Un nuevo petrolero iraní desembarca en Venezuela

Este fin de semana llegó un buque con bandera iraní con un cargamento de dos millones de barriles
En esta foto de archivo tomada el 25 de mayo de 2020 el petrolero de bandera iraní Fortune está atracado en la refinería El Palito después de su llegada a Puerto Cabello en el estado norteño de Carabobo, Venezuela

PHOTO/AP  -   En esta foto de archivo tomada el 25 de mayo de 2020 el petrolero de bandera iraní Fortune está atracado en la refinería El Palito después de su llegada a Puerto Cabello en el estado norteño de Carabobo, Venezuela

Un nuevo petrolero iraní desembarcó este domingo en Venezuela, cargado con dos millones de barriles de gas condensado. El canciller venezolano, Jorge Arreaza, a través de su cuenta de Twitter detalló la llegada del buque al Terminal de Almacenamiento y Embarque de José, al noroeste del país latinoamericano. El buque iraní Honey- nombre del barco-, “navegó hasta el país sin nombre para no ser identificado”, evadiendo el bloqueo naval que pretende imponer EE. UU. a Venezuela, escribió Arreaza en su cuenta.

Tanker Trackers, el servicio online independiente de actividades marítimas confirmó la llegada del superpetrolero iraní tipo VLCC. La agencia Bloomberg también confirmó la llegada de este buque. “Lo más probable es que haya navegado por todo el sur de África dado que su transpondedor estaba apagado. El nombre y el número IMO se han pintado”, dijo el servicio marítimo. 

A mediados de agosto, cuatro tanqueros que supuestamente trasladaban gasolina de Irán a Venezuela fueron incautados por las autoridades estadounidenses, según apuntó Reuters. Fuentes oficiales, según la agencia, apuntaron que los barcos fueron confiscados de manera pacífica y que la carga que llevaban fue traspasada a otros buques para su envío a EE.UU.

En el estado Zulia, productor de petróleo, florece un mercado negro de gasolina traída de Colombia
AFP/LUIS BRAVO-En el estado Zulia, productor de petróleo, florece un mercado negro de gasolina traída de Colombia.

Esta orden de incautación fue tomada por Teherán como un acto de piratería, y el portavoz de la oficina de Irán ante las Naciones Unidas, Alireza Miryousefi afirmó que “cualquier intento en alta mar para evitar que Irán se involucre en un comercio legal con cualquier país que elija será un acto de piratería, pura y simplemente”.

El primer suministro de iraní al país caribeño se produjo en mayo del año pasado, cuando cinco cargueros petroleros con 1,5 millones de barriles llegaron al Puerto Cabello.

Venezuela es el país con mayor número de reservas de petróleo en el mundo, pero la crisis sufrida en las dos últimas décadas, que ha llevado a la miseria a gran parte de la población e incluso al racionamiento y a la venta en el mercado negro de gasolina, ha hecho que busque el petróleo fuera del país.
Ante estas actuaciones, Donald Trump, presidente de Estados Unidos se ha plantado en varias ocasiones ampliar las sanciones contra el régimen iraní por suministran hidrocarburos a Caracas.

Un joven llena un coche con gasolina comprada en las calles de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, el 25 de agosto de 2020, en medio de la pandemia del coronavirus COVID-19
AFP/LUIS BRAVO-Un joven llena un coche con gasolina comprada en las calles de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, el 25 de agosto de 2020, en medio de la pandemia del coronavirus COVID-19

La agencia Bloomberg publicó a finales de abril cómo Teherán estaba transportando hasta nueve toneladas de oro desde Venezuela hasta Teherán en aviones de la compañía persa Mahan Air, como pago de la ayuda que Irán está proporcionando para revivir las fuentes de gasolina paralizadas en Venezuela. Por su parte Teherán negó el envío de ese oro y rechazó las acusaciones de Washington. 

Desde la época del fallecido Hugo Chávez (1999-2013), las relaciones diplomáticas entre Caracas y Teherán han sido muy estrechas. El aislamiento internacional al que se ha visto sometida la República Islámica le ha forzado a buscar nuevos socios a nivel internacional.
Esta alianza ha sido entendida por Estados Unidos, primero como una violación a las sanciones impuestas por Washington al Gobierno de Hassan Rohani, y segundo contraria a la política de mano dura que la administración Trump lleva contra el Gobierno de Maduro con el fin de forzar su caída.