PUBLICIDAD

Marruecos

El líder golpista de Guinea-Conakri presenta una hoja de ruta transicional de 39 meses

El coronel Mamady Doumbouya pretende transferir el poder a un Gobierno civil en tres años y tres meses
Mamady Doumbouya

PHOTO/GUINEAN GOVERNMENT  -   El coronel Mamady Doumbouya, líder del golpe de Estado que depuso en septiembre al presidente Alpha Condé, presenta su propuesta para una transición política en Guinea-Conakri

La incierta etapa en que se sumió Guinea-Conakri el pasado 5 de septiembre como resultado del golpe de Estado contra el expresidente Alpha Condé, uno más en una región sacudida recientemente por este fenómeno, parece ir despejándose. El coronel Mamady Doumbouya, al frente de la junta militar que maneja desde entonces los hilos del país africano, desgranó su proyecto para acometer una transición política de 39 meses hacia un Gobierno civil ante el rechazo de la oposición y los primeros recelos de la comunidad internacional.

En un discurso a la nación emitido a última hora del sábado, el coronel Doumbouya explicó sus planes para los próximos tres años y tres meses, que pasan por transferir plenos poderes a una autoridad civil elegida en las urnas. “De todas las consultas realizadas a todos los niveles desde el inicio de la transición con todos los componentes de la nación, con todos los guineanos dondequiera que estén, surge una propuesta intermedia de una duración consensuada de la transición de 39 meses”, sentenció el líder militar para justificar su decisión.

Las presiones externas para que el país africano se oriente hacia un régimen democrático han condicionado la estrategia del Comité Nacional de Reagrupamiento y Desarrollo (CNRD), el organismo castrense al timón del Estado. Doumbouya aseguró que la junta militar se encargaría de someter a consulta su propuesta ante un Parlamento provisional conformado por 81 miembros de partidos políticos, grupos de la sociedad civil, sindicatos, patronales y Fuerzas de Seguridad, entre otros colectivos.

Poco se hizo esperar el rechazo del Frente Nacional para la Defensa de la Constitución (FNDC), el principal bloque opositor, que acusó al coronel de representar una “amenaza a la paz y unidad nacional” por contravenir los preceptos constitucionales. El movimiento protagonizó las protestas masivas contra el expresidente Condé en 2019, cuando este modificó la Carta Magna para extender su estancia en el poder más allá del límite de dos quinquenios, y también en 2020, cuando se aprobó la nueva Constitución.

Los pasos del coronel Doumbouya responden a las continuadas presiones de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), cuyo objetivo es ver establecida una hoja de ruta transicional “aceptable” para Guinea-Conakri. El organismo fijó un plazo para que las autoridades locales presentaran el plan, pero la fecha límite para presentarlo venció el pasado 25 de abril sin notificaciones por parte de la junta militar, que exigió “más tiempo”.

Guinea-Conakri
AFP/ CELLOU BINANI  -   Las fuerzas especiales guineanas tomaron el poder en un golpe de estado el 5 de septiembre, arrestando al presidente e imponiendo un toque de queda indefinido en el pobre país de África occidental

El incumplimiento de dicho plazo podría acarrear nuevas sanciones contra el país por parte de la CEDEAO, que ya impuso una serie de restricciones económicas a los encargados de cometer la asonada tras el derrocamiento del entonces presidente, Alpha Condé, el primer mandatario guineano en ser elegido mediante un procedimiento democrático, pero que, con el tiempo, ensombreció su imagen mezclando conductas personalistas y una contundente represión policial.

Aún se hace esperar la reacción al anuncio de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS, por sus siglas en inglés), cuyo pronunciamiento del pasado mes de marzo dejaba a las claras su preocupación ante el retroceso democrático en el país como consecuencia del golpe de Estado y exigía a la nueva autoridad militar la fijación de un Ejecutivo civil en un plazo de seis meses. El suceso provocó que tanto la CEDEAO como la Unión Africana (UA) suspendieran la membresía de Guinea-Conakri.

El 5 de septiembre, el coronel Doumbouya, comandante de las Fuerzas Especiales del Ejército, lideró el levantamiento que acabó con la captura y posterior expulsión del presidente Condé con el respaldo masivo del pueblo guineano, disolviendo por el camino el Gobierno del primer ministro Ibrahima Kassory Fofana y la Asamblea Nacional, suspendiendo la Constitución y cerrando las fronteras. El 17 de septiembre, se autoproclamaba presidente de la República y nuevo jefe de Estado. Y, finalmente, el 1 de octubre tomó posesión como líder de la transición, asumiendo un poder omnímodo.

Formado en la Escuela de Guerra de París y ataviado con sus ya características gafas de sol ahumadas, el protagonista del tercer golpe de Estado de la historia guineana en sus 63 años de independencia se consolida no sin dificultades al frente de uno de los países más pobres del mundo, a la cola del desarrollo humano a pesar de contar con importantes reservas minerales y ser el segundo exportador mundial de bauxita, la principal materia prima para producir aluminio. Un potencial que ha atraído el interés del China.