Irán ya tiene un nuevo misil balístico de largo alcance

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Alex Erquicia

Photo:Iranian Defense Ministry 

En un acto de desafío a la comunidad internacional Irán lanzó con éxito una prueba de un nuevo misil balístico con un alcance superior a los 1.300 kilómetros. Coincidiendo con las celebraciones alrededor del 40 aniversario de la Revolución Islámica, la República iraní quiso mostrar músculo, una vez más, de su potencial armamentístico y de su capacidad de desarrollar misiles balísticos de largo alcance. Según el gobierno el nuevo misil de crucero superficie-superficie llamado 'Hoveize'  pertenece a la familia de misiles de crucero 'Soumar' presentada por primera vez  por Irán en 2015. "La prueba del misil de largo alcance Hoveize se llevó a cabo con éxito en un rango de 1.200 kilómetros y alcanzó el objetivo establecido," dijo el ministro de Defensa iraní Amir Hatami, después de que la televisión estatal transmitiera imágenes del, supuesto, lanzamiento del misil. No es la primera ocasión se da una presentación de su poderío militar ya que Irán ha presentado distintos avances de sus programas de misiles balísticos, que ve como parte de la carrera armamentística en la que se encuentra engullido.  

La República Islámica sostiene que su poder militar y su programa de misiles balísticos no representan una amenaza para otros países sino que tiene fines defensivos y derecho a continuar con el desarrollo de estos programas armamentísticos. De hecho, Irán ha logrado avances en la precisión y el valor militar estratégico de su arsenal de misiles balísticos. La idea que se ha extendido es que Irán ha ampliado su uso como elemento disuasorio, para incluir capacidades ofensivas más avanzadas y como forma de amenaza a la infraestructura militar extranjera. Aun así, con frecuencia, muchos en Occidente acusan a Irán de exagerar las afirmaciones sobre sus capacidades militares.  

Pie de foto: Un camión de militares de iraní lleva proyectiles tierra-aire por delante de un retrato del Ayatolá Líder Supremo Ali Khamenei de Irán.ATTA-KENARE--AFP

La última prueba de un misil de alcance medio realizada por Irán se dio a principios de diciembre y la división de la comunidad internacional quedó patente cuando en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, unos días después, no salió una condena unánime a la prueba de dicho misil. La resolución 2231 del Consejo de Seguridad de 2015, que representa el pacto nuclear, hace referencia a los misiles balísticos con un lenguaje no determinante, abierto a interpretaciones, y que es aprovechado por unos y por otros para defender sus intereses. "Se exhorta al Irán a que no emprenda ninguna actividad relacionada con los misiles balísticos diseñados para poder ser vectores de armas nucleares, incluidos los lanzamientos que utilicen esa tecnología de misiles balísticos, hasta la fecha en que se cumplan ocho años desde el día de aprobación del PAIC o hasta la fecha en que el OIEA presente un informe confirmando la conclusión más amplia, si esto ocurre antes," [párrafo 3 del anexo B de la resolución 2231 (2015)].

Desde la firma del acuerdo nuclear, un ejemplo de la cooperación internacional, Irán continúa diciendo que no tiene un programa de armas nucleares, que los misiles lanzados solo son capaces de transportar armas convencionales y que no diseña un misil para transportar cabezas nucleares. Lo que sí parece evidente es que Irán busca aumentar el alcance de sus misiles a pesar de que el ejército ha dicho que el alcance actual que tienen los misiles es de 2.000 kilómetros. Irán dice que las bases estadounidenses en Afganistán, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, además de los portaaviones estadounidenses en el Golfo, están dentro de ese alcance. La duda que queda es si algunos de los misiles que ha probado hasta el momento va más allá de lo que informan desde el gobierno y si los misiles de largo alcance que ya ha probado o en desarrollo podrían alcanzar partes de Europa y cualquier otro enclave de Oriente Medio.

Pie de foto: Camión militar iraní transporta un misil durante un desfile con motivo del día anual del ejército en abril. IRANIAN DEFENCE MINISTRY / AFP

Estados Unidos busca limitar programa de misiles balísticos de largo alcance iraní y su continuo desarrollo fue uno de los motivos esgrimidos por su presidente, Donald Trump, para que en mayo de 2018 abandonara el acuerdo nuclear y multilateral conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (Joint Comprehensive Plan of Action, JCPOA). El acuerdo nuclear de 2015, bajo el cual se aplicaron controles estrictos sobre el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de una amplia gama de sanciones. Con todo, Trump ve en este tipo de pruebas un ejemplo del afán belicista que tiene la República iraní y los incluyó entre los motivos por los que EE UU volviera a imponer sanciones, unilateralmente, reinstauradas en noviembre del año pasado. Trump tomó esa decisión en contra de lo constatado la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA, en sus siglas en inglés), encargada de velar por el cumplimiento del acuerdo nuclear, que dice que Teherán está cumpliendo su parte por ahora. 

Queda por ver si Irán, que sigue negociando con los otros firmantes del JCPOA, sigue comprometida en no permitir el desarrollo militar de su industria nuclear. El resto de firmantes del acuerdo (China, Francia, Alemania, Rusia, Reino Unido) no logran ponerse de acuerdo sobre su postura frente al programa de misiles balísticos e incluso sobre la supervivencia del acuerdo nuclear. Por el momento, la Unión Europea, liderado por los tres países firmantes del pacto, ya ha lanzado un mecanismo, un vehículo de propósito especial (SPV, en sus siglas en inglés), para poder mantener las relaciones comerciales con Irán y así eludir las sanciones de EE UU aunque critica el desarrollo de misiles de largo alcance. 

Pie de foto: El ministro de Defensa, general Amir Hatami, presenta la nueva generación de misiles balísticos. IRANIAN DEFENCE MINISTRY / AFP

Con el Consejo de Seguridad negado en emprender acciones contra Irán por el lanzamiento de misiles y Estados Unidos liderando un discurso ofensivo contra la República, la presentación de un misil de largo alcance con un radio de 1.350 kilómetros no es la mejor noticia para la comunidad internacional. Las ambiciones tecnológicas iraníes son muy altas y fuente de inestabilidad regional y mundial. Irán conmemora el 11 de febrero el 40 aniversario de la victoria de la Revolución Islámica que supuso el exilio del sha Mohammed Reza Pahlavi y el regreso del ayatolá Jomeini por lo que es posible que tenga necesidad de volver a mostrar su músculo militar. Los  misiles balísticos de largo alcance puede que sea el nuevo campo de batalla entre Irán y Estados Unidos, con sus aliados regionales. Hasta que no haya más claridad la gran duda de occidente será hasta dónde ha progresado el programa de misiles de Irán y qué alcance específico tienen. 

El presidente de Rusia Vladimir Putin recibirá a los líderes de Turquía e Irán en la ciudad turística rusa de Sochi del Mar Negro el próximo 14 de febrero, según informó la agencia de noticias RIA, citando fuentes del Kremlin. En un principio será para debatir sobre la situación en Siria. La probabilidad de que el programa de misiles balísticos de Irán también esté sobre la mesa, elevando la nueva carrera armamentística a un plano internacional y de aliados.