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Fin de la misión Barkhane en el Sahel

Barkhane se va, pero Francia permanece
PHOTO/REUTERS  -   Soldados francéses en Mali

PHOTO/REUTERS  -   Soldados francéses en Mali

Hace unos días, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la retira definitiva de la misión militar de Francia en el Sahel en la lucha contra el terrorismo: la Operación Barkhane. 

Hay que recordar que Barkhane tuvo desplegado hasta 5.500 soldados franceses en Mali, Níger, Chad, Burkina Faso y Mauritania. Pero en julio de este año, Francia abandonó Mali redesplegando sus tropas a Níger ante la situación de enfrentamiento con la junta militar maliense y la llegada del grupo Wagner a la región.

Sin embargo, si el Gobierno de Mali creía que con la entrada de Wagner en el país podrían vencer al yihadismo, tenemos que decir que los mercenarios rusos tampoco podrán vencerlos dado que también carecen de poder aéreo y sus capacidades son inferiores a las de Barkhane. Además, la Compañía Wagner ha sido acusada junto a las FAMA de violaciones de los derechos humanos cometidos contra la población civil motivo por el que además los grupos yihadistas han aumentado el número de reclutamiento entre la población.

Pero, además, el hecho de la marcha de Francia supone que Al-Qaeda está expandiéndose en el sur de Mali, en la frontera con Costa de Marfil y hasta Senegal, ya que no hay actividad contrainsurgente allí.

Reuters  -   Reunion del presidente de Francia con los líderes del G5Sahel
Reuters  -   Reunion del presidente de Francia con los líderes del G5Sahel

Francia seguirá presente en el Sahel, pero de distinta forma. Si hasta ahora había liderado las misiones en la lucha contra el terrorismo yihadista ahora solo ayudaran a los Ejércitos de la zona en algunas operaciones.

Sin embargo, la francofobia se extiende por toda África alimentada por distintas operaciones de influencia de Rusia, exigiendo el fin de todas sus operaciones en el continente y también el desmantelamiento de todas las bases militares francesas. A pesar de que son conscientes de que solos no pueden vencer al terrorismo yihadista.

Por eso, Francia dejara 3.000 militares franceses en Burkina, Níger y Chad, pero solo como ayuda y apoyo a las fuerzas locales en particular en lo relativo a la formación, la inteligencia y en la medida que lo soliciten estos países.

Francia tiene también bases y fuerzas en Costa de Marfil, Senegal, Gabón y Djiboutí. El compromiso francés será en forma de apoyo, capacitación o una asociación operativa, Pero tendrá que apoyar los esfuerzos de los Estados y de acuerdo con las necesidades explícitamente formuladas. 

El peso de la historia colonial también pesa sobre la relación de Francia con los países del Sahel. La presencia francesa fue a veces "experimentada como una disputa de soberanía" o "utilizada" por potencias opuestas en el campo de la información.

PHOTO/ARCHIVO
PHOTO/ARCHIVO

El presidente Macron ha anunciado el lanzamiento de "una fase de intercambio" para cambiar el estado, el formato y las misiones de las bases francesas en África occidental y el Sahel. Tendrá que completarse en seis meses. Teniendo en cuenta que después de casi diez años de operación militar, las expectativas de los Estados africanos aún están por definirse, Emmanuel Macron elabora una observación del fracaso de la relación franco-saheliana. Necesita ser reinventada, en un contexto en el que África se ha convertido en el campo de una confrontación híbrida entre Occidente y sus competidores chinos y rusos. Los mercenarios de Wagner, vinculados al Kremlin, han suplantado a Francia en Mali donde instalaron narrativas maliciosas a instancias de actores externos.

La guerra en Ucrania ha demostrado que hay prioridades estratégicas a las puertas de Francia, y que los recursos militares limitados podrían dirigirse mejor a otros lugares que en una guerra perdida en África.

Además, en la batalla por la influencia en África que se está desarrollando en Internet y en las redes sociales, Francia tiene la desagradable impresión de ser superada por actores sin escrúpulos, especialmente Rusia.

El reciente golpe de Estado en Burkina Faso, donde se filmó a manifestantes antifranceses ondeando banderas rusas, fue visto como una prueba más de cómo la propaganda hostil está volviendo a los residentes de la región contra Francia.

"Cuando Francia está allí, se le acusa de interferencia. Cuando no está allí, se la acusa de abandono. Hagas lo que hagas, Francia está equivocada", escribió recientemente Patrick Robert, un veterano periodista especializado en África, en Le Figaro.

La salida francesa de Mali supone un vacío de seguridad que afecta a las misiones internacionales a las que daba apoyo --principalmente logístico--, tanto a la misión de la ONU como a la misión europea de entrenamiento a las fuerzas malienses, EUTM Mali.

Sin embargo y a pesar de la salida de Francia con la operación Barkhane, Francia seguirá presente en el Sahel.

PHOTO/Ejército francés vía AP  -   Esta fotografía de archivo sin fecha publicada por el ejército francés muestra a tres mercenarios rusos, a la derecha, en el norte de Malí
PHOTO/Ejército francés vía AP  -   Esta fotografía de archivo sin fecha publicada por el ejército francés muestra a tres mercenarios rusos, a la derecha, en el norte de Malí

Muchos analistas acusan a Francia de fracaso en la zona, pero no es solo de Francia, sino también de los Estados que componen el Sahel que en la mayoría de los casos no son capaces de controlar gran parte de su territorio motivo por el que hemos visto en los últimos meses una sucesión de golpes de Estado además de en Mali en Chad, Guinea y otros países cercanos ante el descontento de la población por la continua situación de inseguridad.

Francia se encuentra ahora en una situación distinta en el Sahel con su salida de Mali y su reposicionamiento para continuar la lucha contra el terrorismo yihadista.
Si hay alguna lección que hay que tener en cuenta es la necesidad de tener en cuenta a todos los actores implicados en la zona, la protección y la percepción de la población civil y las realidades locales, una lección que hasta ahora no parece haberse tenido en cuenta.

La estrategia en el Sahel pasaría por lo que se ha denominado la estrategia de las 3 D: Defensa, Diplomacia y Desarrollo. Si bien Francia en el ámbito de Defensa ha centrado todas sus capacidades, ha fallado en el ámbito de la Diplomacia y del Desarrollo.

Francia ha entendido que es necesario cambiar el modelo de estrategia en el Sahel y que debe quedarse en el Sahel ya que la violencia que existe supone una grave amenaza a la seguridad, por los vínculos que existen con Francia y los intereses en la zona y por la recién llegada de Rusia y Turquía.

Es por ello por lo que nos encontramos ante el fin de un ciclo que se debe gestionar con una nueva estrategia que conlleve un nuevo modelo de intervención en el que partiendo de las lecciones aprendidas se comience a trabajar de forma eficaz en el Sahel empezando por reconstruir a los Estados en todos sus ámbitos y no solo en el militar y dedicando una especial a la población civil y a la actuación en el ámbito local ya que de lo contrario será volver a cometer los mismos errores.