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Un marroquí y dos británicos corren el riesgo de ser condenados a pena de muerte en Donetsk

La Fiscalía ha concluido que los tres prisioneros de guerra combatieron como mercenarios en Ucrania
REUTERS/KAI PFAFFENBACH - Insignia se muestra en el uniforme de un combatiente extranjero del Reino Unido mientras se preparan para partir hacia la línea del frente en el este de Ucrania tras la invasión rusa, en la estación principal de tren de Lviv, Ucrania

REUTERS/KAI PFAFFENBACH  -   Desde que comenzó la invasión rusa sobre Ucrania, miles de combatientes extranjeros se han sumado a las filas del Ejército ucraniano

El ciudadano marroquí, Saaudun Brahim, y los británicos Aiden Aslin y Shaun Pinner podrían enfrentarse a la pena de muerte después de ser acusados de “terrorismo” y de luchar en Ucrania como “mercenarios”, de acuerdo con los fiscales de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD).

En un juicio celebrado esta semana, los culpables admitieron parte de su culpa. De acuerdo con la agencia de noticias rusa RIA, Brahim y Pinner se declararon culpables de acciones destinadas a la toma violenta de poder, mientras que Aslin admitió un cargo menor relacionado con armas y explosivos. Asimismo, los dos británicos reconocieron “entrenamiento para llevar a cabo actividades terroristas”.

La Fiscalía de la región separatistas prorrusa concluyó que los prisioneros de guerra combatieron como mercenarios en territorio ucraniano, algo que, por el contrario, ninguno de los tres ha reconocido, según informa la agencia EFE.

La pena de muerte es una opción a la que se enfrentan los prisioneros de guerra. Aunque otras condenas que se barajan son una pena de prisión de 15 a 20 años o la cadena perpetua, de acuerdo con RIA.

Los británicos Pinner y Aslin, de 48 y 28 años respectivamente, fueron capturados en Mariúpol en abril mientras luchaban junto con el Ejército ucraniano, del que formaban parte desde hacía años. El marroquí Brahim, por su parte, servía en las filas ucranianas después de firmar un contrato en marzo, según informa el medio árabe Alyaoum24. Durante su interrogatorio, Brahim también aseguró que estudiaba en el Instituto Politécnico de Kiev.

No obstante, otras fuentes niegan su trabajo como soldado, asegurando que el joven marroquí trabajaba en el Ejército como traductor debido a su dominio del ruso, inglés, francés y árabe, tal y como recoge el portal libio AfrigateNews. El sitio web también destaca que el padre del estudiante hizo un llamamiento al presidente ruso Vladimir Putin para que liberase a su hijo, así como a asociaciones internacionales de derechos humanos para que ayudasen a liberarlo.

Los familiares de los prisioneros británicos también están luchando para liberar a Pinner y Aslin, subrayando que no eran voluntarios ni mercenarios, sino que servían oficialmente en el Ejército ucraniano. Pinner vive en el país desde 2018 y tiene una esposa ucraniana, tal y como declaró él mismo a Sky News, mientras que Aslin se unió a las fuerzas armadas nacionales en ese mismo año. Al igual que su compatriota, espera formar una familia en el país, ya que está comprometido con una mujer ucraniana. Años antes, Aslin se alistó en una milicia kurda para luchar contra el Daesh en Siria.

A mediados de abril, poco después de ser capturados en la ciudad portuaria de Mariúpol, Pinner y Aslin pidieron al primer ministro Boris Johnson ser intercambiados por Viktor Medvedchuk, un empresario y político prorruso capturado por las fuerzas ucranianas en ese mismo mes. No obstante, desde Moscú aseguran no haber recibido ninguna noticia o petición por parte de las autoridades británicas para el intercambio o la extradición de los combatientes británicos, indica Europa Press.

Además de Pinner y Aslin, otro ciudadano británico, Andrew Hill, de 35 años, ha sido capturado por las tropas rusas en Mykolaiv.

Las autoridades ucranianas también han iniciado juicios contra soldados rusos acusados de crímenes de guerra. Vadim Shishimarin, de 21 años, ha sido el primer condenado a cadena perpetua por un tribunal de Kiev desde que comenzó la invasión. Shishimarin se declaró culpable del asesinato de un civil desarmado de 62 años en Sumy. Otros dos soldados rusos, Alexander Bobikin y Alexander Ivanov, fueron condenados a más de 11 años de prisión por bombardear una ciudad al este de Ucrania.

La Fiscalía de Ucrania también ha anunciado el primer juicio por agresión sexual durante la guerra. La fiscal general, Iryna Venediktova, ha indicado en sus redes sociales que el militar ruso Mikhail Romanov será juzgado por violencia sexual contra una mujer y el asesinato de su esposo.