Washington impone nuevas sanciones a funcionarios y entidades rusas

Biden expulsa a 10 diplomáticos rusos y sanciona a 32 entidades y personalidades
Atalayar_Joe biden y Putin

 -  

El Departamento de Tesoro de Estados ha publicado un comunicado en el que nombra a las 16 entidades y 16 personalidades rusas sancionadas económicamente, indicando que están involucradas en “actividades agresivas y dañinas por parte del Gobierno de la Federación Rusa”.

Estados Unidos, además de anunciar la imposición de sanciones a 32 entidades y personalidades rusas, también ha notificado la expulsión de 10 diplomáticos rusos de Washington por acusaciones de injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses.

Según el comunicado del Tesoro estadounidense, las sanciones incluyen compañías tecnológicas que trabajan con la inteligencia rusa para llevar a cabo actividades “maliciosas” contra Estados Unidos. Además, indican que el presidente estadounidense, Joe Biden, firmó hoy una orden ejecutiva que permite al Gobierno estadounidense imponer sanciones a cualquier sector de la economía rusa, para castigar a Moscú por su injerencia en las elecciones estadounidenses de 2020.

Bajo las sanciones, se prohíben todos los bienes e intereses de las entidades y personas cubiertas por las sanciones en territorio estadounidense. Además, las empresas y ciudadanos estadounidenses tienen prohibido tratar con ellos proporcionando cualquier contribución, dinero, bienes u otros servicios.

Washington también ha prohibido a sus empresas comprar directamente títulos de deuda rusos emitidos por el Banco Central, el Fondo Nacional de Riqueza o el Ministerio de Finanzas de Rusia. Asimismo, la Casa Blanca anunció la expulsión de 10 personas de la misión diplomática rusa en Washington, cuyas identidades no revelará hasta el momento de elaborar el informe.

Atalayar_La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharov

Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, dijo que las sanciones estadounidenses contradicen los intereses de los dos países y señaló que “la respuesta de Moscú a las sanciones es imperativa”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia convocó al embajador de Estados Unidos en Moscú para informarle de la posición de Rusia sobre las recientes sanciones, según informó la agencia France Presse (AFP).

La nueva Administración estadounidense lleva semanas insinuando que pretende imponer sanciones a Rusia. Bajo su acusación de interferir en las elecciones presidenciales a favor del expresidente Donald Trump, así como el caso de envenenamiento del oponente ruso, Alexei Navalny.

Esto se produce después de las conversaciones sobre una posible cumbre que reunirá a los presidentes estadounidense Joe Biden y al presidente ruso Vladimir Putin, en terceros países, según una propuesta que Biden le hizo a Putin durante una llamada telefónica que tuvo lugar entre ellos el martes. No obstante, el Kremlin anunció esta mañana que si Estados Unidos impone sanciones contra Rusia, será difícil celebrar una cumbre entre Putin y Biden.

Atalayar_Putin

“Lo que se está discutiendo actualmente son posibles sanciones, y esto no ayudará de ninguna manera a la celebración de dicha reunión”, dijo a los reporteros el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, refiriéndose a la cumbre. Agregó que “Depende de Putin y Biden decidir si la cumbre tendrá lugar”.

El mes pasado Peskov dijo que “el Kremlin no está de acuerdo con las conclusiones del informe de la CIA sobre la interferencia de Rusia en las elecciones estadounidenses de 2020 y las considera no estar respaldadas por pruebas”.

Cabe destacar que, desde que Biden asumió la presidencia a principios de año, las relaciones ruso-estadounidenses han sido testigos de mucha controversia y una escalada en las declaraciones. Especialmente el momento en el que Biden llegó a describir a Putin como un “asesino”.

A mediados de marzo, Biden dijo en una entrevista con el canal estadounidense ABC NEWS, que el presidente ruso era un “asesino” y que pagaría el precio por su injerencia en las recientes elecciones presidenciales estadounidenses, advirtiéndole de las “consecuencias” de su intervención.