España registra la peor caída trimestral del PIB de su historia

El Producto Interior Bruto español descendió un 18,5% en el segundo trimestre de 2020
Un hombre lleva una máscara protectora al pasar por el Banco de España

REUTERS/NACHO DOCE  -   Un hombre lleva una máscara protectora al pasar por el Banco de España

El Producto Interior Bruto (PIB) de España protagonizó una fuerte caída del 18,5% en el segundo trimestre del 2020, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

Significa el mayor retroceso trimestral de la economía española desde que se tienen registros. Algo que demuestra el frenazo absoluto producido entre abril y junio como consecuencia del estado de alarma establecido para hacer frente a la crisis sanitaria de la COVID-19. Un periodo excepcional que se prolongó desde el 15 de marzo al 21 de junio pasados. En tasa interanual, el hundimiento llega al 22,1%. Aunque el Ministerio de Economía ya reseñó que las medidas económicas del Gobierno han evitado una caída del PIB del 25%.

España ya está técnicamente en recesión al encadenar dos trimestres consecutivos de caída del PIB. En el primero (que englobó las consecuencias del impacto del coronavirus en China, su propagación por Europa y las turbulencias financieras, además de los quince primeros días del estado de alarma) la actividad económica se contrajo un 5,2%. España había sumado seis años consecutivos de crecimiento antes de volver a entrar en recesión.

Las razones del revés se encuentran en la fuerte dependencia de los servicios, en especial los ligados al turismo, el sector más castigado por el cierre de las fronteras y las restricciones del confinamiento.

El INE emitió un comunicado oficial en el que explica que “el impacto de las restricciones impuestas a la circulación de personas y al ejercicio de actividades económicas para la protección de la salud de la población desde el pasado mes de marzo por la extensión de la pandemia de la COVID-19, así como el paulatino levantamiento en las diferentes partes del territorio nacional de dichas medidas a lo largo del trimestre introducen una dificultad extraordinaria para la medición de la evolución económica reciente”. Es muy probable que el dato del PIB se corrija, aunque los datos seguirán siendo devastadores. 

Hay indicadores reveladores, como el de que el consumo de los hogares retrocedió un 21% en el trimestre como consecuencia probablemente del aumento de la tasa de paro y la menor circulación por la crisis sanitaria, y, también, el aumento del ahorro de las familias a consecuencia de la incertidumbre general y el miedo. Lo mismo sucedió con la inversión empresarial, que descendió un 22% en el mismo periodo. Las exportaciones de bienes y servicios, por su parte, se hundieron un 33,5%, ante la desaparición del turismo, con un impacto también en el retroceso del 40,4% en la actividad del comercio, el transporte y la hostelería.

El PIB español ya había acusado profundamente el impacto de la pandemia y había retrocedido un 5,2% en los primeros tres meses de 2020; lo que significó en su momento la mayor caída trimestral respecto a los datos históricos registrados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), una serie estadística que se empezó a catalogar en 1970. Ahora se vuelven a superar marcas históricas negativas con los últimos datos sobre la economía nacional.