Turquía y las elecciones que marcaron el fin de una era

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Redacción BBC Mundo

Pie de foto: Muchos turcos celebraron el final de una era y haber evitado el sultanato de Erdogan

Con las elecciones del domingo terminó una era en Turquía. Ganándolas, se puede decir que el presidente turco, Recep Tayip Erdogan, perdió las elecciones en su país. Porque las parlamentarias de este domingo marcaron el fin de una era en Turquía. Una etapa de 13 años en la que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), el partido del mandatario, encadenó tres mayorías absolutas consecutivas y condujo al islamismo turco al poder.

Y es que este domingo, a pesar de que el AKP obtuvo el mayor número de escaños, perdió la mayoría absoluta. Y con ello, en cierta forma, el jefe de Estado perdió los comicios.

Te explicamos por qué ese cambio es clave para el futuro político del país y quizá para toda la región. Ya que, como dice el corresponsal de la BBC en Estambul, Mark Lowen, "en un volátil Oriente Medio, Turquía importa mucho".

El AKP ganó los comicios, pero perdió la mayoría absoluta parlamentaria.

"El camino que tome, la naturaleza de su democracia y los líderes que produzca... todo tiene implicaciones que van más allá de sus fronteras", explica.

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"Erdogan, el gran perdedor"

Con el 98% del escrutinio completado, al AKP le corresponde el 40,8% de los votos, un 9% menos que en las elecciones de 2011, de acuerdo al canal de televisión CNN Turk. El líder del partido, el primer ministro Ahmet Davutpglu, reivindicó la discreta victoria. "Todo el mundo debería ver que el AKP es el vencedor y el líder de estas elecciones", exclamó anoche desde el balcón de la sede del partido en Ankara. "Nadie debería tratar de construir una victoria de una elección que perdió", les dijo a los cientos de seguidores que se acercaron a escuchar su discurso.

"Erdogan es el principal perdedor", aseguró Sinan Ulgen, director del Centro para a Economía y los Estudios Extranjeros, a la agencia de noticias Reuters, resumiendo así el análisis general de los expertos.

"Es el gran perdedor porque defendió dos grandes ideas: el cambio a un sistema presidencial y el gobierno de un solo partido". Y es que, aunque la Constitución se lo prohíbe y debe mantener la neutralidad por ser presidente, Erdogan hizo campaña por el AKP.

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Pie de foto: el primer ministro Ahmet Davutpglu, reivindicó la discreta victoria

Adiós a la república presidencialista

El jefe de Estado dibujó los comicios como una elección entre "una Turquía nueva" y el regreso a una historia marcada por gobiernos de coalición de corta duración, inestabilidad económica y golpes militares que según él, su liderazgo logró mantener a raya. Pero concretamente Erdogan hizo campaña por una reforma de la Constitución, para que al presidente de la República le fueran otorgados los plenos poderes ejecutivos, más allá de las funciones actuales, limitadas a tareas de mediación y representación.

Por ello milita desde que fuera elegido presidente en agosto del año pasado.

Para lograr ese objetivo -reformar la Constitución, y dejar atrás un sistema netamente parlamentario para entregarse a una república presidencialista,- el AKP necesitaba más escaños de los logrados. Si conseguía los dos tercios (367) de los 550 diputados, podía votar en solitario la reforma constitucional. Incluso si obtenía 330 diputados, podría someter la idea a referéndum.

Sin embargo, se tuvo que conformar con 259 escaños, lo que imposibilita el sueño presidencialista de Erdogan.

"Se ha terminado el periodo de Erdogan para el AKP", dijo el profesor Ahmet Insel en el canal CNN Turk. "Ahora estará obligado a respetar los límites que le fija la Constitución como presidente y el partido islamista deberá renovar sus estructuras".

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Representación kurda en el Parlamento

Los expertos señalan que Erdogan fue en estas elecciones víctima del declive de la economía y de las críticas por su giro autoritario. Pero el que marcó la diferencia fue el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), de izquierda y prokurdo, al lograr por primera vez el acceso al hemiciclo y restar al AKP escaños valiosos para lograr la mayoría absoluta.

Con el 12,5% de los votos y 78 diputados, será la cuarta fuerza en el Parlamento. Los dos principales rivales del AKP, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) y el Partido de Acción Nacional (MHP, derecha), obtuvieron respectivamente un 25,2% de los votos y un 16,5% (131 y 82 escaños, respectivamente).

Sin embargo, para los kurdos, la principal minoría étnica del país (representan el 15% de la población) y que durante años ha sufrido el conflicto y la negación por parte del gobierno central, celebraron los resultados como una victoria propia.

Y es que el HDP arrasó en las provincias kurdas, en el sureste del país. En Diyarbakir obtuvo el 78% de los votos, el 86% en Hakkari, el 88% en Sirnak y el 70% en Van, por ejemplo.

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Pie de foto: El carismático lider del HDP, Selahattin Demirtas, supo conectar mejor con los jóvenes que participaron en las protestas antigubernamentales de Gezi.

Políticas descentralizadoras y progresistas

Gracias a esos resultados, los escaños acumulados permitirán al HDP negociar con mayor fuerza políticas descentralizadoras y fórmulas de autogobierno en el sureste del país, donde se concentran los kurdos. En estas elecciones, muchos de los que participaron en las protestas por Gezi podrían haberse acercado al partido kurdo para darle el 12,5% de los votos.

Aunque a pesar de ser la heredera de formaciones kurdas anteriores, el partido ha renunciado al independentismo y se ha propuesto buscar un encaje territorial para los kurdos dentro de Turquía, bajo un gobierno progresista. Para ello, y a propuesta del fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK, guerrilla), Abdullah Ocalan -encarcelado desde 1999-, para superar el 10% de los votos el HDP se alió con minorías religiosas y otras organizaciones de la sociedad civil como feministas, ecologistas y el colectivo LGTBI.

El éxito de esa alianza se vio en Estambul, una ciudad lejos del sureste kurdo, la formación se erigió en tercera fuerza. Los analistas explican que se debe a un trasbase de votos desde el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) y que el carismático lider del HDP Selahattin Demirtas, además de lograr alejar al partido de la imagen del "brazo político del PKK", supo conectar mejor con los jóvenes que participaron en las protestas antigubernamentales de Gezi.

Hace justo dos años, la policía clausuró brutalmente una acampada que intentaba evitar la tala del arbolado de Gezi, en el centro de Estambul. El lider del HDP, Selahattin Demirtas, supo conectar mejor con los jóvenes que participaron en las protestas antigubernamentales de Gezi.

Y la respuesta popular fue un gran movimiento de confluencia de todo tipo de facciones ideológicas, étnicas y religiosas contra el AKP. Las protestas duraron 10 días y más de tres millones de personas participaron en las manifestaciones, en 80 ciudades del país. En estas elecciones, muchos de aquellos podrían haberse acercado al partido kurdo para darle el 12,5% de los votos.

"Turquía ha cerrado con estas elecciones el debate sobre la dictadura y la presidencia ejecutiva", dijo Dermitas anoche. "Es la victoria para los que quieren una nueva Constitución pluralista y civil".

Y el fin de una era.