Xi Jinping refuerza la alianza con Vladimir Putin

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Raúl Redondo

Pie de foto: El presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, durante la presentación del proyecto de inversión para la apertura de la nueva fábrica de coches Haval de Great Wall Motors. MAXIM SHIPENKOV/POOL via AP

El presidente de China, Xi Jinping, ha demostrado su fuerte vínculo con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, con motivo de la visita a territorio ruso del mandatario asiático, quien fue recibido por su homólogo ruso con motivo de la celebración del 70 aniversario de la relación bilateral entre ambos países y de la puesta de largo del Foro Internacional de Economía de San Petersburgo.

Durante su estancia en suelo ruso, Xi Jinping ha querido manifestar claramente su cercanía al presidente ruso, al que catalogó como su “amigo más cercano”; con el que mantiene una “profunda amistad personal”, desarrollada a lo largo de los últimos años mediante el gran número de reuniones mantenidas. No en vano, Rusia es el país que más ha visitado el dirigente chino desde que tomó posesión de su cargo e, incluso, el Gobierno chino ha regalado dos ejemplares de osos panda a Rusia con fines científicos con motivo de esta recepción oficial. Tal es el reconocimiento mutuo que el año pasado Xi Jinping concedió a Putin la Medalla de la Amistad, máxima condecoración que el Estado chino otorga a personalidades extranjeras que han colaborado en la modernización de China y en la consecución de la paz mundial. 

Dentro de este ambiente de sintonía total y absoluta, en el marco de la reunión bilateral entre ambos en Moscú, Xi Jinping obtuvo un gran acuerdo que sirve de apoyo para la guerra comercial que mantiene su nación contra Estados Unidos desde 2018, trufada de aumentos de aranceles impuestos mutuamente, que ha devenido en una pugna tecnológica en la que EEUU prohibió que las empresas estadounidenses de telecomunicaciones hiciesen negocio con compañías extranjeras sin la autorización gubernamental, lo cual desembocó en el veto de Google a Huawei; provocando así que la compañía de telecomunicaciones china no pueda beneficiarse de la tecnología norteamericana (con un período de gracia de 90 días que empezó a contar a partir del 15 de mayo). Ese acuerdo no es ni más ni menos que la firma por parte de Huawei de un convenio con la empresa de telecomunicaciones rusa MTS para desarrollar una red 5G en el país durante el próximo año. 

Pie de foto: El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, se dan la mano tras sus conversaciones en el Kremlin de Moscú el 5 de junio de 2019. ALEXEY DRUZHININ/SPUTNIK/AFP

El pacto rubricado contemplará “el desarrollo de tecnologías 5G y el lanzamiento piloto de redes de quinta generación en el periodo 2019-2020”, según hizo oficial MTS. Guo Ping, uno de los máximos dirigentes de Huawei, se mostró “muy contento” con el acuerdo sobre un campo como el del 5G, de gran “importancia estratégica”.

Esto coincide con la concesión de las primeras cinco licencias para operar el 5G en China, que el Ministerio chino de Industria y Tecnologías de la Información otorgó a las empresas nacionales China Telecom, China Mobile, China Unicom y China Broadcasting Network. 

El dominio de la red 5G a nivel global es vital de cara a ostentar el liderazgo mundial en los próximos años y, tanto Xi Jinping, como Vladimir Putin, reconocen la gran importancia de esta cuestión. Las redes 5G son determinantes porque permiten intercambiar información a una velocidad muy superior que las actuales infraestructuras telemáticas de 4G, lo que favorecerá el ‘internet de las cosas’, y Huawei y el Ejecutivo chino parece que están tomando ventaja en el desarrollo de esta red, ante EEUU, nación que desconfía de Huawei, empresa a la que acusó de espiar sobre el desarrollo de las redes informáticas y de comunicaciones estadounidenses aprovechando el acceso a la tecnología norteamericana.

A esto cabe sumar también el proyecto para la inversión en la nueva fábrica de coches Haval, marca china de coches SUV de la firma Great Wall Motors, en el sur de Moscú. Iniciativa que fue muy elogiada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien asistió a la presentación de la propuesta junto a Xi Jinping. Un desarrollo que pone también de manifiesto los florecientes lazos económicos entre Rusia y China. 

Con estas maniobras comerciales entre China y Rusia se sigue potenciando la relación mutua entre ambos países, cuyo comercio bilateral superó los 100.000 millones de dólares en 2018, con gran predominancia de las importaciones de gas y petróleo ruso por parte de China. Actualmente se llevan a cabo unos 30 proyectos con participación de China y Rusia, con una inversión total de unos 22.000 millones de dólares, según el asistente presidencial ruso Yuri Ushakov. 

Pie de foto: El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, intercambian documentos durante una ceremonia de firma tras sus conversaciones en el Kremlin en Moscú el 5 de junio de 2019. AFP/ALEXANDER ZEMLIANICHENKO

Y es que Rusia sigue mostrando gran interés por la presencia de las compañías chinas en el mercado ruso, según declaró el presidente Putin en el II Foro Energético ruso-chino celebrado durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo."En Rusia valoramos altamente la disposición de los empresarios chinos a trabajar junto a nosotros y naturalmente estamos interesados en ampliar la presencia de las compañías chinas en el mercado ruso", indicó el máximo mandatario ruso.

Putin añadió que Rusia continúa "trabajando en la mejora del clima empresarial para que los inversionistas extranjeros,incluyendo a los inversionistas chinos, se sientan lo más cómodos posible aquí".Además, el dirigente indicó que Rusia continuará creando condiciones especiales para las compañías chinas que operen en las zonas aledañas a la frontera."Partimos de que los proyectos de negocios conjuntos benefician a todos los participantes, estos proyectos generan demanda de inversiones, tecnologías, talentos y conocimiento, lo que aporta mercados y nuevas posibilidades", agregó.

Putin dijo que Rusia creará en muchas regiones, entre ellas las aledañas a China, "condiciones especiales, incluyendo zonas económicas especiales que permitan a los inversionistas ahorrar hasta un 30% de los gastos capitales debido a toda una serie de descuentos".El presidente ruso indicó que los inversionistas gozan de "grandes privilegios" en los llamados territorios de desarrollo de avanzada creados en el Lejano Oriente de Rusia."En la actualidad ya funcionan allá más de 130 empresas nuevas y han sido creados 13.000 puestos de trabajos modernos, y el monto total de las inversiones sin tomar en cuenta los aportes del presupuesto superó los 3.500 millones de dólares", aseveró Putin.

Todo ello dentro de una estrategia en la que tanto Moscú como Pekín pretenden enfrentar el monopolio estadounidense en el liderazgo mundial y establecer un ‘polo opositor’ que haga de contrapeso frente al gigante norteamericano, que está embarcado ahora en varios frentes como el del conflicto con Irán, en relación a la desestabilización de Oriente Medio, de la que se acusa al régimen iraní tras los últimos ataques a petroleros en Emiratos Árabes Unidos y a instalaciones armamentísticas y de almacenaje de crudo en Arabia Saudí (socio estadounidense), y como el de Venezuela,en el que permanece la confrontación con el Gobierno de Nicolás Maduro, que se sigue perpetuando a pesar de la presión internacional, liderada por EEUU y el Grupo de Lima.