Carmen Romero: “El coronavirus es una crisis global que necesita respuestas globales”

INCIPE organiza un webinar con la vicesecretaria general adjunta de Diplomacia Pública de la OTAN para analizar la respuesta de este organismo ante la pandemia de la COVID-19
Encuentro digital: Respuesta de la OTAN frente al Covid-19

Fundación INCIPE  -   Cartel del Encuentro digital: Respuesta de la OTAN frente a la COVID-19

El filósofo Séneca decía que “la adversidad es ocasión de virtud”, sin ser consciente de que siglos después la pandemia del coronavirus provocaría que la solidaridad se convirtiera en un valor fundamental para poder hacer frente a esta crisis. En las últimas semanas, la Organización del Tratado del Atlántico Norte ha activado distintos mecanismos de solidaridad a través del Centro de Coordinación de Respuesta de Desastres, al que han acudido muchísimos países aliados, entre ellos España e Italia. El Instituto de Cuestiones Internacionales y Política Exterior (INCIPE) ha organizado este martes un encuentro digital con Carmen Romero, Deputy Assistant Secretary General for Public Diplomacy de la OTAN, para analizar cuál es la respuesta de este organismo a la pandemia de la COVID-19. 

“Esta pandemia supone un desafío sin precedentes para nuestros países y está teniendo un impacto profundo en nuestra gente, nuestro estilo de vida y en nuestras economías”. Con estas palabras, Romero ha iniciado su intervención y ha explicado que la OTAN lleva adaptándose desde que se creó hace 71 años para responder a los diferentes desafíos de seguridad. La enfermedad de la era de la globalización ha obligado a esta institución a reinventarse para poder seguir ocupándose de su principal mandato que -según ha destacado Romero- es garantizar la seguridad de los casi mil millones de personas que viven en los países miembros, en Europa y en Norteamérica, y para al mismo tiempo, responder a esta crisis actuando como una plataforma de solidaridad. “Si algo ha revelado esta crisis es que las fuerzas armadas de los 30 países aliados han jugado un papel crucial en misiones de apoyo a sus Gobiernos y también al personal sanitario, demostrándonos que podrán hacer lo mismo en el futuro”, ha asegurado. 

Aunque la OTAN no está en primera línea de la respuesta a esta crisis, sí ha podido desempeñar un papel importante utilizando su sólida estructura de coordinación para permitir que los aliados se ayuden mutuamente para salvar vidas”, ha destacado la vicesecretaria general adjunta de Diplomacia Pública de la OTAN durante este encuentro digital. Así, desde la aparición de este patógeno, la alianza ha facilitado el suministro aéreo de suministros y equipos médicos cruciales, para hacer llegar la ayuda adecuada a los países más necesitados. En total y según los datos facilitados por Romero, la alianza atlántica ha realizado más de 100 misiones para transportar material médico, cientos de toneladas de suministros o para ayudar a construir hospitales de campaña.

En este sentido, la directiva de la Alianza Atlántica ha hecho hincapié en el papel que han jugado países como Turquía o Alemania, a la hora de brindar ayuda a algunas de las naciones más afectadas, como el caso de España o Italia. “Nuestra alianza ha apoyado a los estados miembros, pero también a socios en necesidad: desde Afganistán a los Balcanes Occidentales”, ha incidido en este encuentro organizado por INCIPE, en el que también han estado presentes el embajador Manuel Alabart, secretario general de INCIPE, y Vicente Garrido, director general de esta misma organización. 

El embajador Manuel Alabart, secretario general de INCIPE
ATALAYAR - El embajador Manuel Alabart, secretario general de INCIPE durante el 'Encuentro digital: Respuesta de la OTAN frente a la COVID-19'

El filósofo e historiador escocés Thomas Carlyle insistía en que “cuando los hombres se ven reunidos para algún fin, descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión”. En 2020 ha tenido que llegar la pandemia del coronavirus para hacernos recordar la importancia de la solidaridad entre naciones. En este sentido, la OTAN ha trabajado con sus aliados, ONGs y empresas para entregar ayuda sanitaria a Bosnia y Herzegovina y han facilitado la entrega de ayuda financiera de Estados Unidos a Afganistán, Colombia y a Mongolia para que puedan hacer frente a esta crisis. En esta misma línea, la Alianza Atlántica ha respondido al llamamiento de la OCHA, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, para aportar a África la ayuda médica y humanitaria que necesita. “Nuestro aliado, el Reino Unido, y nuestro socio, el estado de Qatar, han sido los primeros en responder y ahora están coordinando los detalles con nuestras autoridades militares y con las Naciones Unidas”, ha resaltado Romero. 

