Hizbulá niega estar detrás de la explosión de Beirut

El secretario general del partido libanés asegura no tener ningún vínculo con el material explosivo almacenado en el puerto de la capital
El líder de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, da un discurso televisado tras la explosión del martes en la zona portuaria de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020

AL-MANAR/Handout via REUTERS  -   El líder de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, da un discurso televisado tras la explosión del martes en la zona portuaria de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020

El secretario general del partido libanés Hizbulá, Sayyed Hassan Nasrallah, ha negado este viernes cualquier vínculo con el material explosivo almacenado en el puerto de Beirut. “Niego absoluta y categóricamente que tuviéramos algo en el puerto: ni almacén de armas, ni misiles, ni rifles, ni bombas, ni balas, ni nitrato de amonio, ni nada en absoluto, ni ahora, ni en el pasado ni en el futuro. La investigación lo verificará”, ha dicho en declaraciones recogidas por la Agencia de Noticias Libanesa (NNA). 

Hassan Nasrallah ha incidido en que la prioridad en estos momentos es “la simpatía y la solidaridad”, en vez del “debate político”. En su discurso ha calificado las acusaciones contra Hizbulá como “injustas” y ha expresado su más sentido pésame por las personas que perdieron la vida como resultado de esta explosión masiva. El secretario general del partido ha lamentado que algunos medios y partidos políticos hayan declarado que la explosión es el resultado de materiales cuyo origen podría estar relacionado con Hizbulá. “El objetivo es decirle a la gente y a los residentes de Beirut que el que está detrás de todo esto es Hizbulá, lo que denota un alto grado de injusticia y deshonestidad. Hizbulá, como todos, ha sufrido como resultado de lo sucedido, con su gente y todos los libaneses”, ha dicho en una entrevista televisada.

“Nos enfrentamos a una gran calamidad nacional según todos los estándares, por lo que pido solidaridad para enfrentar esta dolorosa prueba”, ha aseverado. Para concluir ha enfatizado en la necesidad de una “investigación justa y transparente”. “Una calamidad de este tipo no debe ser sectaria ni politizada, y si no se lleva a cabo una investigación y un juicio, los libaneses no tienen esperanzas de construir un estado”, ha advertido. 

En un principio, algunos analistas anunciaron que lo que había ocurrido en el pabellón número doce del puerto de Beirut podría ser resultado de una explosión de un depósito de armas de Hizbulá, aunque la principal hipótesis apunta a que ha sido algún tipo de negligencia. “Hizbulá logró construir una economía paralela a la libanesa a través de su control sobre las instalaciones públicas oficiales, especialmente el puerto de Beirut, donde ingresa materiales y mercancías comerciales sin pagar tarifas sobre la base de que lo que ingresa es bajo el marco de resistencia”, señalaba el experto militar y estratégico, general de brigada retirado Khaled Hamadeh, a Al-Arabiya.net. Este experto ha criticado que este partido utilice el puerto “para facilitar el proceso de salida y entrada de mercancías que se han convertido en una parte esencial de su economía privada y estructura militar”.

Estas declaraciones se han producido al mismo tiempo que el presidente del país rechazaba una investigación internacional sobre esta catastrófica explosión e insistía en que esta podría haber sido provocada por una “negligencia o un misil”. El presidente ha informado de que las pesquisas para encontrar la causa de esta explosión se llevarán a cabo en varias partes: sobre el origen de este material, si la explosión fue resultado de una negligencia o un accidente y de la posibilidad de que hubiera interferencia extranjera. 

El presidente de la nación libanesa reveló el pasado martes que había un cargamento de 2.750 toneladas de nitrato de amonio, un producto químico industrial común utilizado principalmente como fertilizante (por su alto contenido en nitrógeno) o para la fabricación de bombas, que se había almacenado durante más de seis años en el puerto de la capital sin medidas de seguridad, alegando que esta situación “era inaceptable”. 

Minutos después de que esta explosión tuviera lugar, los rumores sobre el origen de esta comenzaron a circular en la capital libanesa, donde en un principio no se descartó que el responsable fuera Israel, un país que no tiene relaciones diplomáticas con Líbano. No obstante, fuentes del Gobierno aseguraron que Israel no tenía nada que ver con estas explosiones. Es más, este país se sumó a la lista de naciones que ofreció ayuda humanitaria a este estado tras la explosión. Las investigaciones están teniendo lugar al mismo tiempo que continúan las labores de rescate para encontrar a las más de 100 personas desaparecidas a raíz del desastre del pasado martes.