Grecia y Turquía acuerdan reanudar las conversaciones sobre el Mediterráneo oriental

Después de varios meses con crecientes tensiones, Ankara y Atenas retomarán el diálogo tras una pausa de cuatro años
El navio prospector turco, Oruç Reis

PHOTO/REUTERS  -   El navio prospector turco, Oruç Reis

El tono se ha suavizado esta última semana, lo que ha generado cierta esperanza para una solución diplomática del conflicto. Turquía y Grecia acordaron conversaciones sobre las aguas en disputa en el Mediterráneo oriental. El inicio de un conflicto armado en el Mediterráneo no estaba dentro de la agenda de Ankara y Atenas, pero los acontecimientos de los últimos meses aumentaron las tensiones entre ambos países y han estado protagonizando una escalada de la violencia.

Pero este martes ambas partes dijeron que estaban “listas para iniciar conversaciones exploratorias” tras una videoconferencia a tres bandas entre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, la canciller alemana, Angela Merkel y el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel. En un comunicado difundido por la cancillería turca, “las relaciones Turquía-UE se discutieron exhaustivamente” y se inició el proceso para comenzar “conversaciones exploratorias”. “El presidente Erdogan declaró que los pasos que debe tomar Grecia serán importantes en términos de reactivar las conversaciones exploratorias y otros canales de diálogo, y el curso del acuerdo alcanzado”, continuaba el texto del Ejecutivo turco.

Mapa del Mediterráneo Oriental
PHOTO/AFP-Mapa del Mediterráneo oriental 

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Grecia también confirmó las conversaciones, anunciando que se celebrarán pronto en Estambul, sin fijar una fecha. “Grecia y Turquía acordaron celebrar la 61ª ronda de conversaciones exploratorias en Estambul, en un futuro próximo”, dijo en un comunicado el Ministerio griego.

Ha habido 60 rondas de conversaciones en los últimos 14 años entre los dos Estados miembros de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN) que no han significado ningún avance y que se congelaron en 2016.

“La reanudación de los contactos exploratorios entre Grecia y Turquía son conversaciones, más que negociaciones. Llevar a cabo conversaciones significa que estamos tratando de encontrar reglase sobre las cuales negociaremos”, señaló el ministro de Relaciones Exteriores griego, Nikos Dendias, en Atenas. Estas declaraciones del titular de Exteriores griego muestran la distancia entre ambas partes del conflicto, pues aún queda lejos el establecer unas negociaciones que solucionen la disputa por la Zona Económica Exclusiva.

Los funcionarios turcos han insistido en que el Oruç Reis volverá a su trabajo, y el sitio web de seguimiento de barcos marinetraffic.com mostró que el barco estaba en movimiento el martes por la tarde, aunque no está claro hacia dónde se dirigía. La última vez que Ankara y Atenas se sentaron en una mesa para tratar estas disputas sobre la plataforma continental fue en 2016. 

Durante agosto y septiembre, Grecia y Turquía han estado en una confrontación cada vez más violenta por el derecho a perforar una zona del Mediterráneo oriental para conseguir recursos energéticos. El punto de mayor preocupación tanto para la OTAN como para la UE se produjo los primeros días de agosto, cuando el Oruç Reis, el navío prospectar turco fue enviado para llevar a cabo investigaciones sísmicas en lo que el Gobierno de Mitsotakis entendió como una violación a su ZEE.

El primer ministro griego y el francés
PHOTO-El primer ministro griego y el francés

Esto provocó el envío de flotillas navales griegas a la zona y el alineamiento de los barcos de ambos países en las aguas del Mediterráneo, mientras ambos países intercambiaban ataques verbales en cada aparición pública de sus líderes.

Francia mostró su soporte a Grecia y su presidente, Emmanuel Macron, anunció el envío de fuerzas militares para apoyar a Atenas. El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, también mostró su “total solidaridad con Grecia”.

Vía diplomática para la solución

La semana pasada, después de una actividad diplomática intensa, sobre todo por parte de Alemania, el Oruç Reis regresó al puerto de Antalya, allanando el camino para las conversaciones.  Erdogan aseguró que Turquía había retirado el barco para iniciar la vía diplomática con Atenas, pero advirtió que este movimiento no significaba que las operaciones turcas habían terminado. El Oruç Reis salió del puerto turco, aunque según el periódico turco Yeni Safak, permanece en el golfo de Antalya.

Grecia, Chipre y Francia han exigido a la UE la imposición de duras sanciones a Ankara. Erdogan y Macron han intercambiado durante varias semanas duras criticas. Turquía acusó al líder francés de arrogancia. Por su parte, Macron, durante una conversación telefónica con el líder turco este martes, pidió a Turquía que “respete plenamente la soberanía de los Estados miembro de la Unión Europea, así como el derecho internacional, que se abstenga de cualquier nueva acción unilateral que pueda provocar tensiones, y que comprometerse sin ambigüedad en la construcción de un espacio de paz y cooperación del Mediterráneo”, recoge el diario francés Le Figaro.

En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Erdogan, por videoconferencia, pidió “un diálogo sincero” para resolver la disputa y rechazó “cualquier imposición, acoso o ataque en la dirección opuesta”.

Esta semana estaba previsto la celebración de un Consejo Europeo con los ministros Exteriores en el que se pretendía tratar la disputa en el Mediterráneo oriental y las posibles sanciones hacia Turquía. Un tema que ha creado controversia y ha bloqueado otros asuntos como las sanciones a Bielorrusia. El malestar de Chipre por la poca actividad de Bruselas contra Ankara hizo que la isla bloqueara la ejecución de las sanciones contra Lukashenko, a quien la UE no reconoce.

A pesar de estos nuevos movimientos diplomáticos que están sirviendo para calmar las aguas en el Mediterráneo, Turquía emitió el mismo martes un télex de navegación, que sirve como advertencia a otros barcos para que se mantengan alejados de un perímetro, para las aguas que están entorno a la isla griega de Lemnos.