Un ataque de Al-Shabaab deja ocho soldados muertos en Somalia

El país somalí se hunde en la crisis política, mientras la oposición considera ilegítimo al presidente Farmajo 
Un ataque de Al-Shabaab deja ocho soldados muertos en Somalia

AFP/ABDIRARAZAK HUSSEIN FARAH  -   Soldados somalíes  

Un nuevo ataque con coche bomba ha sacudido Somalia este fin de semana. El grupo terrorista Al-Shabaab sembró de nuevo el caos en territorio somalí el domingo, dejando ocho soldados muertos, entre ellos estaba Abdirashid Abdinur, comandante de la Agencia de Seguridad Nacional (NISA). La explosión destruyó un vehículo militar a las afueras de Dhusamareb, un distrito situado en el centro de la capital del país, según informaron a la agencia AFP funcionarios militares y varios testigos.

Abdiweli Adan, otro oficial militar, dijo que los soldados estaban realizando operaciones de seguridad en la zona cuando su vehículo chocó con un artefacto explosivo. "La explosión destruyó completamente su vehículo y mató a casi todos los que estaban en él. Uno o dos soldados sobrevivieron, pero están gravemente heridos", añadió.  

Inicialmente ningún grupo terrorista reivindicó el ataque, pero Al-Shabaab fue desde el principio el principal sospechoso. Grupo yihadista vinculado con Al-Qaeda desde 2012 y que controla las áreas rurales del centro y sur de Somalia, país en el que busca imponer un Estado islámico wahabí, y que con frecuencia organiza atentados en Mogadiscio. 

Somalia sigue tratando de avanzar hacia la estabilidad, pero los elementos en contra son demasiado numerosos. Aparte de la lucha que mantiene contra el terrorismo que encabeza Al-Shabaab y la piratería del Índico que parte generalmente de sus costas, se le debe añadir la frágil situación interna. Somalia tiene un carácter federal, debido a la tensión que existe entre varios de los estados que conforman su territorio, como Somalilandia, Puntlandia o Jubalandia.

Somalia, considerado un Estado fallido, vive en un estado de guerra constante desde 1991 cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que destruyó el aparato estatal y dejó al país sin Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra. A todo ello se suma la autoproclamación de Jubalandia, Somalilandia y Puntlandia como estados independientes a pesar de no estar reconocidos. 

PHOTO/REUTERS - Soldados de las Fuerzas Armadas de Somalia
PHOTO/REUTERS - Soldados de las Fuerzas Armadas de Somalia

El Cuerno de África se encuentra en una situación de creciente estabilidad, pese a haber atravesado una etapa que invitaba al optimismo, pues a la situación de Somalia se le suma las denuncias a Kenia, la tensión y los enfrentamientos entre Sudán y Etiopía, o la inestabilidad interna en la que se encuentra este último. 

Somalia encara un importante proceso electoral el próximo 8 de febrero, tras ser pospuesto en diciembre debido a una serie de diferencias. El Gobierno de Somalia no consiguió ponerse de acuerdo con la oposición sobre la composición de la Junta Electoral, que debe ser la encargada de velar por el correcto desarrollo de las elecciones. El terrorismo y los enfrentamientos internos como el sucedido en Balad Hauo no hacen sino dificultar que el país avance en sus reformas. 

Los cuatro años en el poder de Farmajo concluyeron la última jornada a medianoche, sin que se atisbe una solución inmediata a la crisis política que arrastra esta nación del Cuerno de África desde que las diferentes facciones políticas se desentendieron de la hoja de ruta acordada el pasado 17 de septiembre. 

Los enfrentamientos tanto políticos como militares entre el Gobierno central y las autoridades regionales ha ido creciendo en las últimas semanas. Más de una decena de civiles han muerto en varias localidades de la región de Jubalandia tras los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas somalíes y grupos armados ligados a las fuerzas de seguridad de Jubalandia y, de acuerdo con las acusaciones de Mogadiscio, armados por Kenia. 

REUTERS/FEISAL OMARAR  -   El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Farmajo
REUTERS/FEISAL OMARAR  -   El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Farmajo

El presidente de Somalia es seleccionado por los legisladores del país, pero los comicios para votar a los senadores y diputados que deben elegir al jefe del Estado en una sesión conjunta del Parlamento bicameral se han pospuesto ya dos veces debido a desacuerdos entre el Gobierno central y algunas regiones.

Los líderes de la oposición de Somalia han anunciado que ya no reconocen a Mohamed Abdullahi Mohamed Farmaajo como presidente del país, tras vencer hoy su mandato sin acuerdo sobre las elecciones para elegir a su sustituto.

"A partir del 8 de febrero de 2021, el Consejo de Candidatos de la Oposición no reconoce a Farmaajo como presidente", afirmó este organismo en un comunicado publicado hoy, lunes, por los medios locales.

"El Consejo no aceptará ninguna forma de extensión del mandato a través de la presión", añadió la oposición, encabezada por el expresidente Sheikh Sharif Sheikh Ahmed.

La Misión de Asistencia de la ONU para Somalia (UNSOM, por sus siglas en inglés), instó hoy a los líderes de este país del Cuerno de África a "reanudar su diálogo nacional urgentemente para lograr un acuerdo final que permita que se celebren elecciones tan pronto como sea posible".

Había muchas expectativas en este proceso electoral por parte de la comunidad internacional. No obstante, el esfuerzo realizado en la estabilización del país y la lucha contra el terrorismo encabezado por Al-Shabaab estaba dando resultado. Aparte, la Unión Europea había extendido sus operaciones en el país, con las que trata de apuntalar el sector de la seguridad en el país. Sin embargo, los acontecimientos de finales de 2020 y el comienzo político que ha tenido 2021, no auguraban un marco positivo y proclive al buen desarrollo de un proceso de estas características. Ahora Somalia debe anunciar el proceso a seguir para la elección de una nueva fecha y ver si para entonces, las relaciones externas e internas pueden limarse.