Una Liga de tres

El Atlético tiene todo en contra en un inquietante final de temporada. El calendario, los rivales, el factor campo y el miedo a ser campeón
Karim Benzema y Vinícius, jugadore del Real Madrid

 -   Karim Benzema y Vinícius, jugadores del Real Madrid

La parada de Oblak a Joselu en el encuentro entre el Atlético de Madrid y el Alavés le puede dar una Liga al conjunto rojiblanco. Quedan 10 partidos. No son 10 finales porque después de cada uno habrá otro la siguiente semana. Y así hasta el 23 de mayo cuando la Liga de la pandemia acabe. Quizá uno de los tres equipos pueda celebrar el título con unos cuantos aficionados en las gradas. Aunque solo el Real Madrid podrá hacerlo en casa. Su último partido en el Di Stéfano o en el Bernabéu será ante el Villarreal. El Barça jugará en Ipurúa ante el Eibar y el Atlético de Madrid en Zorrilla con el Valladolid. 

Jan Oblak, Atlético de Madrid
Jan Oblak, Atlético de Madrid
#AtléticoDeMadrid

La escandalosa primera vuelta de 50 puntos del Atleti sirve de colchón a los de Simeone para no venirse abajo cuando los partidos se complican. Las lesiones, la COVID, el estado físico y la pizarra del propio entrenador han puesto todo tipo de facilidades para permitir que el Real Madrid y el Barça se acerquen al líder. 

Oblak y Suárez sujetan al equipo. Llorente tiene todos los testigos de peligro encendidos porque su físico no aguanta más y el resto de los jugadores son actores secundarios de una película de intriga que puede acabar en drama. El uruguayo ha marcado 18 goles en Liga hasta este parón por las selecciones. Simeone ha sabido prolongar su olfato del azulgrana al rojiblanco, aunque sigue sin oler el gol en Champions. Oblak ya para penaltis y la iniciativa de sus rivales. 

Sevilla (F), Betis (F), Huesca (C), Athletic (F), Eibar (C), Elche (F), Barça (F), Real Sociedad (C), Osasuna (F) y Valladolid (C). Seis partidos fuera del Metropolitano y cuatro en casa. Quizá ante la Real y el último con el Valladolid sean con aficionados en la grada. Pero los rivales y el juego rojiblanco no llaman a la esperanza. Sevilla y Barça son rivales directos por arriba. El resto también tendrán otras necesidades. Es el propio fútbol del Atlético su mayor enemigo en esos 10 partidos. Recuperar ese estilo de principio de temporada es imposible. La carga de partidos ha puesto mucho lastre en las piernas de los jugadores. Lo mejor, el descanso por los partidos internacionales sumado a que los sudamericanos no viajarán con sus selecciones. 

Diego Simeone, Atlético de Madrid
Diego Simeone, Atlético de Madrid
#Barcelona

El peor rival en el peor momento. Los de Koeman han encontrado un motivo para jugar al fútbol. Un estilo. Cinco defensas. Messi goleador y Laporta ganador. Después de la tormenta llega la calma, pero no el dinero. El agujero sigue. 

Valladolid (C), Real Madrid (F), Getafe (C), Villarreal (F), Granada (C), Valencia (F), Atlético de Madrid (C), Levante (F), Celta (C), Eibar (C). A lo que hay que añadir la final de Copa del Rey contra el Athletic después del Clásico. Cinco partidos en casa y cinco fuera para jugarse LaLiga. La suerte ha querido que el trascendental partido ante el Atlético de Madrid y los dos últimos de Liga puedan tener al soçi en las gradas del Camp Nou. Juagarán con dos rivales directos como el Real Madrid y el Barcelona. El resto de los partidos serían asequibles si no fuera porque en el tramo final de la competición todos los equipos tienen que rendir cuentas con sus objetivos. 

Messi y Ter Stegen son al Barça lo que Oblak y Suárez al Atlético y lo que Benzema y Courtois al Real Madrid. En el caso del Barça no hay un centro del campo que sujete al equipo. Sus partidos se han convertido en una lotería donde tienen más posibilidades de ganar que de perder por su calidad. Piqué volverá para los partidos decisivos y Fati tendrá sus minutos de calidad. Dest, Pedri o Dembelé suben el nivel del equipo y Griezmann quiere minutos en césped. 

Ronald Koeman, FC Barcelona
Ronald Koeman, FC Barcelona
#RealMadrid

Los blancos también son un mal rival para luchar por la Liga. Los de Zidane están en cuartos de final de la Champions. Su rival es el Liverpool. Su motivación es máxima. Y cuando los blancos tienen un objetivo y rivales de su altura, rinden más y mejor. Liverpool-Barça-Liverpool en ocho días marcarán el futuro de actual campeón de Liga. En diciembre ya tuvo un tie-break que salvó ganando al Sevilla, al Borussia y al Atlético. Entonces todo estaba perdido y ahora siguen en Champions y pelean por la Liga. 

Eibar (C), Barça (C), Cádiz (F), Betis (C), Getafe (F), Osasuna (C), Sevilla (C), Granada (F), Athletic (F), Villarreal (C). Seis partidos en casa y cuatro fuera. Al Barça y al Sevilla los recibirá en el Di Stéfano y, como mucho, podrá cantar el alirón con parte de su afición en el Bernabéu ante el Villarreal. Los rivales son de esos que motivan al Real Madrid. La eliminatoria con el Liverpool les puede dar el aliciente necesario para un doblete o, si caen, perseguir sin tregua al Atlético. El Clásico llegará en el peor momento porque se estarán jugando las semifinales de Champions y la vuelta es en Anfield. 

Zinedine Zidane, entrenador del Real Madrid
Zinedine Zidane, entrenador del Real Madrid

El momento de Benzema, liberado de sus compromisos con Francia y las paradas de Courtois señalan el camino de un título. Vinicius es necesario y Kross-Modric-Casemiro ya están en el salón de la fama de los mejores centros del campo de Europa. La flor de Zidane luchará contra la mala suerte de las lesiones que acosan al equipo esta temporada. 

La chirigota de las selecciones ha cortado la Liga en su mejor momento. Un parón innecesario para el aficionado. Un cúmulo de partidos que deberían jugarse en todos junto en otro mes y que pone en peligro a los jugadores y los objetivos de los equipos que pagan sus sueldos.

Karim Benzema Real Madrid
Karim Benzema, Real Madrid

Las 10 últimas jornadas, las dos finales de Copa y el Real Madrid en Champions nos dejan a las puertas de un final de temporada merecido para todos los actores del fútbol. Si todo esto se corona con la vuelta de aficionado a las gradas en las últimas jornadas, habrá merecido la pena todo el esfuerzo. Y luego llegará la Eurocopa.