PUBLICIDAD

Iberdrola

Así es el nuevo Air Force One comprado por Trump en el que no viajará Biden

Dos enormes 747-8I Jumbo están siendo transformados para que los futuros presidentes de Estados Unidos dispongan de una nueva y digital Casa Blanca volante
Sobre una mesita del Despacho Oval de la Casa Blanca, Donald Trump tuvo durante mucho tiempo una reproducción a escala del nuevo Air Force One con los colores que había elegido y que explicaba a sus visitas

PHOTO/AP  -   Sobre una mesita del Despacho Oval de la Casa Blanca, Donald Trump tuvo durante mucho tiempo una reproducción a escala del nuevo Air Force One con los colores que había elegido y que explicaba a sus visitas

El majestuoso y flamante avión Air Force One es la representación aérea del presidente de Estados Unidos. Es el caballo alado sobre cuyos lomos viaja Joe Biden a cuerpo de rey, como antes lo hicieron sus antecesores en el cargo, George Bush padre, Bill Clinton, George Bush hijo, Barack Obama y Donald Trump. 

Pequeña Casa Blanca volante, se convierte en la residencia oficial en el aire del máximo dignatario de la Unión cuando efectúa viajes oficiales a terceros países o vuelos interiores de larga distancia. Su estampa de la que resaltan sus suaves colores azules y blancos es conocida a lo largo y ancho del mundo y su interior de maderas nobles cuenta con dormitorios, despachos, salas de reuniones, oficinas, lavabos, duchas y butacas para acoger un séquito de hasta 70 personas.

Está repleto de sistemas cifrados de comunicaciones en todas las bandas de frecuencias, revestido de paneles que aíslan de las radiaciones nucleares y dotado con avanzados equipos de alerta y protección frente a disparos de misiles para asegurar la supervivencia del aparato y de sus ocupantes. Todo lo necesario para conseguir que el líder de la nación más poderosa del planeta pueda ejercer en todo momento su alta función ejecutiva y el mando supremo de las Fuerzas Armadas norteamericanas de manera segura y fiable.

PHOTO/White House - Barack Obama en la réplica del Despacho Oval a bordo del Air Force One. Está acompañado por el secretario de Estado, John Kerry, la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y su equipo de la Casa Blanca
PHOTO/White House - Barack Obama en la réplica del Despacho Oval a bordo del Air Force One. Está acompañado por el secretario de Estado, John Kerry, la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y su equipo de la Casa Blanca

El último vuelo del VC-25A número 28000 ‒que es el código oficial del avión en el que Biden hasta España‒ ha seguido el trayecto Madrid-Washington. Despegó de la base aérea de Torrejón en la tarde del jueves, 30 de junio, una vez concluida la cumbre de la OTAN. Ahora el lujoso aparato se encuentra a caballo en la base aérea de Andrews (Washington DC) y San Antonio (Texas), donde se le somete a las preceptivas y costosas tareas de mantenimiento.

Pero la jubilación del VC-25A 28000 está cerca. Es un puesto de mando aerotransportado que acumula nada menos que 32 años desde que entró en servicio en agosto de 1990, que se elevan a 35 años si se cuenta desde el momento en que levantó su primer vuelo en mayo de 1987. El tiempo no pasa en balde incluso para un avión tan mimado y, por mucha atención que le dedican los técnicos de la Fuerza Aerea de Estados Unidos (USAF), su sustituto ya está en camino.

PHOTO/USAF - En el morro, bajo el acristalamiento de la cabina de mando del VC-25A, se puede observar la placa metálica que protege el sistema de reabastecimiento en vuelo, que jamás se ha utilizado en viajes presidenciales. Los VC-25B no disponen de tal
PHOTO/USAF - En el morro, bajo el acristalamiento de la cabina de mando del VC-25A, se puede observar la placa metálica que protege el sistema de reabastecimiento en vuelo, que jamás se ha utilizado en viajes presidenciales. Los VC-25B no disponen de tal 
Jumbos 747 de segunda mano, pero sin usar

La nomenclatura militar que tiene asignado su relevo es CV-25B, pero mantendrá el indicativo de llamada por radio de Air Force One, siempre que a bordo viaje la máxima autoridad de la nación americana. 

