Golpe de Estado en Sudán: el general Fattah al Burhan disuelve el Gobierno de Transición

El jefe de las Fuerzas Armadas sudanesas ha disuelto el Consejo de ministros y ha declarado el Estado de Emergencia en el país
manifestaciones-democracia-gobierno-sudan

PHOTO/ARCHIVO  -   Manifestaciones en Jartum, la capital de Sudán

Los militares se han vuelto a hacer con el poder en Sudán acabando así con un Gobierno de Transición que ha tratado de instaurar un sistema democrático en el país. La situación es en este momento caótica. El primer ministro, Abdalla Hamdok, continúa en paradero desconocido tras haber sido secuestrado por los militares. Seguidamente los oficiales han detenido tanto a los miembros del Consejo Soberano de transición como a varios ministros del Gobierno, acabando de esta forma con las aspiraciones democráticas.

Miembros de la oficina de Hamdok han advertido a las autoridades militares que sobre ellos recae “toda la responsabilidad de su vida o muerte”. Así, el enviado de la ONU para Sudán, Volker Perthes, ha pedido a las Fuerzas Armadas que “liberen inmediatamente a los detenidos” y ha tildado de “inaceptables” las detenciones
Consecutivamente, el jefe comandante de las Fuerzas Armadas de Sudán, Abdel Fattah Al-Burhan, ha disuelto el Consejo de ministros y ha impuesto el estado de emergencia en el país. Asimismo, Al-Burhan ha suspendido algunos artículos de la Constitución y ha relevado a los gobernadores con el objetivo de seguir empoderando el ala militar.

protestas-sudan
PHOTO/ARCHIVO - manifestaciones en Sudán

El anuncio de estas medidas ha generado la ruptura total entre los componentes del gobierno civil y el gobierno militar, declarando con este acto un conflicto abierto. Tras este acontecimiento las Fuerzas de la Libertad y el Cambio han convocado manifestaciones por la capital, Jartum, mientras que estas están siendo duramente reprimidas. El propio Ejército está abriendo fuego contra la población civil, causando bajas y heridos y fraccionando una sociedad ya de por sí muy dividida y polarizada. 
Aun así, la voluntad de la población es más fuerte y bajo los gritos de “no aceptaremos un régimen militar”, los civiles salen a protestar “dispuestos a dar sus vidas por la transición democrática” según han constatado a periodistas de AFP. 

La televisión estatal se encuentra también en manos de los militares, medio a través del cual Al-Burhan ha tratado de subrayar su deseo de celebrar las elecciones electorales programadas para el año 2023. A esto ha añadido que “los prefectos y los ministros” se encuentran destituidos y que Sudán inicia desde hoy un estado de emergencia. 

sudan-primer-ministro
PHOTO/ARCHIVO  -  El primer ministro sudanés, Abdullah Hamdok

Tras esta insurrección, el intento del golpe de estado de hace un mes se ha hecho realidad afrontando así una etapa política llena de incertidumbre. Las manifestaciones celebradas la semana pasada que pedía la vuelta de un régimen militar demostraban el descontento de parte de la población con el actual gobierno. Sin embargo, esta demanda popular no respondía a todos los deseos de la sociedad ya que esta se encuentra peligrosamente dividida entre aquellos que desean un sistema democrático y los que optan por la vuelta de los militares al poder. 

Las reacciones internacionales no se han hecho esperar. Desde la Unión Europea, Josep Borrell ha instado a la comunidad internacional a tratar de “encarrilar la transición democrática” mientras que la Liga Árabe ha manifestado “su profunda preocupación”. 

transicion-politica-sudan
REUTERS/MOHAMED NURELDIN  -   El jefe del Consejo Militar de Transición de Sudán, teniente general Abdel Fattah Al-Burhan, y el líder de la coalición de la oposición sudanesa Ahmad al-Rabiah, celebran la firma del acuerdo de reparto de poder

Este nuevo escenario demuestra ya como Sudán ha sido incapaz de sostener una situación que era difícilmente consistente. Las secuelas de la dictadura siguen vigentes en la sociedad y una parte de la población se muestra favorable al régimen dictatorial, derrocado hace dos años con la caída de Omar al Bashir. Sin embargo, otra importante parte está viendo con este golpe de estado como su sueño por vivir en una democracia ha desaparecido.