Cymerman: "La Liga Árabe ha encontrado en Irán un enemigo común con Israel"

“Los grandes ausentes del acuerdo han sido los palestinos, ¿entenderán la importancia de una paz regional?”
Banderas atalayar

AFP/JACK GUEZ  -   Emiratos y Bahréin han firmado los Acuerdos de Abraham con Israel

El periodista y corresponsal en Oriente Medio Henrique Cymerman ha ofrecido una charla con periodistas internacionales hispanohablantes para comentar los Acuerdos de Abraham firmados entre Emiratos Árabes Unidos, Bahréin e Israel el pasado lunes en la Casa Blanca.

La charla ha sido introducida por Lior Haiat, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel. Antes de comenzar el diálogo, mientras los periodistas se iban acomodando en la plataforma virtual, Haiat ha aprovechado para celebrar la noticia del acuerdo asegurando que el Rosh Hashaná (“Año Nuevo Judío” que se celebra este fin de semana) va a empezar con buenas noticias para Israel.

Cymerman ha comenzado la conferencia confesando que el lunes por la noche tuvo una leve discusión con los medios de comunicación para los que trabaja. Ninguno había entendido la importancia real de los Acuerdos de Abraham. “Ayer asistimos a una firma que anuncia grandes cambios geopolíticos para el futuro”, anunciaba el periodista.

Esta semana ha culminado un proceso que llevaba treinta años abierto. Los últimos países árabes en normalizar sus relaciones con Israel fueron Jordania, en 1994, y Egipto, que fue el primero en 1979 tras los Acuerdos de paz de Camp David. “Ayer se encendieron dos luces al final del túnel: una Bahréin y otra Emiratos”. Según el corresponsal Bahréin no hubiera podido dar este paso sin el permiso de Arabia Saudí.

Tres razones de peso para entender el acuerdo: desarrollo tecnológico, desarrollo económico y defensa frente a un enemigo común

La insinuación de que Arabia Saudí está dando el visto bueno a los Estados para dar este paso histórico despierta la curiosidad de los periodistas que asisten a la conferencia. Cymerman relata que en sus últimos viajes al país saudita en enero del año pasado se topó con un discurso diferente.

“Antes la Liga Árabe tenía el objetivo de sacar a Israel del mapa. Pero hora los países de la Liga Árabe e Israel tienen un enemigo común: Irán y sus proxis, la yihad y el Estado Islámico”. Con estas declaraciones deja muy claro que la amenaza de la República Islámica sigue vigente en Oriente Próximo y los Estados están dispuestos a cooperar para evitar un desajuste de poderes geopolítico.

Los Acuerdos de Abraham no han dejado indiferente a la comunidad internacional que se pregunta en qué plano deja esto el conflicto palestino. Pero Emiratos Árabes Unidos ha insistido antes de la firma en que no dejará atrás a los palestinos y que sigue defendiendo su postura sobre la solución del conflicto con Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino independiente basado en las fronteras de 1967.

Estas declaraciones fueron hechas por el ministro de Estado y Relaciones Exteriores de Emiratos, Anwar Mohammed Gargash, antes de la firma del documento, donde no hay ninguna referencia directa al conflicto de Oriente Medio, “los grandes ausentes han sido los palestinos”. 

Mientras ayer en la Casa Blanca se firmaban los acuerdos llovían cohetes desde Gaza para hacer notar el descontento de Hamas. El corresponsal advierte que hay veces que hay que aprovechar la oportunidad de crear paz: “Una vez conversando con Mahmud Abas (presidente palestino) sobre las ventajas de la paz regional no quiso coger la oportunidad. En los próximos tiempos, si se unen nuevos países al acuerdo, espero que los palestinos entiendan que pueden volver a hablar con Israel para pacificar la zona”. 

Acuerdos de Abraham
REUTERS/TOM BRENNE - De izquierda a derecha, el Ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Abdullatif Al Zayani, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el Ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Abdullah bin Zayed, exhiben sus copias de los acuerdos firmados mientras el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, los observa mientras participan en la ceremonia de firma de los Acuerdos de Abraham en Washington

La fuerza de Israel tanto militar, como económica y tecnológicamente “ha hecho recapacitar” a los países de la Liga Árabe, enuncia Cymerman. “Israel es ahora una start up nation y los países árabes ya no quieren competir sino compartir”, así se lo han comentado al periodista varias fuentes diplomáticas de ambos países.

De hecho, estas relaciones ya se estaban llevando a cabo. En 2017 Israel abrió una oficina de energías renovables en Abu Dabi que se convirtió en una delegación diplomática. Cymerman comenta que “consiguieron llevar a 500 empresas israelíes al país, aunque no se han atrevido a reconocerlo públicamente por el boicot internacional previo”. 

