Ucrania y los prorrusos intercambian 200 cautivos en el primer canje de prisioneros de guerra desde 2017

Se ha producido en la línea divisoria de fuerzas entre el Ejército ucraniano y las milicias de la autoproclamada República Popular de Donetsk
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy

AFP/GENYA SAVILOV  -   El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy

Ucrania y los separatistas prorrusos han intercambiado 200 presos durante esta jornada en el primer canje de prisioneros de guerra desde 2017, intercambio que ha tenido lugar en la línea de separación de fuerzas entre el Ejército ucraniano y las milicias de la autoproclamada República Popular de Donetsk.

El canje ha tenido lugar en el puesto de control de Mayorsk, que conecta la zona de Donetsk controlada por los separatistas con el territorio bajo control del Ejército ucraniano.

Los autobuses con los prisioneros entregados por la autoproclamada República Popular de Lugansk fueron los primeros en llegar al lugar del canje, donde se encuentran representantes de la Cruz Roja y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

"Los representantes de Lugansk ya llegaron a territorio ucraniano. Si a ellos les va todo bien, entonces los próximos en canjear seremos nosotros", explicó Daria Morozova, defensora del pueblo de los separatistas de Donetsk, a la prensa rusa.

Morozova matizó que, al igual que ocurriera hace dos años, existe la posibilidad de que algunos de los prisioneros incluidos en la lista se nieguen a ser liberados o a abandonar el territorio en el que se encuentran. Y estimó en 160 los prisioneros que la República Popular de Donetsk reclamará en futuros canjes a las autoridades ucranianas.

"Me pegaron y torturaron para arrancarme información, pero no por mucho tiempo", comentó a la prensa un feliz Alexandr Danilchenko, uno de los veinticinco prisioneros ucranianos liberados por la autoproclamada república popular de Lugansk.

Entre los canjeados figuran soldados, milicianos, mercenarios, policías y activistas de ambos bandos, algunos de los cuales estuvieron retenidos por el enemigo casi desde el estallido del conflicto en el este de Ucrania en 2014, que se ha cobrado la vida de más de 13.000 personas.

Según la prensa ucraniana y rusa, podrían beneficiarse del canje cinco miembros de las fuerzas antidisturbios conocidas como Berkut implicados en la muerte de más de un centenar de personas en la revolución del Euromaidán de febrero de 2014.

Las familias de las víctimas escribieron una carta abierta dirigida al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, en la que le advirtieron que dichos policías antidisturbios no tienen nada que ver con la guerra en el Dombás y que su liberación podría desencadenar una nueva ola de protestas antigubernamentales.

En realidad, hoy no fueron intercambiados todos los presos, ya que aún hay numerosos combatientes y activistas en poder de Kiev y los separatistas, sin contar los tártaros de Crimea encarcelados por Rusia después de la anexión de la península.

Según la Presidencia ucraniana, dentro de este canje -una de las promesas electorales de Zelenskiy fue liberar a todos los ucranianos en manos de los separatistas y de Moscú- Kiev recibió hoy a 76 personas (51 de Donetsk y 25 de Lugansk).

El anterior canje entre ambos bandos tuvo lugar en diciembre de 2017, incluyó a más de 300 personas y fue considerado el mayor intercambio desde el estallido del conflicto en 2014.

Este asunto fue tratado en numerosas ocasiones en las negociaciones en Minsk, pero no fue desbloqueado hasta la reciente cumbre de París en la que se reunieron por vez primera Zelenskiy y el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Entonces, en presencia del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y de la canciller de Alemania, Angela Merkel, se acordó el canje de todos los prisioneros antes de que acabara el año.

En París también se acordó replegar las tropas de ambos bandos en otras tres localidades de la línea de separación de fuerzas en el Dombás.