Estados Unidos reducirá el número de tropas en Irak y Afganistán

El presidente Donald Trump ha anunciado que disminuirá en los próximos días el número de tropas que tiene desplegadas en Irak y Afganistán
tropas estadounidenses

AFP/ AHMAD AL-RUBAYE  -   Tropas estadounidenses en Oreij, al sur de Mosul

En plena campaña electoral estadounidense, Donald Trump, que acaba de ser nominado al Premio Nobel de la Paz, ha sacado el paquete final de ‘medidas amables’ esperando un impacto de cara a los comicios de noviembre.

La noticia llega a través de unas declaraciones que se han efectuado a bordo del avión presidencial Air Force One mientras Trump regresaba de un acto electoral en Carolina de Norte. Todavía no hay detalles sobre el número exacto de soldados que regresarán de Irak y de Afganistán, tampoco se sabe la fecha de la retirada. Actualmente, hay 5.200 soldados estadounidenses en Irak y 8.600 en Afganistán.

Filtraciones de información sin fecha en plena campaña electoral 

En agosto, un funcionario que habló bajo condición de anonimato, aseguró que el país americano reducirá sus tropas en Irak hasta 3.500 antes de noviembre, cuando se celebrarán las elecciones presidenciales, en las que Trump se enfrentará al demócrata Joe Biden.


Asimismo el secretario de Defensa, Mark Esper, ha revelado que Washington tiene intención de dejar 5.000 tropas en Afganistán para finales de noviembre. Sin embargo, Trump fue más allá y, en una entrevista en agosto con el portal Axios, aseguró que quería dejar en 4.000 el número de soldados desplegados en Afganistán.


La información de la retirada de tropas llega en un momento en el que Trump quiere mostrar que ha cumplido su promesa de "sacar a Estados Unidos de guerras interminables" de cara a los comicios de noviembre.

Trump y sus duras declaraciones contra el Ejército estadounidense


El mandatario estadounidense se enfrenta a numerosas críticas después de que la revista The Atlantic revelara que, en 2018, rechazó visitar el cementerio militar de Aisne-Marne. Allí yacen los estadounidenses caídos en la batalla de Belleau Wood de la Primera Guerra Mundial, Trump se negó a asistir porque estaba lleno de "perdedores" y "fracasados".


El presidente niega haber hecho esos comentarios despectivos y, aprovechando la campaña electoral, esta semana ha declarado que " se han inventado cosas, nadie ama a los militares más que yo". Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los miles de personas que se congregaron en la localidad Winston-Salem, en Carolina del Norte, estado clave para las elecciones de noviembre.

La “guerra contra el terror” va perdiendo fuerza

La "guerra global contra el terror" se inició tras el ataque del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Hoy en día ha dejado 37 millones de desplazados en todo el mundo, el mayor exilio debido a un conflicto desde comienzos del siglo XX a excepción de la Segunda Guerra Mundial.

Los ataques con aviones de pasajeros contra las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono y el derribo de vuelo 93 en Pensilvania el 11 de septiembre desataron un conjunto de guerras para atrapar a los responsables. 

Estas contiendas llevaron al fin de la hegemonía talibán en Afganistán, pero los objetivos iniciales de la guerra se fueron desdibujando con el tiempo, especialmente con la falsa justificación para invadir Irak en 2003.

Con la llegada a la presidencia en 2009, Barack Obama mantuvo la guerra global contra el terrorismo, amplió los ataques con drones en Yemen o Somalia e intensificó el despliegue en Afganistán, al que puso fin con la transferencia del control de la seguridad al Gobierno de Kabul en 2014.

Ahora Donald Trump da otro paso en el proceso de desmilitarización. Esta decisión, junto a las conversaciones y diálogos que está teniendo para intentar poner fin al conflicto de Oriente Medio, le han llevado a ser nominado polémicamente al Premio Nobel de la Paz.