El primer satélite español de observación de propiedad estatal volará al espacio el 20 de junio

Ingenio es el segundo y último eslabón del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PNOTS)
El satélite se encuentra desde finales de septiembre de 2019 en la factoría de Airbus Space Systems España en Barajas, muy cerca de Madrid

Airbus DS  -   El satélite se encuentra desde finales de septiembre de 2019 en la factoría de Airbus Space Systems España en Barajas, muy cerca de Madrid

Ingenio es el segundo y último eslabón del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PNOTS), iniciativa aprobada en 2007 por el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para obtener autonomía plena en la obtención de imágenes desde el espacio

La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular del departamento de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, acaban de recibir la confirmación oficial y todavía reservada de que la puesta en órbita del primer satélite gubernamental español de observación de la Tierra tendrá lugar el próximo 20 de junio.

El Gabinete del presidente del Gobierno y los de ambos ministros ya han iniciado las conversaciones para coordinar qué autoridades viajarán hasta la base espacial de Kourou, en la Guayana francesa ‒al norte de Brasil‒ para presenciar en directo el despegue del lanzador europeo Vega, que llevará a bordo a la plataforma espacial española y la situará en órbita a 670 kilómetros de altura.

Airbus DS – Está considerado como el mayor proyecto espacial acometido por la industria espacial española 
Airbus DS – Está considerado como el mayor proyecto espacial acometido por la industria espacial española

Bautizado con el apelativo de Ingenio y también denominado como SeoSat ‒acrónimo del inglés Spanish System for Earth Observation Satellite‒, el proyecto fue concebido en la década de 2000 durante la VIII legislatura, en el primer gabinete ministerial del presidente José Luis Rodríguez Zapatero. El satélite fue conocido coloquialmente en sus orígenes como MontillaSat, porque fue el entonces ministro de Industria, Comercio y Turismo, José Montilla, quien desveló la iniciativa española durante la cumbre ministerial de la Agencia Espacial Europea (ESA) que se celebró en Berlín en diciembre de 2005.

Considerado como “el mayor proyecto espacial acometido por la industria española”, su principal razón de ser es proporcionar imágenes ópticas multiespectrales de alta resolución para ser utilizadas en aplicaciones cartográficas, gestión urbanística y de recursos hídricos, vigilancia medioambiental y para gestionar la ayuda en situaciones de catástrofes, incendios e inundaciones.

Pero también se empleará en misiones de seguridad y defensa, principalmente para vigilar las fronteras terrestres y marítimas y facilitar imágenes al Estado Mayor de la Defensa para garantizar la seguridad de las unidades militares españolas en operaciones en el exterior.

SENER - Los telescopios y sensores a bordo de Ingenio han sido responsabilidad de diseño y construcción de la compañía española SENER
SENER - Los telescopios y sensores a bordo de Ingenio han sido responsabilidad de diseño y construcción de la compañía española SENER
Punto final al PNOTS

Ingenio es el segundo eslabón del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite o PNOTS, una iniciativa suscrita el 6 de julio de 2007 por el entonces ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, ‒que sustituyó a José Montilla en septiembre de 2006‒ y por quien en ese año era responsable de la cartera de Defensa, José Antonio Alonso. Con la finalidad de conseguir que España pudiera obtener autonomía e independencia en la obtención de imágenes y datos desde el espacio, el PNOTS planteaba el desarrollo, construcción y puesta en órbita de dos satélites: el electro-óptico Ingenio, centrado en su utilización en la vertiente civil, y otro bautizado Paz, basado en tecnología radar y dedicado preferentemente a uso militar. El coste total del programa fue presupuestado hace 13 años en 346 millones de euros, de los que 195 millones estaban dedicados a hacer realidad Ingenio. 

