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Adiós a una pieza clave en la internacionalización y modernización de Emiratos

La muerte del jeque Jalifa bin Zayed al-Nahyan supone una gran pérdida para el país emiratí por todo lo que significó para el país del Golfo
El presidente de Emiratos, Jalifa bin Zayed al-Nahyan, en una imagen de archivo

PHOTO/WAM  -   El presidente de Emiratos, Jalifa bin Zayed al-Nahyan, en una imagen de archivo

Emiratos Árabes Unidos (EAU) es un país del Golfo con una sólida posición política en el panorama internacional y con unas perspectivas de futuro muy atractivas debido a su gran auge económico y de desarrollo en diversos ámbitos estatales y sociales. 

Gran parte de esta posición de la nación emiratí se atribuye al jeque Jalifa bin Zayed al-Nahyan, presidente de Emiratos durante los últimos 18 años hasta su fallecimiento esta jornada. El difunto jeque fue elegido presidente del Estado el 3 de noviembre de 2004, tras la muerte de su padre, el jeque Zayed bin Sultán al-Nahyan, el día anterior, y la pérdida de este personaje relevante ha supuesto un duro golpe para la nación, que instantáneamente ha dado muestras de lamento al mismo tiempo que de reconocimiento, y también ha significado una noticia negativa para el escenario político internacional por todo lo que ha supuesto el que hasta hoy ha desempeñado la función presidencial en el país del Oriente Medio. 

Uno de los valores más destacados de la gestión de Jalifa bin Zayed al-Nahyan es el de haber sabido desarrollar unas sólidas relaciones diplomáticas con la gran mayoría de los países del mundo; unos vínculos basados en el respeto, la solidaridad, el compromiso y el diálogo continuo. Gran muestra de esto fue el importantísimo papel desempeñado por Emiratos en la lucha contra la pandemia de coronavirus con la ingente ayuda material y personal que distribuyó por todo el planeta para ayudar a muchísimos países en esta difícil situación que ha azotado duramente a todo el globo terráqueo durante los dos últimos años. 

Por otra parte, Emiratos, bajo la presidencia de Jalifa bin Zayed al-Nahyan, siempre ha estado dispuesto a cooperar y favorecer el diálogo y la negociación internacional para evitar conflictos, con el gran objetivo de favorecer la paz y estabilizar ciertos puntos calientes, sobre todo la región de Oriente Medio. Aquí el país del Golfo también fue protagonista al participar decididamente en los famosos Acuerdos de Abraham por los que diversos países árabes establecieron relaciones diplomáticas con Israel en septiembre de 2020 bajo el auspicio de Estados Unidos, un gran movimiento político impulsado por el pasado Gobierno norteamericano de Donald Trump que ha significado un paso importante para la pacificación de Oriente Medio. 

Emiratos ha tejido importantísimas relaciones internacionales que han situado al país en una posición destacada en el ámbito internacional. De esta manera, EAU mantiene relaciones diplomáticas con unos 200 países de todo el mundo, y hay alrededor de 110 embajadas y 75 consulados generales en su territorio. Además, gracias al pasaporte de Emiratos se puede entrar actualmente en 165 países de todo el mundo sin necesidad de visado previo, como ha informado el medio Al-Ain News.

Otro gran ejemplo de la consolidación internacional bajo el mandato del hasta ahora presidente es que recientemente Emiratos obtuvo por segunda vez en su historia un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2022-2023, y también consiguió por tercera vez la membresía del Consejo de Derechos Humanos de 2022 a 2024.

Bajo las directrices del presidente, Emiratos Árabes Unidos también ha sido un ejemplo en la búsqueda de la paz y de la convivencia fraternal entre todos los países del mundo. Como ejemplo de esto destaca el fomento de la fraternidad y convivencia humana que tuvo su punto álgido con la firma en territorio emiratí del Documento de la Fraternidad Humana que supuso un gran impulso para favorecer la convivencia humana y religiosa en el mundo gracias a la firma que protagonizaron el papa Francisco y el gran imán de Al-Azhar, Ahmed al-Tayeb. Este texto fue una declaración de intenciones en favor de la convivencia y la fraternidad humanas bajo el patrocinio de los máximos representantes de la Iglesia Católica y del islam de todo el mundo. Emiratos fue el país que acogió este encuentro y este impulso decisivo a la lucha por la paz y la convivencia fraternal de toda la humanidad y de todas las religiones. 

El jeque Jalifa bin Zayed al-Nahyan, presidente de EAU
REUTERS/STEPHINE McGEHEE - El jeque Jalifa bin Zayed al-Nahyan, presidente de EAU

También, Jalifa bin Zayed al-Nahyan siempre tuvo una amplia visión de la zona del Golfo como una región estratégica cuya seguridad y estabilidad están unidas a la seguridad y estabilidad del mundo. Como ejemplo de esta determinación, cabe destacar que Emiratos también se ha venido implicando en los últimos años decididamente en la colaboración dentro del seno del Consejo de Cooperación del Golfo trabajando en profundidad en la labor conjunta de los países de la región de cara a conseguir muchos objetivos y materializar numerosos proyectos integradores. 

Bajo el liderazgo de Jalifa bin Zayed al-Nahyan, Emiratos Árabes Unidos siempre ha querido colaborar con el resto de los países árabes para propiciar el desarrollo regional y de las naciones de la zona y para ayudar militarmente en determinadas causas árabes que así lo requerían, siempre con el objetivo de favorecer la paz y luchar por la justicia en la región. 

Por otro lado, Emiratos ha tenido un gran desarrollo económico y tecnológico en las últimas dos décadas coincidiendo con la presidencia de Jalifa bin Zayed al-Nahyan. El gran paso emiratí en los últimos tiempos bajo el patrocinio del fallecido presidente ha sido el de diversificar la economía y potenciar todo tipo de sectores, como el turístico, el energético, con un gran impulso de las energías limpias y renovables, o el de las nuevas tecnologías, para no depender exclusivamente del petróleo como gran fuente de financiación. 

La modernización del país emiratí en todos los ámbitos y el desarrollo tecnológico han estado en el punto de mira de la presidencia emiratí en los últimos años, siendo gran muestra de esto la gran apuesta por el desarrollo aeroespacial con grandes proyectos como el de la sonda espacial Al-Amal y su misión lanzada sobre el planeta Marte.