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Francia-Marruecos: con intención de entenderse

Desde finales de verano, Macron promete una visita Marruecos, que no parece llegar aún
PHOTO/ARCHIVO  -   El rey de Marruecos, Mohamed VI, recibe en Rabat al presidente francés Emmanuel Macron

PHOTO/ARCHIVO -  -   El rey de Marruecos, Mohamed VI, recibe en Rabat al presidente francés Emmanuel Macron

La opinión pública marroquí se hace eco de la exclusiva publicada por el diario francófono Africa Intelligence que asegura que el presidente francés, Emmanuel Macron, visitará Rabat el próximo mes de enero. 

La atención que suscita en Marruecos la visita del jefe de Estado francés es una muestra latente del interés que el país demuestra por “reiniciar” con buen pie las relaciones con Francia, en un contexto de frío geopolítico y de reproches por los acercamientos recientes entre París y Argelia. 

Marruecos no quiere ser menos. Las columnas de opinión de los diarios cercanos al Gobierno de Rabat no tardaron en dar su punta de vista acerca de la “equivocada” política exterior de París y del “maltrato” que el Quai d’Orsay le reservaba a Rabat en detrimento de una buena relación con una Argelia crecida en un plano geopolítico y económico gracias al aumento de precios del mercado de la energía, primer ingreso para el Gobierno de Tebboune. 

La noticia tiene ya un largo recorrido. En el momento de su visita a Argel, cuando Macron saludaba a un grupo de jóvenes, prometió frente a la cámara de un móvil que en octubre iría hasta Marruecos. La promesa del presidente de la República no se cumplió, pero si volvió a repetirse un escenario similar en un encuentro con vecinos de la localidad de Le Touquet, donde Macron posé su residencia particular, herencia que recayó en su mujer, y municipio en el que vota cada comicios. 

AFP/LUDOVIC MARIN  -   El presidente francés Emmanuel Macron (izq.) es recibido por el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, a su llegada al aeropuerto de Argel el 25 de agosto de 2022, al inicio de una visita oficial a Argelia
AFP/LUDOVIC MARIN  -   El presidente francés Emmanuel Macron (izq.) es recibido por el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, a su llegada al aeropuerto de Argel el 25 de agosto de 2022, al inicio de una visita oficial a Argelia

Marruecos y Francia tienen une serie de asperezas que limar. A demás de los reproches marroquíes por la connivencia con Argelia, su eterno rival regional, está la cuestión de la reducción de visas emitidos por Francia y una falta suficiente reconocimiento a las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental. 

Revivió el asunto cuando fuentes cercanas al Elíseo hablaron de una larga conversación telefónica entre el rey marroquí Mohamed VI y el presidente Macron. Durante la conversación, de alrededor de 30 minutos, el tono de los dos dirigentes habría sido cordial. Sería entonces cuando el monarca marroquí se habría mostrado favor de la visita de Macron a Rabat. 

El Gobierno francés no ha confirmado la información acerca de esta visita, que coincidiría de cerca con la celebración de la Reunión de Alta Nivel que Marruecos y España preparan para honrar los artículos de la hoja de ruta conjunta que firmaron en abril de 2022. Sí se sabe que la titular de Exteriores gala, la discretea chiraquista Catherine Colonna viajará a Marruecos a lo largo del mes de diciembre para reunirse con su homólogo, Nasser Bourita. Es de esperar, que de ser ciertos los rumores acerca de la visita de Macron, la reunión entre ambos responsables de Exteriores servirá para allanar el terreno antes del encuentro entre Macron y Mohamed VI. 

Se espera que la visita de Macron a Rabat pueda ser de un estilo similar a la de Pedro Sánchez en abril de 2022. Y por ello también que las exigencias de Rabat sean similares. La cuestión del Sáhara siempre es la prioridad en la acción exterior marroquí, y citando el mismo Mohamed VI, es el “prisma” a través del cual Marruecos se relaciona con sus vecinos y socios internacionales. París guarda hasta ahora una posición que Marruecos considera demasiado ambigua sobre este dosier. Pese a ello, el Quai d’Orsay asegura de una forma similar a España o Alemania, que la propuesta de autonomía marroquí para el Sahara es una base seria y creíble para poner fin al conflicto en la región. Esas fueron las declaraciones de la portavocía de Exteriores el 21 de marzo de 2022, después del cambio de postura español. Marruecos podría pedir al Elíseo unas declaraciones similares o más profundas de parte de la presidencia de la República. Unas declaraciones que deben ser una de las líneas rojas del Elíseo para mantener su equilibrio con Argelia. Se podría esperar una reacción muy negativa por parte de Argel en caso de producirse. Qué le queda pedir a Rabat par normalizar las relaciones es una de las incógnitas que se aclararán en enero, en caso de celebrarse la visita. 

AFP/LUDOVIC MARIN  -   El presidente francés Emmanuel Macron (izq.) es recibido por el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, a su llegada al aeropuerto de Argel el 25 de agosto de 2022, al inicio de una visita oficial a Argelia
 PHOTO/ARCHIVO  -  El rey de Marruecos, Mohamed VI, recibe en Rabat al presidente francés Emmanuel Macron

Cabe considerar el escenario de una mayor implicación francesa en la economía marroquí, siempre sedienta de inversión extranjera. Francia ya ocupa un puesto protagonista en la inversión directa extranjera que llega al reino, siendo tradicionalmente el primer aportador, por delante de Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos. En este sentido, sería interesante ver si se cumplen los pronósticos y es Christophe Lecourtier quien llega a ocupar el puesto de embajador galo en Rabat. Desde septiembre la embajada no tiene titular, cuando Helène alcanzó el fin de su misión en Marruecos. 

Christophe Lecourtier es un perfil que brilla por sus buenas relaciones con los sectores privados de inversión franceses. Es un experto en la internacionalización de la economía francesa y de la colaboración público-privada de cara a los intereses Estatales. Del lado de Marruecos, el puesto de jefe de la misión diplomática también está vacante, desde que Mohamed VI reubicase a Mohamed Beenchaboun a la cabeza del fondo de inversiones real.