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Marruecos

Argelia ahoga la crisis interna a costa de la ruptura de relaciones diplomáticas con Marruecos

El paso dado por el poder argelino augura un futuro incierto para el Magreb
Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia

 -   Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Ratmane Lamamra

El gobierno de Argelia ha resuelto romper relaciones diplomáticas con Marruecos, “por los actos hostiles que éste lleva a cabo y que perduran hasta hoy”, según ha declarado hoy el ministro de Relaciones Exteriores, Ratmane Lamamra. Sin ningún tipo de prueba mostrada, el gobierno de Argel ha acusado a su vecino marroquí de haber provocado los incendios mortales que han arrasado varias regiones del país y en particular la Cabilia, y de apoyar al autodenominado Movimiento de Autodeterminación de la Cabilia (MAK) que Argel tilda de terrorista. 


Curiosamente, el juicio contra mas de 90 personas implicadas en el asesinato del joven argelino Ben Smail linchado por una turba manipulada por miembros de los servicios policiales como denuncia Algerie Part, se ha iniciado ayer en el Tribunal de Argel, pero aun no se ha pronunciado sobre el tema. El gobierno ya da por sentada su tesis de que detrás de los incendios y del asesinato de Ben Smail se encuentra Marruecos, sin esperar el veredicto.

BEN ISMAIL
Djamel Ben Ismail


El paso dado por el poder argelino augura un futuro incierto para el Magreb. Los intentos de mediadores internacionales de peso, como Arabia saudita y los Estados Unidos, amén de Francia, de acercar las posiciones de los dos rivales geopolíticos de África del norte han sido vanos. 
La reacción argelina, que en algunos círculos se considera desesperada, se produce después de que la “operación” montada por los Servicios argelinos de presionar al lobby hispano pro-argelino para que admitiera al dirigente del Frente Polisario Brahim Ghali en un hospital de Logroño, se haya saldado con un fracaso. El propio rey Mohamed VI, consideró en su discurso del 20 de agosto pasado, que no hay mal que por bien no venga, y se pronuncio por una nueva relación con España mas audaz y novedosa. 


De la crisis vivida en estas semanas entre Marruecos y España, que engloba a toda la zona del Estrecho de Gibraltar, el Reino alauita ha salido ganando claramente. No solo ha recibido el apoyo reiterado de la Administración estadounidense, de la CIA y del Pentágono, sino que se ha granjeado nuevos socios, como Israel – al establecer relaciones con su Estado -, con Gran Bretaña, con quien realizará maniobras militares este mismo año, con Portugal con quien ha lanzado ambiciosos proyectos de transporte y comunicaciones, y con Gibraltar con quien negocia acuerdos político-financieros de envergadura. 
El gobierno español de Pedro Sánchez, aun habiendo estado ausente de la nueva reformulación estratégica en el Estrecho, se ha apuntado in extremis, al cambio y promete estar a la altura de las nuevas relaciones ofrecidas por Rabat. 

Presidente de Argelia
Presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune


El perdedor en la ecuación oeste-mediterránea es Argelia, que se ha quedado con su único aliado permanente, Rusia, que ansía entrar en el juego estratégico del Estrecho. Sin embargo, Argel dispone aun de cartas de presión importantes, en gran medida con sus hidrocarburos, cada día menos beneficiosos, como lo ha demostrado la presión ejercida contra el gobierno español primero con el caso Ghali, y hace días con el caso de Mohamed Abdallah. 


El youtuber Mohamed Abdallah, ex miembro de la Gendarmería argelina, conocido por sus denuncias de la corrupción en los medios de la seguridad fronteriza entre Argelia y Túnez donde estuvo destinado, ha sido entregado a las autoridades argelinas, denegándole la petición de asilo político que pidió en su momento en España. Y ello, aun sabiendo que en Argel va a ser sometido a un juicio de un tribunal militar, en el que arriesga simplemente la pena de muerte. El ministerio del Interior español le metió dentro de un paquete de “inmigrantes ilegales” a los que se les había acabado el permiso de estancia en el país, y enviado a Argelia, en contra de todas las normas del derecho internacional de refugio y asilo. 


Un caso el de Mohamed Abdallah, que aun no ha concluido. Argel pedía su extradición acusándole de pertenencia a un grupo islamista y terrorista, y de atentar contra la seguridad del Estado. En un país en el que tres ex primero ministros y mas de una quincena de ministros se encuentran en la cárcel, junto con una veintena de generales y la flor y nata de la clase empresarial argelina, acusados de corrupción, la entrega del joven Abdellah a Argel, muestra las vergüenzas del Gobierno español y ha sacudido los medios defensores de los derechos humanos. 


El movimiento Rachad al que supuestamente pertenece el joven Mohamed Abdallah, ni es islamista, ni terrorista; milita por la transformación pacifica del país, con medios políticos, según sus estatutos, tal como ha declarado a ATALAYAR el abogado Rachid Mesli, que dirige una organización internacional de defensa de los derechos humanos con base en Ginebra, y reconocida por los organismos correspondientes de las Naciones Unidas.