Zimbabue se enfrenta a la sequía, la hambruna y la peor crisis económica de la última década

El Programa Mundial de Alimentos estima que tendrá que prestar ayuda humanitaria a unos cuatro millones de personas en el país africano
Zimbaue

PHOTO/AFP  -   Mujeres de los pueblos reciben ayuda de la organización benéfica Oxfam Internacional en un centro de distribución en Chirumhanzi, a 250 kilómetros al sudeste de Harare.

Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) vaticinan que 2020 va a ser (de nuevo) un año muy duro para Zimbabue. El país africano se enfrenta a la peor crisis económica en una década. Hiperinflación, escasez de divisas, encarecimiento de los alimentos básicos debido a las malas cosechas y un aumento del riesgo de hambruna en gran parte de la población del país.

Como ya hemos explicado en un artículo anterior, Zimbabue se encuentra al borde de una grave hambruna; una situación que, por el momento, no parece que vaya a mejorar a corto plazo. La escasez de lluvias y las sequías extremas que han azotado gran parte del país en los últimos años, han provocado que las cosechas de víveres básicos como el trigo desciendan hasta un 50%. 

Desde el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierten que esta reducción en la producción de comida es insuficiente para mantener a la población. Una sociedad ya de por sí muy vulnerable y necesitada. Según los datos de la ONU, el país lleva con lluvias irregulares prácticamente un lustro, por lo que la situación de hambre y crisis solo ha ido en aumento. 

Zimbaue
PHOTO/AP - En esta foto de archivo del 27 de octubre de 2019, el cadáver de un búfalo yace en los bordes de una piscinapor el sol que solía ser un suministro de agua perenne en el parque nacional de Mana Pools
Encarecimiento de suministros básicos y pronósticos de más sequía

Además de la ya de por sí complicada situación que atraviesa el país ante las malas cosechas; hay que sumar la crisis económica que está atravesando el país (la peor en una década según los expertos internacionales) y las sanciones impuestas por potencias como la Unión Europea o Estados Unidos, que también influyen en la economía zimbabuense. De hecho, este lunes, el Ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha pedido el levantamiento de las sanciones al país y ha mostrado su apoyo a Zimbabue en una reunión con su presidente, Emmerson Mnangagwa. La petición de retirada de las sanciones económicas impuestas a Zimbabue también la hizo hace pocas semanas Hilal Elver, miembro de la ONU, tras un viaje de 10 días por el país. A su vuelta insistió en que estas sanciones no ayudan a la población.

Tal y como recoge Europa Press, el PMA ha señalado que conseguir algo tan básico como el pan es 20 veces más caro que hace tan solo medio año. El precio del maíz se ha triplicado, el agua tampoco abunda y los pronósticos meteorológicos alertan de que las próximas semanas también serán cálidas y secas, lo que pone en serias dudas que la siguiente cosecha (esperada para abril) sea de calidad.

Dada la escasez de comida, cada vez son más las familias con niños que no pueden suministrar las cantidades básicas de comida (bien por escasez o bien por precios demasiado elevados) y muchos se ven obligados a saltarse comidas o a comer menos cantidad, lo cual eleva el riesgo de desnutrición.

Los últimos datos aportados por la ONU alertan de que de los 8 millones de personas que viven en Zimbabue, la mitad del  país (unos 4 millones) sufre inseguridad alimentaria. Por ello, para afrontar las necesidades del país en 2020 piden a la Comunidad Internacional más fondos. En total, para financiar todas sus operaciones del año en precisan 10.000 millones; pues además de Zimbabue, regiones como Sudán del Sur, República Democrática del Congo o la zona del Sahel; también precisan asistencia humanitaria por distintos motivos.