El coronavirus vapulea al sector turístico de Egipto

El país empezaba a recuperarse de la crisis de seguridad que provocó la espantada de turistas europeos tras la Revolución de 2011 y los atentados de 2015
Los turistas caminan a lo largo de un callejón de bazar en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020

AFP/AHMED HASAN  -   Los turistas caminan a lo largo de un callejón de bazar en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020

El coronavirus se ha llevado por delante la recuperación del turismo en Egipto. La espantada de turistas europeos debido a la inestabilidad política y a los atentados terroristas de 2015 estaba empezando a llegar a su fin. El país de los faraones recibió hasta un 45,7% más de visitantes extranjeros entre enero y mayo del año pasado, según el informe sobre el segundo trimestre de perspectivas turísticas de Exceltur, organización de los empresarios del turismo de España. Pero la expansión de la pandemia de la COVID-19 llegó y las autoridades decidieron suspender los vuelos internacionales desde 19 de marzo hasta el 15 de abril, con 366 casos y 19 muertes. El aluvión de cancelaciones de viajes desde Europa alcanzó casi el 100%. 

Todo apuntaba hace unos meses que habían llegado los buenos tiempos para el turismo. “Respecto a hace tres años, las búsquedas para Egipto se han incrementado en un 143%”, explicaba en octubre Miguel Miranda, del equipo de marketing del buscador de viajes Liligo. “Los destinos competidores del Mediterráneo oriental se recuperan y frenan el crecimiento de los destinos de sol y playa, especialmente en las islas y en el litoral de España”, se podía leer en el estudio de Exceltur. 

Turistas con mascarillas en la mezquita de al-Hussein, en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020
AFP/AHMED HASAN - Turistas con mascarillas en la mezquita de al-Hussein, en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020

Desde el estallido de la Primavera Árabe, en 2011, Egipto sufrió un descenso de turistas desde la cifra récord de 14,7 millones de visitantes registrada en 2009. El cambio de tendencia comenzó en 2016, cuando la llegada de extranjeros creció un 55%, hasta los 8,3 millones de turistas. En 2018, el número de turistas que visitaron la tierra de los faraones volvió a situarse por encima de los 11 millones y las autoridades tenían previsiones muy optimistas para 2019 y 2020. Tan solo en febrero, unas 900.000 personas visitaron Egipto, un 4% más que en febrero del año anterior, según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Turismo recogidos por la agencia Efe. 

El turismo se ha derrumbado de nuevo un poco antes de Semana Santa debido a la expansión del coronavirus en el país, en el momento álgido de la temporada alta para el turismo en lugares arqueológicos e históricos, antes de que aumenten las temperaturas. Las fiestas de pascua, junto con la Navidad, representan entre el 10 y 15% de la facturación anual del sector, según explica Medhat Hammad, presidente de Promo Travel, en declaraciones a la agencia Efe. “La Semana Santa era muy buena este año y se ha perdido todo”, lamenta Hammad. 

Los pasajeros, a bordo de un vuelo Egypt-Air con destino a El Cairo procedente de Luxor, en el sur de Egipto, el 13 de marzo de 2020
AFP/KHALED DESOUKI - Los pasajeros, a bordo de un vuelo Egypt-Air con destino a El Cairo procedente de Luxor, en el sur de Egipto, el 13 de marzo de 2020

Más de un 11% del PIB de Egipto depende del turismo, por eso los profesionales del sector recalcan el golpe que va a suponer para la economía del país. “La economía de Egipto depende esencialmente del turismo y está totalmente parado por las medidas del Gobierno. Se han cancelado todas las reservas y también están cerrados todos los hoteles”, asegura Ihab, un guía egipcio que organiza tours en castellano dirigidos a los visitantes hispanohablantes. 

“Está siendo devastador, al igual que en el resto del mundo, pero aquí es el medio de vida muchísimas familias. Espero que la crisis sanitaria pase cuando antes porque si no, el desplome de la economía va a ser igual de devastador que el virus”, explica la española afincada en Egipto Marisa López Chicote, responsable del departamento de eventos del operador de viajes Galaxia Group, con sede en Egipto y Emiratos Árabes Unidos. 

Turistas con mascarillas caminan por un callejón del bazar en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020
AFP/AHMED HASAN - Turistas con mascarillas caminan por un callejón del bazar en el distrito islámico de El Cairo de la capital egipcia, el 13 de marzo de 2020

Los famosos cruceros por el Nilo también han sufrido el zarpazo del coronavirus. Los primeros casos de la COVID-19 en el país se registraron en una de estas embarcaciones que navegaban entre las ciudades de Luxor y Asuán. Las autoridades sometieron a controles aleatorios a turistas y empleados en la zona para rastrear posibles contagios.

La ocupación de estos cruceros ha caído en picado. En febrero fue del 90% y en marzo se había desplomado hasta el 10% debido a la cancelación de vuelos y reservas, según recoge la agencia Efe. 

Un trabajador sube el equipaje por las escaleras de un crucero del Nilo amarrado a la orilla del río en la ciudad sureña de Luxor, en Egipto, el 9 de marzo de 2020
PHOTO/AFP - Un trabajador sube el equipaje por las escaleras de un crucero del Nilo amarrado a la orilla del río en la ciudad sureña de Luxor, en Egipto, el 9 de marzo de 2020 
Trabajos de restauración

El complejo monumental de las pirámides de Guiza ha sido también fumigado como medida de prevención en los lugares arqueológicos e históricos del país. “Aprovechamos el parón para preparar el lugar para cuando regrese el turismo, estamos limpiando todo y restaurando”, explicaba el director general de la zona arqueológica de las pirámides, Ahraf Mohi, en declaraciones recogida por el diario El Mundo. También se han desinfectado las paredes de los templos de Abu Simbel y Karnak, así como gran parte de los complejos hoteleros del país, según anunció el propio Gobierno el pasado 18 de marzo. 

Las obras de construcción del Gran Museo Egipcio y los trabajos en sus talleres de restauración tampoco han parado estos días, aunque funcionan a medio gas debido a las medidas preventivas contra el coronavirus, que ha forzado a posponer la inauguración del enorme complejo que expondrá el tesoro de Tutankamón. El ministro de Antigüedades y Turismo, Jaled Al Anani, ha explicado que los trabajos no se detienen y la apertura del nuevo complejo se ha aplazado para 2021 -que en principio se iba a producir a finales de 2020- durante una visita a las instalaciones el pasado 13 de abril. 

Un guía de camellos conduce a los turistas en la meseta de las pirámides de Giza, el 13 de marzo de 2020
PHOTO/AFP - Un guía de camellos conduce a los turistas en la meseta de las pirámides de Giza, el 13 de marzo de 2020

Hasta 1.700 trabajadores, 300 ingenieros y representantes de 33 empresas egipcias están trabajando para llevar a cabo al menos el 50% del trabajo diario, según ha explicado el Ministerio de Antigüedades y Turismo en un comunicado. Las autoridades ya habían adelantado a principios de abril que la inauguración del Gran Museo Egipcio, que será el más grande de arqueología en el mundo con una superficie de 480.000 metros cuadrados, y otros proyectos nacionales, tendrían que aplazarse hasta 2021 debido a la expansión de la COVID-19.