Al-Kazemi utiliza las fuerzas antiterroristas para acabar con la corrupción interna

La malversación de dinero público y el blanqueo de dinero han provocado la quiebra del presupuesto anual
El primer ministro de Irak, Mustafa al-Kadhimi

REUTERS/CARLOS BARRIA  -   El primer ministro de Irak, Mustafa al-Kazemi

Mustafá al-Kazemi, primer ministro de Irak, ha anunciado la formación de un Comité de Derechos Humanos permanente para investigar los casos de corrupción interna que rodean a la Administración.

Para ello ha asignado la tarea a la Agencia Contra el Terrorismo, que ejecutará las medidas emitidas por el comité encabezado por Ahmed Abu Ragheef, general y jefe de asuntos internos del Ministerio de Interior durante los últimos diez años. 

Este organismo estará compuesto por tres miembros de los Servicios de Inteligencia, Seguridad e Integridad Nacional iraquíes. El primer ministro, durante la reunión con el recién creado comité, ha insistido en “la necesidad de restaurar el prestigio del Estado e imponer un Estado de derecho”. 

Según el último índice de la Organización para la Transparencia Internacional, Irak se sitúa entre los países con mayor corrupción en el sector público en el puesto 168. Al-Kazemi denuncia que estos índices han aumentado durante los últimos años hasta el punto de que la malversación de dinero público y el blanqueo de dinero han provocado la quiebra del presupuesto anual.

Esta quiebra, a su vez, ha paralizado los préstamos internos y externos que financian los salarios de los funcionarios públicos de las instituciones gubernamentales. Situación que complica el clima social, ya agitado, del país.

AFP/ AHMAD AL-RUBAYE - En Irak, un manifestante antigubernamental organiza retratos de los manifestantes asesinados en la Plaza Tahrir de la capital, Bagdad, el 1 de agosto de 2020
AFP/ AHMAD AL-RUBAYE - En Irak, un manifestante antigubernamental organiza retratos de los manifestantes asesinados en la Plaza Tahrir de la capital, Bagdad, el 1 de agosto de 2020

Cabe recordar que el primer ministro lleva en el cargo desde el pasado mayo, cinco meses después de la dimisión de Adel Abdel Mahdi. Desde el comienzo de su legislatura ha volcado en su discurso varios mensajes anticorrupción y ha acusado a los gobiernos anteriores de crear una alta inseguridad y permitir la proliferación de armas en el país. 

Sorpresa y cambios que esperan esclarecer vacíos de corrupción olvidados

El reto consiste en acabar con el fenómeno de las armas descontroladas y los conflictos tribales, ya que se han convertido "en un peligro real para la sociedad y amenaza a sus miembros, además de obstaculizar los esfuerzos de reconstrucción y desarrollo del país", insiste Al-Kazemi.

Los observadores internacionales creen que la decisión servirá para acabar con las milicias dedicadas al robo y saqueo que han causado estragos en el país desde hace 18 años. Así mismo, el mandatario destaca la importancia de activar los Servicios de Inteligencia para restaurar la confianza ciudadana.

El Gobierno interino de Al-Kazemi se enfrenta a grandes desafíos hasta las elecciones anticipadas de 2021, incluida la crisis económica tras la caída de los precios del petróleo, la nueva pandemia del coronavirus, y la presencia del terrorismo que sigue amenazando la seguridad del país.