Hay que dejar claro que la denominación de VC-25B no se corresponde con uno, sino con dos aviones, al igual que el VC-25A. Los cuatro están basados en el famoso modelo 747 Jumbo de fuselaje ancho y dos pasillos del gigante aeronáutico Boeing. En ambos casos, la gran corporación industrial ha sido y ahora también es la contratista principal que transforma y personaliza en aviones presidenciales los Jumbo convencionales de pasajeros. 

El mérito de dar relevancia pública a los nuevos Air Force One es del mismísimo Donald Trump, que se interesó por el asunto pocas fechas antes de jurar su cargo de presidente el 20 de enero de 2017. Tras derrotar a la candidata demócrata Hillary Clinton en las elecciones de noviembre de 2016, Trump escribió en un tweet que difundió el 6 de diciembre: “Boeing está construyendo un nuevo 747 Air Force One para futuros presidentes, pero los costos están fuera de control, más de 4.000 millones de dólares ¡Cancelar orden!”.

PHOTO/EFE - El equipo de Joe Biden, de acuerdo con el Pentágono, ha descartado utilizar la propuesta de diseño propuesta por Donald Trump, que pretendía acabar con la decoración externa vigente desde la presidencia de JFK en los años 60
PHOTO/AP-Evan Vucci - El equipo de Joe Biden, de acuerdo con el Pentágono, ha descartado utilizar la propuesta de diseño propuesta por Donald Trump, que pretendía acabar con la decoración externa vigente desde la presidencia de JFK en los años 60 

Todas las alarmas saltaron en el fabricante. Su presidente de entonces, Dennis Muilenburg, mantuvo varias reuniones con Trump, hasta que acordaron rebajar el contrato desde los 4.400 millones de dólares a 3.900. La corporación emitió un tweet en el que decía que “Boeing se enorgullece de construir la próxima generación de Air Force One, proporcionando a los presidentes americanos una Casa Blanca voladora a un precio excepcional para los contribuyentes. El presidente Trump negoció un buen trato en nombre del pueblo americano”.

La rebaja tiene truco. En lugar de adquirir dos aviones de nueva fabricación y con los requisitos dictados por la USAF, Trump admitió comprar dos 747-8I Jumbo de segunda mano, pero no usados. Proceden de un contrato frustrado de Boeing con la compañía aérea rusa Transaero. La aerolínea se declaró en concurso de acreedores en octubre de 2015, cuando dos de sus aviones ya estaban construidos. Boeing los aparcó en California para venderlos en el mercado de ocasión. Resultado: la oportunidad surgió y ambas partes ganaron.

PHOTO/National Geographic-Scott Bateman - Salvo que en los últimos años haya podido ser actualizada, la aviónica de los veteranos VC-25A Air Force One es analógica. En los nuevos VC-25B, todas las tecnologías y equipos a bordo son digitales
PHOTO/National Geographic-Scott Bateman - Salvo que en los últimos años haya podido ser actualizada, la aviónica de los veteranos VC-25A Air Force One es analógica. En los nuevos VC-25B, todas las tecnologías y equipos a bordo son digitales
No estará disponible hasta al menos 2026

El segundo paso de Trump fue darles a los aviones su sello personal. Y decidió cambiar los colores blancos, la línea dorada y los dos tonos de azules que lucen los aviones presidenciales desde el mandato de John F. Kennedy en los años 60. En su lugar, se inclinó por franjas longitudinales de las mismas tonalidades que la enseña nacional: rojo, blanco y azul. Si bien el programa VC-25B sigue adelante, la Administración Biden ha echado por tierra la decoración externa alegando problemas de compatibilidad electromagnética con el cableado interior.  