El mundo vive una pandemia que ha dejado a más de 5,5 millones de infectados y más de 346.000 muertos y que ha cambiado radicalmente la vida tal y como la conocíamos hasta ahora, en apenas tres meses. Aunque las prioridades de la Alianza no se han visto afectadas de forma directa, sí que se han tenido que tomar medidas preventivas para garantizar la protección de los efectivos militares desplegados en diversas misiones. “Nuestro trabajo en estas últimas semanas ha sido cerciorarnos de que esta crisis sanitaria no derive en una crisis de seguridad. Hemos mantenido intactas nuestras misiones: las misiones de seguridad colectiva y las que contribuyen a la lucha contra el terrorismo”, ha aseverado Romero. Por este motivo, la OTAN ha continuado con sus misiones de policía aérea en el Báltico y han mantenido sus misiones navales y nuestros batallones en los países del este de la alianza, así como en Afganistán e Irak. 

Durante su intervención, la vicepresidenta general adjunta ha incidido en reiteradas ocasiones en la importancia de la solidaridad, una solidaridad que se ha puesto de manifiesto con la ayuda enviada a España por Luxemburgo, Polonia, Lituania, Alemania, Turquía y la República Checa; o por la presencia del país liderado por Pedro Sánchez en “misiones cruciales de la alianza”, al sobrevolar los cielos del Báltico, en Irak, en Afganistán y en Letonia. En este momento, la mujer española con el mayor puesto de alta dirección dentro de la OTAN ha aprovechado para agradecer a España las contribuciones que ha realizado a este organismo. “España juega un papel clave en Turquía, con una labor muy importante que consiste en las capacidades antimisiles de Ankara. La aportación de España es muy valiosa para nuestra seguridad colectiva”, ha destacado. Aun así, Romero considera que esta organización tiene que seguir con su principal misión de disuasión, es decir, “trabajando por la seguridad de nuestros ciudadanos cada día”, ya que “solo mediante una disuasión fuerte podremos evitar un conflicto y seguir manteniendo la paz”. 

Para hacer frente a esta pandemia, ha sido imprescindible el trabajo tanto de la OTAN como de la UE, entre otras instituciones. En concreto, es destacable el papel que ha jugado la NATO Support and Procurenment Agency (NSPA) al facilitar todos los procesos de procuración para que pueda enviar ayuda lo antes posible. En caso de una segunda ola lo importante es que la OTAN esté preparada para que pueda ayudar a los países lo antes posible. “Hemos mantenido intactas nuestras misiones, pero hemos reducido el nivel de ejercicios. Los ejercicios son fundamentales para que haya interoperabilidad entre nuestras fuerzas armadas, para poder operar juntos en caso de una amenaza. No sabemos cuáles van a ser las consecuencias de esta reducción en los próximos meses. Esperamos poder retomarlos lo antes posible”, ha notificado. 

Carmen Romero, Deputy Assistant Secretary General for Public Diplomacy de la OTAN,
ATALAYAR - Carmen Romero, Deputy Assistant Secretary General for Public Diplomacy de la OTAN, durante el 'Encuentro digital: Respuesta de la OTAN frente a la COVID-19'
La importancia de estar preparados 

La crisis de la COVID-19 tendrá consecuencias devastadoras en la sociedad, pero también nos ha dejado alguna que otra lección como la importancia de estar preparados y poder reaccionar rápidamente para afrontar cualquier tipo de crisis, una crisis que desde la OTAN definen como “híbrida”. En la reunión que tendrán el próximo mes de junio en Bruselas, los ministros de Defensa de los distintos países miembros aprobarán una serie de planes para que la OTAN esté lista para afrontar una posible nueva ola del coronavirus, ha anunciado Romero. Asimismo, en este encuentro, los ministros analizarán las implicaciones a medio y largo plazo de esta crisis sanitaria. “Está claro que debemos seguir aumentando la resiliencia en nuestras sociedades, planificar mejor ante futuras posibles pandemias, proteger nuestras industrias críticas y mejorar nuestra planificación de continuidad comercial. Los aliados ya han acordado un conjunto de recomendaciones para fortalecer nuestra capacidad de recuperación y de preparación civil, ya que la OTAN también juega un papel importante en este ámbito”, ha asegurado la directiva de la Alianza.

