Turquía y Rusia refuerzan su posición en Libia en aras de sus ambiciones

Moscú restaura su embajada en la nación norteafricana mientras Ankara viaja a Trípoli para fortalecer sus relaciones diplomáticas con el GNA
Fotografía de archivo. El presidente turco Tayyip Erdogan y su homólogo ruso Vladimir Putin se reúnen en el Palacio Presidencial de Ankara, Turquía

REUTERS/UMIT BEKTASA  -   Fotografía de archivo. El presidente turco Tayyip Erdogan y su homólogo ruso Vladimir Putin se reúnen en el Palacio Presidencial de Ankara, Turquía

Rusia ha decidido reabrir su embajada en Libia, mientras que Turquía continúa con su viaje por la región para fortalecer sus relaciones diplomáticas, tanto con Doha como con la nación norteafricana.  Tras reunirse con el presidente de la Cámara de Representantes de Libia, Aguila Saleh, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, anunció su intención de restaurar la embajada de su país en Libia. “Me gustaría informarle de que hemos tomado la decisión de restaurar la embajada rusa en Libia y de que estará dirigida por el encargado de negocios Dzhamshed Boltaev. Estará temporalmente basada en Túnez. Aun así, sus funciones incluyen la representación de Rusia en todo el territorio de este país”, ha señalado el canciller ruso. 

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov
PHOTO/ Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa - El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov

Rusia evacuó a sus diplomáticos de Libia en octubre de 2013 después de que una facción armada atacara su embajada en Trípoli. No obstante, ninguno de los miembros de la misión rusa resultó herido tras el ataque. Tras el incidente, las autoridades del país norteafricano admitieron que no podían garantizar la seguridad de los diplomáticos, por lo que esta y otras embajadas fueron evacuadas, de acuerdo con la agencia de noticias TASS. Durante su encuentro con Aguila Saleh, Lavrov también ha afirmado que el alto el fuego propuesto por el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, el pasado 6 de junio podría funcionar si se pone en marcha en consonancia con las decisiones tomadas en la conferencia de Berlín, celebrada el pasado mes de enero.

Mientras tanto, el ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar y el jefe del Estado Mayor de este mismo país Yaşar Güler han volado hasta la capital libia, Trípoli, para examinar el acuerdo de cooperación en materia de seguridad firmado el pasado mes de noviembre entre Ankara y el Gobierno del Acuerdo Nacional (GNA), reconocido internacionalmente y liderado por Fayez Sarraj, según el periódico pro gubernamental Daily Sabah. En el marco del acuerdo, el país presidido por Erdogan ha intensificado su presencia en Libia, con el envío de cientos de mercenarios y decenas de cargamentos de material militar, con el objetivo de aumentar su presencia en el Mediterráneo Oriental y tener acceso directo a los yacimientos petrolíferos del país. 

Según el semanario de Jordania, Al-Hadath, el ministro de Defensa turco y Sarraj podrían haber firmado un pacto de defensa por el cual la nación euroasiática podría ampliar su intervención directa en Libia. “Quiero que sepan que estamos con ustedes hoy y mañana, y que haremos todo lo que sea necesario por nuestros hermanos libios bajo las instrucciones de nuestro presidente”, destacó el ministro de Defensa turco, quien se reunió con el primer ministro del GNA durante su visita a Trípoli. 

El viceprimer ministro y ministro de Estado para Asuntos de Defensa de Qatar, Khalid bin Mohammad al-Attiyah, da la bienvenida al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, a su llegada a Doha el 2 de julio de 2020
PHOTO/MURAT CETINMUHURDAR/TURKISH PRESIDENTIAL PRESS SERVICE - El viceprimer ministro y ministro de Estado para Asuntos de Defensa de Qatar, Khalid bin Mohammad al-Attiyah, da la bienvenida al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, a su llegada a Doha el 2 de julio de 2020

Previamente, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan se desplazó a Doha para reunirse con su homólogo, el jeque Tamin bin Hamad al-Thani, y analizar las “relaciones estratégicas entre ambos países”, sobre todo en lo que respecta “a la cooperación económica tanto de inversión como comercial, la energía y la defensa”, según ha recogido el digital Ahval News. El presidente turco hizo este viaje acompañado por el ministro del Tesoro y de Finanzas, Berat Albayrak; el ministro de Defensa Nacional, Hulusi Akar; el director de Comunicaciones, Fahrettin Altun; el portavoz presidencial Ibrahim Kalin; y el jefe de la Organización de Inteligencia Nacional (MIT), Hakan Fidan. 

