Un atentado contra una urbanización de extranjeros en Kabul deja 21 muertos y 119 heridos

La ofensiva fue reivindicada por los insurgentes talibanes
El humo se eleva después de una explosión masiva la noche anterior cerca de Green Village, en Kabul, el 3 de septiembre de 2019

PHOTO/WAKIL KOHSAR  -   El humo se eleva después de una explosión masiva la noche anterior cerca de Green Village, en Kabul, el 3 de septiembre de 2019

Vuelve la inseguridad a Afganistán, y a su capital Kabul en particular, tras un nuevo atentado talibán que ha dejado, al menos, 21 personas muertas y 119 heridos. El ataque fue llevado a cabo contra una urbanización residencial donde se alojan normalmente contratistas militares extranjeros. 

La ofensiva de los talibanes fue llevada a cabo hacia las 21:45 hora local (17:15 GMT del lunes) mediante un camión cargado de explosivos que estalló en las inmediaciones de este complejo para foráneos de la capital afgana de Kabul, denominado Green Village y que cuenta con un dispositivo de alta seguridad.

"Cinco muertos y 50 heridos, todos ellos civiles, han sido evacuados desde el área a hospitales", informó en un comunicado el portavoz del Ministerio de Interior de Afganistán, Nasrat Rahimi, quien en el momento posterior al atentado indicó que se trataba de cifras iniciales y que las víctimas podrían aumentar, como así ocurrió posteriormente. El propio Rahimi indicó que la potente deflagración resonó a varios kilómetros y causó daños a viviendas situadas en un radio de un kilómetro alrededor del lugar del suceso. El portavoz ministerial también explicó que una gasolinera próxima salió ardiendo como consecuencia de la explosión. 

26 de los afectados fueron tratados por la ONG italiana Emergency, la cual señaló en la red social Twitter que entre las víctimas había “dos niños que llegaron muertos”.

Los insurgentes talibanes reivindicaron el atentado y señalaron que Green Village era el objetivo de este ataque, en el que se utilizó un "vehículo bomba para quitar las barreras de seguridad", lo que permitió la entrada de varios insurgentes suicidas fuertemente armados.

Se escucharon disparos en la zona, lo que supuestamente confirma lo relatado por los talibanes en su comunicado. Aunque Nasrat Rahimi señaló en un principio que no había atacantes implicados en el área tras la ofensiva con el camión bomba. Incluso el gerente del campamento Green Village, Baryalai Ghafoori, fue más allá y aseguró a la agencia Efe que no hubo ningún "ataque suicida" contra el complejo, que lo que sucedió fue que "un camión cisterna lleno de gasolina explotó en el medio de la carretera" y que Green Village “no era el objetivo”. Todas estas versiones no concordaban con el reconocimiento final de la autoría del atentado por parte de los insurgentes talibanes. 

Green Village alberga varias organizaciones internacionales y casas de huéspedes, en Kabul, Afganistán, el martes 3 de septiembre de 2019
AP/RAHMAT GUL - Green Village alberga varias organizaciones internacionales y casas de huéspedes, en Kabul, Afganistán, el martes 3 de septiembre de 2019

"Decenas de (extranjeros) murieron y resultaron heridos", remarcó en una nota oficial el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, quien añadió que prosigue el ataque en ese "nido de invasores extranjeros", perpetrado, continuó, en respuesta a las operaciones estadounidenses y del Ejército afgano contra civiles.

Este ataque de los talibanes sigue el modelo de otro llevado a cabo en la misma zona el pasado mes de enero, cuando también durante la noche de un lunes los insurgentes detonaron un coche bomba en el área residencial, causando al menos cuatro muertos y 113 heridos. Los insurgentes se refirieron entonces también a esta zona como "el nido" de los servicios de inteligencia.

La ofensiva insurgente en Kabul se perpetró el mismo día que el representante especial de Estados Unidos para la Paz, Zalmay Khalilzad, presentó ante el Gobierno de Kabul el borrador de un acuerdo con los talibanes tras diversas rondas de negociaciones en Qatar. Este principio de acuerdo contempla la retirada de 5.000 soldados de cinco bases en las que las fuerzas de la coalición permanecen instaladas, dentro de un plazo de 135 días. “Hemos acordado, si las condiciones son conformes al acuerdo, que dejaremos en 135 días cinco bases en las que estamos presentes actualmente”, explicó Khalilzad. 

A cambio, los talibanes se comprometen a reducir la violencia en Kabul y la provincia septentrional de Parwan, donde se encuentra el mayor contingente de las fuerzas internacionales, resaltó el representante de EEUU en las negociaciones llevadas a cabo con los talibanes, las cuales están cerca de fructificar y de significar un paso hacia la pacificación del territorio afgano.

Los insurgentes talibanes siempre han exigido, como condición previa a negociar con el Gobierno afgano para asentar la paz, la retirada de las tropas extranjeras del territorio. Algo que es rechazado todavía por el Ejecutivo de Ashraf Ghani al entender que no se puede prescindir de tropas extranjeras todavía debido a la situación de inseguridad que vive la nación. 

Mapa de Afganistán que localiza una explosión reclamada por los talibanes en Kabul, el lunes
AFP/AFP - Mapa de Afganistán que localiza una explosión reivindicada por los talibanes en Kabul

Ante este extremo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya anunció recientemente que, tras las negociaciones con los talibanes en Doha, se había acordado que hasta 8.600 soldados estadounidenses permanecerían en bases en suelo afgano. 

El citado Zalmay Khalilzad remarcó que el acuerdo entre EEUU y los talibanes verá primero la retira de hasta 5.000 soldados norteamericanos, algo que reseñó después de su reunión con el presidente afgano Ashraf Ghani, después de la novena ronda de conversaciones con los insurgentes en Doha.

15 agentes de seguridad muertos en otro atentado

Mientras tanto, otro atentado llevado a cabo en la tarde del lunes dejó 15 agentes de las Fuerzas de Seguridad afganas muertos en la provincia de Kunduz, al norte de Afganistán, según informó la agencia de noticias de este país asiático Jaama.

Un responsable del Ministerio de Interior afgano confirmó que la ofensiva fue cometida por un terrorista suicida contra el cuartel de la Unidad de Alta Seguridad de Kunduz. 

Prosigue de esta forma la violencia durante este periodo de tiempo en el que discurre la campaña electoral para las próximas elecciones presidenciales del 28 de septiembre, para la cual los talibanes anunciaron una oleada de violencia de cara a seguir exigiendo que se retiren las tropas extranjeras del país.