El coronavirus no ha disminuido los desafíos de seguridad, sino que ha provocado todo lo contrario. “Los grupos terroristas podrían envalentonarse, de hecho, hemos visto a Daesh tratando de ganar territorio tanto en Irak como en Siria. O seguimos viendo una Rusia asertiva que mantiene su presencia militar cerca de nuestras fronteras y sigue estando presente militarmente en Ucrania, en Siria y en Libia. Los ciberataques son cada vez más frecuentes y la desinformación no hace más que proliferar”, ha advertido Romero. 

La doble cara de la política de la OTAN con Rusia y el ascenso de China 

A lo largo de este encuentro, la vicepresidenta general adjunta ha explicado que “la política de la OTAN con Rusia tiene dos patas: una es la del diálogo y otra es la de disuasión”. En este sentido, ha destacado la importancia de dialogar con Rusia, aunque ha lamentado que nuestro país vecino “haga oídos sordos” a todos los llamamientos para dialogar. “Rusia es un país con un papel muy importante a nivel global y es muy importante hablar a distintos niveles”, ha incidido. 

El coronavirus también ha provocado que el equilibrio global de poder se esté transformando, dando mayor protagonismo a China, una potencia que está modernizando sus fuerzas armadas. “Vivimos en un mundo impredecible y no tenemos el lujo de elegir entre una crisis sanitaria y amenazas de seguridad. Necesitamos abordar ambas al mismo tiempo”, han insistido en este encuentro digital en el que se ha puesto sobre la mesa un asunto importante: el de invertir en seguridad y defensa. “Invertir en seguridad y defensa puede ser un poderoso motor para la recuperación económica”, ha dicho Romero. “Hay que pensar que si no tienes seguridad no tienes recuperación económica”, ha señalado para hablar de la necesidad de invertir en esta área. 

Vicente Garrido Director General y  Carmen Romero, Deputy Assistant Secretary General for Public Diplomacy de la OTAN
ATALAYAR - Vicente Garrido Director General y Carmen Romero, Deputy Assistant Secretary General for Public Diplomacy de la OTAN durante el 'Encuentro digital: Respuesta de la OTAN frente a la COVID-19'

En el encuentro organizado por INCIPE, la directiva de la OTAN también ha hablado del impacto geoestratégico que tendrá esta pandemia, ya que el equilibrio de poder estaba cambiando antes del brote y el coronavirus puede acelerar tendencias que existían antes de esta crisis, incluyendo cambios en el equilibrio global de poder, con el ascenso de China, por ejemplo. “China tiene el segundo presupuesto de defensa mayor en el mundo y vemos su presencia creciente en África, el Ártico, en el ciberespacio y está invirtiendo en infraestructuras muy críticas”, ha explicado tras asegurar que “la actual crisis sanitaria también puede provocar choques históricos en el sistema internacional, lo que podría tener consecuencias a largo plazo”.

En esta línea, Romero teme que la recesión económica haga que los aliados sean más vulnerables a las adquisiciones extranjeras de industrias estratégicas, algo que podría afectar a nuestra seguridad a largo plazo y a nuestra capacidad para enfrentar la próxima crisis cuando se presente. Sin embargo, también ha explicado que si algo hemos aprendido es que “este virus es una amenaza mundial que requiere de soluciones globales”. “El coronavirus nos ha recordado lo interconectados que estamos todos, como individuos, como sociedades y como planeta. La pandemia ha resaltado la necesidad de coordinar nuestros esfuerzos para apoyar a los países más necesitados. Y, en tiempos complejos como estos, es casi más importante tener instituciones multilaterales fuertes como la OTAN o la UE”, ha concluido después de asegurar que “esta pandemia va a provocar que la OTAN y la UE se acerquen aún más”, ha concluido.