Irán ejecuta a un hombre por espiar para la CIA y el Mossad israelí

El ejecutado, llamado “Mahmud Musavi Majd”, “a cambio de recibir dólares estadounidenses había proporcionado informaciones acerca de diferentes áreas de seguridad a los servicios secretos extranjeros”
Vestíbulo de la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Langley, Virginia

AFP/SAUL LOEB  -   Vestíbulo de la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Langley, Virginia

El poder judicial de la República Islámica de Irán aplicó este lunes la pena de muerte de un ciudadano iraní condenado por espiar para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y para el servicio secreto israelí (Mossad). El ejecutado, llamado “Mahmud Musavi Majd”, según el poder judicial iraní “a cambio de recibir dólares estadounidenses había proporcionado informaciones acerca de diferentes áreas de seguridad a los servicios secretos extranjeros”, señaló la agencia de noticias del Poder Judicial iraní, Mizan. 

Previamente el portavoz del Poder Judicial, Gholamhosein Esmailí, había explicado que Musaví Majd había proporcionado “sobre todo, información respecto a las fuerzas armadas, incluida la Fuerza Quds” de los Guardianes de la Revolución. Musaví Majd, detenido hace dos años, según el Poder Judicial “proporcionaba información sobre el lugar de la estancia y los movimientos del general mártir Qassem Soleimani a los extranjeros”. 

Las autoridades iraníes informan con cierta frecuencia del arresto de supuestos espías de la CIA y también de las condenas a muerte de algunos de ellos. A principios del presente mes de julio se aplicó la pena capital a un exempleado del ministerio iraní de Defensa que había sido condenado por espiar para la CIA. Según explicaciones de Esmailí, Asgari fue juzgado y condenado a muerte por “vender información a la CIA” sobre el sistema de misiles de Irán, con el que estaba “familiarizado”, ya que trabajó “durante muchos años” en el sector aeroespacial del Ministerio de Defensa. 

Irán y EEUU no mantienen relaciones diplomáticas desde hace cuatro décadas y uno de los aspectos del armamento iraní que más preocupa a Washington son precisamente los sistemas de misiles balísticos. La tensión bilateral creció a principios de este año tras el asesinato del poderoso general iraní Qassem Soleimani en el bombardeo estadounidense que lanzó contra él en Bagdad el pasado enero.