¿Cuál es la situación de los dos nuevos Air Force One? Ambos están siendo sometidos a un radical proceso de modificación, que dio comienzo a finales de febrero de 2020 en la gran factoría de Boeing en San Antonio (Texas). Se ha extraído la cabina de pilotos, la unidad de energía auxiliar (APU) y el resto de los componentes comerciales. Se han practicado importantes cambios estructurales exteriores, que han abierto puertas y orificios de diferentes tamaños y formas para instalar nuevos sistemas de alerta, defensa contra misiles y comunicaciones de última generación, con terminales cifrados de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial, que proporcionarán datos e información clave para planificar el vuelo. 

PHOTO/AP - Donald Trump y el presidente ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg, alcanzaron un acuerdo y la venta de dos 747-8I ya fabricados y su conversión al nuevo estándar CV-25 se rebajó de 4.400 a 3.900 millones de dólares
PHOTO/AP - Donald Trump y el presidente ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg, alcanzaron un acuerdo y la venta de dos 747-8I ya fabricados y su conversión al nuevo estándar CV-25 se rebajó de 4.400 a 3.900 millones de dólares

Se han seleccionado y probado nuevos y más potentes motores de mayor rendimiento y menos contaminantes, que proporcionan casi 2.000 kilómetros más de autonomía y permiten despegues y aterrizajes más cortos en comparación con los VC-25A. La transformación está en plena actividad, pero el primer CV-25B no podrá ser recibido por la USAF a finales de 2024 como está programado. La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO), organismo independiente, establece tres causas principales que acumulan más de 2 años de retrasos y un sobrecoste superior a los 1.000 millones de dólares: la pandemia, la quiebra de la empresa subcontratista del acondicionamiento interior (GDC Technics) y la falta de mano de obra cualificada.

Boeing busca con urgencia ingenieros, técnicos, inspectores de calidad, mecánicos de estructuras y eléctricos, estos últimos para desplegar con sumo cuidado los más de 320 kilómetros de cables blindados, coaxiales y de fibra óptica que lleva cada avión. El principal problema para contratar es el alto grado de seguridad y cualificación que exige el departamento de Defensa para admitir nuevo personal. Se pide una experiencia mínima de 10 años en aviones VIP y acreditar tener en vigor una habilitación de seguridad de rango secreto o superior. 

PHOTO/Boeing - Todo el proceso de transformación se lleva a cabo en la factoría de Boeing en San Antonio, Texas. Con sobrecostes millonarios, el programa ya suma un retraso de 2 años y obliga a contratar un mayor número de técnicos para no acumular más demoras
PHOTO/Boeing - Todo el proceso de transformación se lleva a cabo en la factoría de Boeing en San Antonio, Texas. Con sobrecostes millonarios, el programa ya suma un retraso de 2 años y obliga a contratar un mayor número de técnicos para no acumular más demoras 

El proceso de sustitución de los CV-25A dio comienzo con la Administración Obama. Al proyecto se presentó la filial norteamericana de Airbus con una propuesta basada en el enorme A380. Ni el Congreso, ni el Senado ni la USAF podían permitir que su presidente volará en un avión europeo y la oferta seleccionada en enero de 2015 fue la presentada por Boeing por un precio cerrado de 4.400 millones de dólares. 

Los veteranos VC-25A pertenecen al modelo 200 (747-200) que data de 1971, su aviónica a bordo es analógica e incorporan un sistema para ser reabastecidos de combustible en vuelo. No los VC-25B, que son unos pocos metros más largos, embarcan tecnología digital, son de la variante 8I (747-8I) y son la sexta y postrera generación de un avión que, en diciembre del presente año, cerrará su línea de montaje en Everett (estado de Washington, en el Pacifico) con la entrega de los tres últimos aparatos de un total de… ¡1.574 construidos durante 54 años ininterrumpidos!