Twitter suspende 70.000 perfiles partidarios de Trump por difundir teorías de conspiración 

Las gigantes tecnológicas que han tomado esta determinación justifican la decisión alegando que las cuentas comparten “contenido dañino”  
Logotipos de los sitios web de redes sociales Instagram, Twitter y Facebook. 

AFP/DENIS CHARLET   -   Logotipos de los sitios web de redes sociales Instagram, Twitter y Facebook

Twitter ha anunciado la cancelación permanente de más de 70.000 perfiles de su plataforma. La decisión responde a la difusión de teorías de conspiración y contenido relacionado con la extrema derecha, según ha informado la propia red social. La eliminación se produce días después del asalto al Capitolio por parte de miles de simpatizantes de Donald Trump. 

Twitter justifica la decisión mediante un comunicado en el que advierte: “Estas cuentas se dedicaron a compartir contenido dañino asociado a QAnon a gran escala”, así como “a la propagación de sus teorías de la conspiración”. Los administradores añaden, además, que gran parte de las cuentas estaban “gestionadas por varias personas que administraban otras al mismo tiempo”. 

Trump incitó el levantamiento de sus seguidores en un mitin celebrado en Washington al mismo tiempo en que Joe Biden iba a ser confirmado como el próximo presidente por la Cámara Baja. La mayor parte de estas instigaciones fueron realizadas a través de Twitter, por lo que la red social decidió suspender de manera permanente la cuenta oficial de Trump.  

“Después de una revisión detallada de los tweets recientes de la cuenta @realDonaldTrump y el contexto que los rodea, hemos suspendido permanentemente la cuenta debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia”, anunció la propia compañía a través de un tweet. Con más de 88 millones de seguidores, el todavía presidente perdía de esta forma su principal vía de comunicación.  

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, secundó la medida de Twitter horas después. Zuckerberg lanzó un comunicado en el que anunciaba el bloqueo de los perfiles de Trump en Facebook e Instagram. El bloqueo estará vigente “hasta que la transición pacífica de poderes esté completada”, informó el fundador de la red social. 

No es la primera vez que Twitter señala las publicaciones de Trump. Durante la campaña electoral, la red social catalogó sus tuits en los que acusaba de fraude electoral como “engañosos” o directamente “falsos”. Más allá de las denuncias de fraude sin pruebas, la Presidencia de Trump ha estado marcada por su actividad vía Twitter. 

A través de esta plataforma ha lanzado mensajes no solo contra las instituciones, sino también contra su Impeachment, la COVID-19, Irán y el movimiento Black Lives Matter, entre otros. El aún presidente ha cometido, incluso, varios despidos de miembros de su Administración vía Twitter.  

Descontentos por las políticas de moderación, así como por « falta de libertad de expresión” de Twitter, miles de seguidores y simpatizantes del presidente acometieron el trasvase a Parler. La red social, con medidas algo más laxas, fue la alternativa escogida por los usuarios expulsados previamente de plataformas como Facebook o Twitter que buscan un espacio sin censura.  

Definida como “la red social de ultraderecha”, Parler multiplicó por ocho su número de usuarios con respecto al mes de julio tras las elecciones estadounidenses. Sin embargo, Apple y Amazon eliminaron la aplicación de su plataforma de descarga, una decisión respaldada previamente por Google. El buscador quitó la aplicación de su tienda por incitación “al odio y la violencia”.  

Parler deberá ahora encontrar otro servicio de alojamiento o dejará de funcionar. No obstante, hay varias plataformas que ya actúan como sustitutos. Telegram, el competidor directo de WhatsApp –propiedad de Facebook– ha aumentado el flujo de usuarios. También lo ha hecho Gab, otra plataforma caracterizada por dar altavoz a usuarios de extrema derecha. 

Logotipos de los sitios web de redes sociales Instagram, Twitter y Facebook. 

Hacia un nuevo paradigma tecnológico 

Una gran parte de los usuarios de las redes respaldaron la decisión, sin embargo, otras voces autorizadas han mostrado su escepticismo ante lo que catalogan como “un acto de censura”. La canciller alemana Angela Merkel apuntó que “la libertad de expresión puede ser limitada, pero a través de la ley y el marco jurídico que defina una legislatura, no por una decisión corporativa”.  

Elon Musk, el CEO de Tesla y SpaceX y recientemente nombrado como la mayor fortuna del planeta, advirtió que muchos “estarán descontentos con que las grandes tecnológicas de la costa oeste sean los árbitros de la libertad de expresión”.  

El exconsultor de Google y uno de los protagonistas de la película ‘The Social Dilemma’ (2020), Joe Toscano, aclaró que la actuación de las compañías es equivalente a “admitir su responsabilidad sobre el contenido”, y que “es ahora cuando debemos hablar sobre la Sección 230” de la Ley de Decencia en las Comunicaciones. 

Esta medida, aprobada en 1996 por la Administración Clinton y señalada por Trump en mayo, detalla que un “servicio informático interactivo” no puede ser tratado como el editor o locutor de contenido de terceros, una cláusula que protege a los sitios web de demandas si un usuario publica algo ilegal, aunque existen excepciones por violaciones de derechos de autor, material relacionado con el trabajo sexual y violaciones de la ley penal federal.  

Otros expertos en la materia como Tristan Harris, exespecialista en Ética del Diseño de Google y también protagonista de la película, justifica y respalda la decisión aportando numerosas pruebas a través de su web. Harris alega que “las noticias falsas se difunden seis veces más rápido que las verdaderas, la exposición a un video de teoría de la conspiración reduce las actitudes pro-sociales de las personas –como su disposición a ayudar a otros– y que cada palabra de indignación moral agregada a un tweet aumenta la tasa de retweets en un 17%”.  

Trump, señalado 

Trump acusó falsamente durante una conversación privada con en líder de la minoría en la Cámara de Representantes a miembros del movimiento Antifa de estar detrás del asalto de la semana pasada al Capitolio, según Axios.  

La Cámara de Representantes acelera ya sus planes para destituir al presidente. El vicepresidente Pence está siendo presionado por los demócratas para activar la Enmienda 25, un proceso complejo que incapacitaría a Trump para ejercer la Presidencia. 

Además, el fiscal general de Wasington D.C., Karl Racine, ha anunciado que está estudiando presentar cargos contra el presidente saliente por incitación a la violencia. Al mismo tiempo, el FBI alerta de las posibles protestas armadas en la capital y en otros puntos del país tras la investidura de Biden del próximo 20 de enero.