Además de la diferencia entre los dos satélites en el plano tecnológico ‒uno emite señales radar y otro es electro-óptico‒, en tamaño ‒Paz mide 5 metros e Ingenio 3 metros‒ y en peso ‒Paz tiene una masa de 1.400 kilos mientras que Ingenio tan solo alrededor de 800‒, resulta que Paz es propiedad del operador privado Hisdesat, mientras que Ingenio se ha mantenido bajo la propiedad del Estado. 

Ingenio ha sido diseñado para generar una media de 270 imágenes diarias y cubrir más de 2,5 millones de kilómetros cuadrados en 24 horas. Para conseguirlo lleva a bordo una cámara de altas prestaciones conformada por dos telescopios tipo Korsch de 1,5 x 1,5 x 1,5 metros y 130 kilos, cuya función es obtener imágenes digitales de la Tierra en el espectro visible e infrarrojo cercano. Para ello cuenta con precisos sensores que aportan una resolución entre los 2,5 y 10 metros en los canales pancromático y multiespectral, respectivamente. 

INTA - El subsecretario del ministerio de Ciencia e Innovación, Pablo Martín, y el director general del INTA, teniente general del Aire José María Salom, firman el acuerdo de cesión de Ingenio
INTA - El subsecretario del ministerio de Ciencia e Innovación, Pablo Martín, y el director general del INTA, teniente general del Aire José María Salom, firman el acuerdo de cesión de Ingenio 

En el desarrollo, fabricación e integración de Ingenio ha participado toda la industria espacial española bajo la batuta de Airbus Space Systems España, que ha actuado en calidad de contratista principal del proyecto. Bajo la dirección de Oriol Álvarez, el responsable del proyecto, la fabricación e integración concluyó a principios de 2019 y fue seguida de una serie de pruebas para validar la correcta interacción entre el satélite y el segmento terreno situado en Madrid.

A la espera de viajar a la Guayana francesa

El satélite se encuentra desde finales de septiembre de 2019 en la factoría que Airbus Space Systems España ‒compañía que dirige Fernando Varela‒, tiene en la zona industrial de la localidad de Barajas, muy cerca de Madrid, en una de cuyas salas limpias se encuentra almacenado y protegido en condiciones de temperatura y presión constantes. 

Ingenio permanecerá allí hasta que la compañía de servicios de lanzamiento Arianespace ordene su envío a la Guayana francesa, lo que ocurrirá en torno a finales de abril o principios de mayo. Entonces el satélite español volará hasta la base espacial de Kourou, para ser revisado de nuevo antes de su integración en la parte superior del cohete Vega que lo debe colocar en su órbita correcta alrededor de la Tierra. 

 Ha sido diseñado para generar una media de 270 imágenes diarias y cubrir más de 2,5 millones de kilómetros cuadrados en 24 horas.
Ha sido diseñado para generar una media de 270 imágenes diarias y cubrir más de 2,5 millones de kilómetros cuadrados en 24 horas.

El satélite ha sido financiado y es propiedad del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entidad pública empresarial dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, pero va a ser puesto bajo control operativo del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), un Organismo Público de Investigación (OPI) adscrito a la Secretaria de Estado de Defensa que encabeza Ángel Olivares. Además, hace poco más de una semana, exactamente el 13 de febrero, el subsecretario del ministerio de Ciencia e Innovación, Pablo Martín, suscribía junto director general del INTA, el teniente general de Aire José María Salom, un convenio por el que su departamento cedía también al Instituto la explotación comercial del satélite.

Una vez lanzado al espacio el 20 de junio y durante sus primeros 10 días de permanencia en órbita, el satélite estará bajo el control del Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC) situado en la ciudad alemana de Darmstadt ‒próxima a Frankfurt‒ y encargado de supervisar los satélites y sondas espaciales de la ESA.

A continuación, el control operativo de Ingenio será oficialmente transferido al INTA en su campus de Torrejón, cuyo Centro Espacial velará por mantener su control y operatividad durante toda su vida de servicio (estimada en 7 años), al igual que ya lleva a cabo con el satélite radar Paz.