El ministro de Relaciones Exteriores de Líbano renuncia en medio de una grave crisis económica

Nassif Hitti, ha presentado este lunes su dimisión y alerta de que el país corre el riesgo de ser "un Estado fallido"
El ministro de Relaciones Exteriores de Líbano anunció su renuncia el 3 de agosto de 2020 debido al mal manejo por parte del Gobierno de la peor crisis del país en décadas

AFP/MUHAMMAD HAMED  -   El ministro de Relaciones Exteriores de Líbano anunció su renuncia el 3 de agosto de 2020 debido al mal manejo por parte del Gobierno de la peor crisis del país en décadas

Nassif Hitti es el primer ministro del Gobierno libanés que renuncia en medio de la grave crisis económica y financiera que azota al país. Su dimisión es un duro golpe para el Ejecutivo de Hassan Diab, incapaz de adoptar las reformas esperadas por la comunidad internacional para superar la profunda crisis económica que vive el país, en un contexto de rápida espiral inflacionaria y de un aumento del desempleo y la pobreza, agravado por la pandemia de coronavirus.

Este lunes, en un contexto de desacuerdos con el Gobierno, Hitti entregó su renuncia al primer ministro y dejó la casa de gobierno sin comentarios. Posteriormente, emitió unas enérgicas declaraciones explicando su dimisión, afirmando que el Ejecutivo no había logrado gestionar la crisis y aplicar las reformas necesarias para salvar el país. Advirtiendo que la crisis financiera del país y su falta de voluntad política para cambiar podrían representar la mayor amenaza para la nación desde su guerra civil. 

Hitti presentó en persona su dimisión al primer ministro Hassan Diab, quien preside un Ejecutivo compuesto a finales de enero, varios meses después de la dimisión de Saad Hariri, después de dos semanas de protestas masivas contra su Gobierno en todo el país. A principios de este año, los manifestantes habían exigido una reforma política y económica en un país acosado por la corrupción endémica y el poder sectario. Los ciudadanos de Líbano han mostrado su preocupación por el rápido aumento de la inflación y el descenso del nivel de calidad de vida en su nación, exacerbado durante los últimos meses por la pandemia del coronavirus y varios enfrentamientos entre los partidarios de Amal y Hizbulá en el centro de la capital. 

Esta dimisión se produce una semana después del desplazamiento a Líbano del ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, quien criticó la "pasividad" de las autoridades y pidió que impulsaran las reformas esperadas "desde hace mucho tiempo". Los medios locales dijeron que también estaba irritado por las críticas de Diab al propio ministro de Asuntos Exteriores galo tras su visita a Beirut el mes pasado. Diab dijo que Le Drian "no había traído nada nuevo" y que no estaba bien informado sobre las reformas implementadas por el Gobierno libanés.

“Participé en este Gobierno para trabajar para un jefe llamado Líbano”, dijo Hitti en un comunicado, “luego encontré en mi país múltiples jefes e intereses contradictorios. Si no se unen para rescatar al pueblo libanés, Dios no lo quiera, el barco se hundirá con todos en él”, enfatizó.

Líbano sufre desde hace varios meses una devaluación inédita de su moneda, un aumento de los precios, despidos masivos y restricciones bancarias que agravan la situación económica en un país con un 35% de parados. 

Nassif Hitti, de 67 años, había estado en el cargo menos de siete meses, y su partida después de tan poco tiempo refleja las fricciones que paralizan al Gobierno. "Líbano hoy se está convirtiendo en un Estado fallido", dijo Hitti en un comunicado. Su renuncia es debida “a la ausencia de una visión para Líbano ... y la ausencia de una voluntad efectiva para lograr una reforma estructural integral". 

El primer ministro dijo durante un discurso televisado que el país no pagaría un eurobono de 1.200 millones debido a la crisis económica que enfrenta el país de Oriente Medio, que ha llevado a sus reservas de divisas a niveles críticos.

Un colapso total en Líbano podría provocar nuevos flujos de refugiados hacia Europa y agregar aún más confusión al arco de inestabilidad que se extiende desde Siria a través de Irak, con implicaciones negativas para los aliados de la región. 

"Después de una reflexión cuidadosa y honesta, he llegado a la conclusión de que no puedo cumplir con mis deberes bajo estas circunstancias históricas", dijo Hitti. También señaló que había decidido dimitir "por la falta de visión para Líbano... y la ausencia de una voluntad efectiva de lograr una reforma estructural integral".

La renuncia de Nassif Hitti llega en un momento en que los donantes extranjeros han exigido reformas antes de comprometer cualquier ayuda a Beirut.