El Ejército Nacional Libio (LNA, por sus siglas en inglés) – liderado por el mariscal de campo Jalifa Haftar -- cuenta con el apoyo de Jordania, Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Sudán y Rusia; mientras que el Gobierno de Trípoli, respaldado por los Hermanos Musulmanes y reconocido internacionalmente por Naciones Unidas, recibe ayuda militar de Turquía y Qatar. 

En este complejo escenario, Ankara también está intentando reforzar su presencia en materia económica. Algunas de las principales compañías turcas dicen que esperan desempeñar un papel clave en la reconstrucción del país norteafricano cuyas reservas de petróleo han llamado la atención de grandes potencias a nivel internacional. “Turquía dio fuerza al GNA cuando estaba en su punto más débil y creo que muchos miembros del GNA están deseando devolver ese favor y por ello están buscando socios con los que puedan tener una relación estratégica”, ha señalado Anas el Gomati, director del think tank libio Instituto Sadeq, en declaraciones recogidas por el digital Ahval News. 

Fotografía de archivo. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, recibe al primer ministro del GNA, Fayez Sarraj, en Ankara, el 4 de junio de 2020
PHOTO/PRESIDENCIA TURCA - Fotografía de archivo. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, recibe al primer ministro del GNA, Fayez Sarraj, en Ankara, el 4 de junio de 2020

“Todo el mundo en Libia está dispuesto a trabajar con las empresas turcas, mientras se asegure que no exista un monopolio. Eso es lo que los libios están tratando de dejar claro. Los turcos parecen ser conscientes de esto y parecen aceptarlo”, ha recalcado Karim Mezram, un alto cargo del Consejo Atlántico. Por su parte, Mithat Yenigün, director de la Asociación de Contratistas Turcos ha explicado al periódico DW por qué las empresas turcas juegan con ventaja en el país norteafricano y es gracias a que “han sido un actor importante en esta nación mucho antes de que comenzase el conflicto, ya que las empresas turcas habían firmado contratos por valor de unos 40.000 millones de dólares en el sector de la construcción de Libia desde 1972”. “Libia está, por desgracia, en ruinas. Habrá una gran oportunidad de negocios en el sector de la construcción del país. Estimo que alrededor de 50 mil millones de dólares”, ha añadido. 

Ankara espera encontrar en Libia un impulso a su débil economía, ya que se enfrenta a una recesión sin precedentes provocada por la pandemia de la COVID-19. Yenigünn considera que Turquía mejorará su situación económica una vez que cambie la situación en Libia y las empresas puedan empezar a invertir allí. “Esto beneficiará enormemente (a la economía turca). Cuando ganemos contratos, tendremos la oportunidad de exportar materiales. Las empresas de asesoramiento irán allí para estudiar los proyectos antes que los contratistas. Tendremos la oportunidad de usar materiales turcos. Esto ayudará a aumentar nuestras reservas de divisas”, ha dicho, de acuerdo con la información recogida por Ahval News. 

Mientras Turquía y Rusia continúan reforzando su presencia en Libia en aras de sus ambiciones, la Organización Internacional para las Migraciones ha registrado un nuevo pico en los desplazamientos internos. Así, durante los últimos meses aproximadamente 27.750 personas se han visto obligadas a abandonar zonas de Tarhouna, Bani Walid y Sirte, principalmente hacia el este de Libia, controlado por el LNA, de acuerdo con este organismo.