme en la calle", contó este lunes a la AFP Mohamad Rahma, de 15 años, que fue autorizado a entrar en Turquía tras resultar herido en los ojos durante un bombardeo ruso en la ciudad de Azaz. "La situación es terrible. Lo están pasando mal con el frío", abundó un turco, Necati Yildiz, que tiene una hija bloqueada en Bab al Salama.

Las tropas del régimen sirio, ayudadas por los bombardeos aéreos rusos, seguían avanzando este lunes en el norte de la provincia de Alepo. Ahora se dirigen a la ciudad rebelde de Tall Rifaat, situada a unos 20 km de la frontera turca, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). También alrededor de Alepo (norte), los rebeldes se han retirado de tres localidades amenazadas por los aviones rusos, y ahora bajo control de las fuerzass kurdas, añadió el OSDH.

La batalla de Alepo podría marcar un giro en el conflicto sirio, que en marzo cumplirá cinco años. La caída de la segunda mayor ciudad del país, dividida desde 2012, supondría un duro golpe para los rebeldes "moderados", que ya están teniendo dificultades en otros frentes.