El secreto empezó a ser menos discreto y todo apuntaba a que las relaciones iban a retomarse, el pasado agosto también fue muy sonada la publicación de la “creación en secreto de la Cámara de Comercio Israel-Países del Golfo”. 

Después de la firma de los acuerdos, Emiratos y Bahréin se han declarado encantados de trabajar junto a Israel para encontrar la vacuna contra el coronavirus. Muy pronto habrá una cumbre entre medios israelíes y emiratíes para abordar los retos más importantes de la pandemia.

Los jóvenes árabes dan un respiro a Israel

Durante la conferencia, el corresponsal ha apuntado a un cambio ideológico generacional. Los jóvenes árabes están cambiando su visión sobre Israel. “Las redes sociales han cambiado el mundo en el que vivimos, los jóvenes y las mujeres árabes nos sorprendieron durante la Primavera Árabe, los medios de comunicación están viviendo una auténtica revolución y esto está influyendo en la juventud”.

Como ejemplo habló del príncipe heredero de Arabia Saudí Mohamed bin Salmán, que tiene 35 años y se espera que sustituya pronto a su tío. “Salman ha entendido que gran parte de los jóvenes quiere saldar este conflicto. Cuando se convierta en rey habrá un gran cambio y su figura tendrá una gran influencia sobre los palestinos”.

Estamos viviendo un juego de sillas y coaliciones, pero todavía queda mucho por hacer. El corresponsal llama a la paciencia, “todavía vamos a tener que esperar unos años hasta que se instale la nueva generación”.

La lista de espera para normalizar relaciones con Israel aumenta

Los periodistas asistentes no han querido dejar pasar la oportunidad de preguntarle a Cymerman si sabe quién será el siguiente país árabe en dar el paso. “El siguiente país que normalice las relaciones será Omán, que lleva ya un año normalizando su discurso. Quizás incluso antes de las elecciones norteamericanas”, declaraba el corresponsal.

Sudán es otro de los países que está esperando firmar el acuerdo, sobre todo de cara a salir de la lista estadounidense de “países que apoyan el terrorismo internacional”. Otros países como Marruecos o Kuwait están esperando la luz verde de Riad para dar el paso.

El resto de países de la región se preparan para un cambio de paradigma

Cymerman comenta que “Irán y Turquía están preocupados” ya que se quedan como enemigos de esta nueva coalición. En los últimos años los ejércitos de ambos países hacen ejercicios conjuntos, encuentros de Jefes de Estado Mayor, intercambio de información en la lucha terrorista y, además, Turquía apoya a Hamas.
Por otro lado “Qatar está bailando en todos los matrimonios”, explica rápidamente el periodista. Entre su relación con Turquía, los Hermanos Musulmanes y Netanyahu la comunidad internacional no sabe a qué atenerse y prefiere seguir sus pasos a una distancia cordial y prudencial.

“Actualmente existe una Guerra Fría entre Irán y sus proxis (Hezbolla y Hamas) y Arabia Saudí y sus seguidores”, así anunciaba el nuevo paradigma que se vislumbra en Oriente Próximo. Irán mantiene su pequeño imperio alrededor del país hebreo, “Soleimani era el gran arquitecto de este círculo de defensa para asfixiar y amenazar a Israel, pero ahora están sufriendo una crisis estructural muy grande que les ha debilitado”, explica Cymerman.

El periodista anima a los asistentes a no ver la paz como algo binario: negro o blanco. Si no como un continuo que nos va alejando o acercando a la guerra.
“Con el coronavirus en Oriente Medio hemos puesto prioridad a los conflictos que tenemos”. Con estas declaraciones Cymerman intenta explicar que no es una cuestión de territorios o reconocimiento: “esto es como el arca de Noé y tenemos que sobrevivir juntos de alguna manera”.

Lo que afecte la pandemia a Palestina o Irán afecta también a los estados colindantes, “esto de la COVID-19 es una revolución que acaba de empezar, ya veremos cuáles son los siguientes capítulos”.

Para finalizar, el periodista recalcó un tema que no había tocado: “no esperen que Israel, Bahréin y Emiratos estén de acuerdo en todo a partir de ahora, pero al menos han entendido que lo importante es el diálogo”. Cymerman anima a que las conversaciones de paz se propaguen como la pandemia y “contagien a todo el mundo”.

La región de Oriente Medio está dando un giro 180º a sus intereses geoestratégicos y políticos. Septiembre de 2020 se ha convertido en una fecha clave y los Acuerdos de Abraham han sentado un precedente de paz que busca estabilizar toda la región.