Un escándalo de corrupción cuestiona los trabajos de la OMS en Yemen

La organización internacional ha abierto una investigación y ha prometido reformas en su oficina en el país arábigo
Ayuda Humanitaria Yemen OMS

OMS YEMEN  -   Para responder a la epidemia de cólera en Yemen, la OMS ha distribuyó 32 toneladas de fluidos intravenosos, 300 camas y 27 kit contra el cólera

Un escándalo de corrupción dentro de las operaciones en Yemen de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha empezado a suscitar dudas sobre cómo el organismo internacional gestiona a sus trabajadores. Un informe recogido por la agencia AP ha desvelado que empleados de la OMS desviaban comida, medicinas, combustible y dinero de aquellos beneficiarios que supuestamente tenían que recibir la asistencia. Además, más de doce trabajadores de las Naciones Unidas han sido acusados de colaboración con combatientes en el conflicto para acceder a miles de millones de dólares que llegaban al país en materia de ayuda humanitaria. 

La OMS ha declarado en un comunicado que tendrá “tolerancia cero” hacia la corrupción y que ha iniciado una investigación en torno a sus actividades en Yemen. Esto ocurre un año después de que una auditoría determinara que el control de las finanzas y la administración de la OMS era “insatisfactorio”; además, definió la existencia de “conflictos de intereses” y “posibles ilegalidades” en el personal de la organización internacional en el país árabe. Los auditores externos de la ONU concluyeron que había personas no cualificadas en trabajos bien remunerados, que se depositaban millones de dólares en cuentas bancarias personales, se aprobaban contratos sin la firma de documentos y que desaparecía material de ayuda como medicamentos, según ha recogido la agencia AP. 

La propia organización supranacional comunicó que tomó “medidas expresas para implementar las recomendaciones desprendidas de la auditoría”, como nombrar un nuevo directo para su oficina en Yemen o contratar personal con más experiencia y restructurar la rendición de cuentas. 

Yemen Ayuda Humanitaria 2
REUTERS/ Feisal Omar - Una família yemení huyendo de la violencia en Yemen desembarcando en el puerto de Bosasso en la regió de Puntland en Somalia 

Las normas de la OMS permiten que los fondos recibidos en materia de ayuda puedan ser trasferidos a cuentas personales de los empleados para permitir que la compra de bienes en un lugar conflictivo sea más rápida, lo que deja la puerta abierta a abusos: “El comportamiento es atroz, pero, con todo, el sistema humanitario enfrenta una sobrecarga presupuestaria y operativa y es casi inevitable que incidentes como este surjan regularmente”, ha expresado un ex funcionario de la ONU a la agencia WAM. 

Pese a que la investigación sigue su curso en el seno de la OMS, ha crecido el temor de que las operaciones de ayuda humanitaria que lleguen a Yemen continúen manejándose indebidamente. “Cualquier operación humanitaria de alta presión de este tipo creará espacio para los malos actores”, ha expresado un analista de la Organización de Naciones Unidas (ONU). “La OMS es institucionalmente menos capaz de manejar estas situaciones de crisis que otras agencias de la ONU, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)”, añadió. 

Esto se suma a una segunda investigación, esta vez ligada a las actuaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés); un informe ha revelado que trabajadores de la organización permitieron viajar en un vehículo de la ONU a un comandante hutí para que pudiera escaparse de un posible ataque militar. 

Refugiados Yemen
ACNUR/ Rashed al-Dubai - Un miembro de la Agencia para los refugiados habla con niños desplazados en Yemen

Yemen se encuentra en el número 176, de 180 países, en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, esto hace que las labores de instituciones como la OMS sean muy difíciles de llevar a cabo y propensas a caer en la malversación. Los funcionarios de la ONU tienen pocas opciones más allá de vincularse a organizaciones locales para llevar a cabo las labores de ayuda, administraciones cuyos líderes normalmente quieren enriquecerse con estas actividades. Por su parte, los sistemas bancarios no están desarrollados en esta zona del mundo y solo se puede utilizar el dinero en efectivo. Un Panel de Expertos de la ONU en Yemen ya advirtió que los rebeldes hutíes, que controlan el sur del país, estaban presionando a las agencias de ayuda humanitaria para que contrataran a gente leal a su bando o amenazaban con interrumpir los visados si no cumplían sus demandas. Sin embargo, incluso antes de que el conflicto se descontrolara en los últimos años, ya se conocía el peligro de sobornos de funcionarios de la ONU a manos de organizaciones locales o internacionales a cambio de financiación. 

La investigación en curso dentro de la OMS se ha incluido dentro de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas, y se centrará en conocer las actividades de Nevio Zagaria, un médico italiano que dirigió la oficina de la OMS en el sur de Yemen. Sin embargo, Zagaria dejó sus labores en septiembre de 2018 por lo que no se prevén grandes sanciones. 

Puerto Hodeida Yemen
REUTERS/Abduljabbar Zeyad - Los rebeldes hutíes viajan en la parte trasera de un camión mientras se retiran del puerto de Hodeida, Yemen

De esta forma, el escándalo de corrupción y la consecuente investigación llegan en un momento difícil para los trabajos de la ONU en zonas de conflicto y especialmente en Yemen; desde que se abrió un nuevo frente en la guerra civil yemení  entre las fuerzas del Gobierno y los separatistas del sur, la tensión por el aumento de la violencia está aumentando y podría tener efectos catastróficos en la población civil, que está viviendo desde hace unos años “la peor crisis humanitaria del mundo” como así ha sido calificada por las Naciones Unidas.