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José María Liu, embajador taiwanés: “Después de la Cumbre de la OTAN la expansión hegemónica de China no va a parar”

El diplomático destaca que, debido al peso de Taiwán en el mercado global de chips, el país tiene una gran influencia en todas las partes del mundo
Jose Maria Liu

ATALAYAR/GUILLERMO LÓPEZ  -   José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi

José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi, ha dialogado con ATALAYAR sobre las ambiciones expansionistas de China una semana después de que la OTAN considerase al gigante asiático un “desafío”. Asimismo, el diplomático ha abordado la relevante industria tecnológica de Taiwán y sus relaciones con España.

Liu lleva aproximadamente 35 años en el mundo de la diplomacia. España fue su primer destino en la década de 1990. También ha sido embajador en Paraguay, en Panamá y viceministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Taipéi. Posteriormente, Liu volvió a Madrid, donde ya lleva más de tres años y medio.

¿Está siendo la invasión rusa de Ucrania para ustedes un aviso de una posible próxima invasión china de Taiwán?

Los últimos acontecimientos vividos tras la invasión rusa de Ucrania centran hoy la atención no solo de Europa, sino de todo el mundo. Y es cierto que tan lamentables como preocupantes acontecimientos se están viviendo con especial preocupación en Taiwán, donde sentimos también la amenaza de un vecino grande, hegemónico y hostil sobre nuestras cabezas. Ahora, los taiwaneses ya sabemos que el riesgo de guerra existe y que la guerra puede llegar, como ha llegado a Ucrania. La realidad nos da una cruda lección de que algo similar podría también suceder en Taiwán. Pero la resistencia que está demostrando el pueblo ucraniano tras la invasión rusa inspira al pueblo taiwanés y refuerza nuestro compromiso de seguir defendiendo nuestra libertad y democracia. No buscamos la confrontación militar, porque sabemos que en las guerras nunca hay ganadores. Pero tenemos que estar preparados para que China sepa que, si nos atacara, pagaría un precio muy alto por ello.

¿Se siente Taiwán seguro con el apoyo que recibe de la comunidad internacional y, sobre todo, cuál cree que es el papel que debe desempeñar Estados Unidos ante China?

Sí, de manera especial por el apoyo que recibimos de EE. UU. y de la Unión Europea. El Parlamento Europeo aprobó el pasado 7 de junio un informe favorable a Taiwán, el quinto en lo que va de año, en el que muestra su preocupación por las actividades militares de China en el Estrecho de Taiwán y sus “violaciones deliberadas y reiteradas” de nuestra zona de identificación de defensa aérea. El Parlamento Europeo considera que “Taiwán es un socio y un aliado democrático fundamental en la región del Indo-Pacífico” y pide a la Unión Europea que refuerce su asociación con Taiwán para promover valores comunes como la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho. En cuanto al papel de EE UU, el presidente estadounidense Joe Biden declaró el pasado mes de mayo en Tokio que si China intentara atacar Taiwán, EE UU estaría dispuesto a responder militarmente para defendernos. EE. UU. ha repetido en numerosas ocasiones que su compromiso con Taiwán es “sólido como una roca”. Además, tras la reciente cumbre celebrada en Alemania del 26 al 28 de junio, los líderes del G7 han subrayado en un comunicado, como ya lo hicieran el año pasado, la importancia de la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán y han alentado a una resolución pacífica de los asuntos del Estrecho de Taiwán. Por último, el nuevo Concepto Estratégico establecido en la reciente cumbre de la OTAN de Madrid afirma que China se esfuerza por “subvertir el orden internacional”, y que sus políticas coercitivas desafían los “intereses, seguridad y valores” de la OTAN.

¿Cómo se interpretan en Taiwán las pretensiones de soberanía de Pekín sobre las aguas del Estrecho de Taiwán?

Se trata de una falsa reclamación, puesto que la única soberanía que tiene China son las 12 millas náuticas alrededor de su costa, tal y como estipula el derecho internacional. El resto de las aguas del Estrecho de Taiwán son aguas internacionales. De hecho, nuestro Gobierno siempre ha respetado la actividad de buques extranjeros en aguas del Estrecho, permitidas por el derecho internacional. Las reclamaciones de Pekín son un retroceso en el derecho internacional y solo revelan sus ambiciones hegemónicas de anexionar Taiwán. Otra prueba evidente de ellos es que el ejército chino continúa con sus maniobras de amenaza e intimidación, y sus aviones militares siguen sobrevolando nuestra zona de identificación de defensa aérea.

¿Cuál es en la actualidad el potencial económico de Taiwán?

Con una economía orientada básicamente hacia las exportaciones, Taiwán es en la actualidad el 15º mayor exportador y el 18º mayor importador mundial.  Ocupamos el 6º lugar en el Índice de Libertad Económica y el tercer puesto entre los mejores destinos para inversiones del mundo. Taiwán se sitúa en la séptima posición en la más reciente clasificación mundial de competitividad, según el anuario publicado el 15 de junio por el Instituto Internacional para el Desarrollo Gerencial, con sede en Suiza.

Uno de los puntos clave del desarrollo económico de Taiwán es la tecnología. ¿Cuáles son hoy los principales avances de la industria tecnológica de Taiwán?

Taiwán se ha convertido en el principal proveedor global y en la pieza clave de la cadena de suministro de chips en todo el mundo, ocupa hoy el 63 por ciento del mercado mundial de chips. Solo la empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el gigante tecnológico de Taiwán copa el 54 por ciento del mercado mundial de chips y el 92 por ciento del mercado de chips más avanzados. En cuanto a la tecnología aplicada a la medicina, nuestros científicos están en la actualidad haciendo grandes avances en la aplicación de la tecnología de impresión en 3D en sanidad.  Este tipo de tecnología, desarrollada por el Instituto de Investigación de Tecnología Industrial (ITRI) de Taiwán, permite producir materiales biomédicos sofisticados como huesos artificiales, prótesis dentales e incluso piel artificial, que tiene una composición más compleja. El proceso no solo es rápido, sino que permite un grado de personalización que satisface de manera óptima las necesidades de los pacientes.

jose maria liu
ATALAYAR/GUILLERMO LÓPEZ - José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi

Una agresión china afectaría a la producción y exportación de chips, con lo cual, todo el mundo se vería afectado.

Si hay una agresión a Taiwán por parte de China la producción de chips va a ser totalmente destruida y eso afectaría al mercado global de chips.

Entonces podemos afirmar que la estabilidad de Taiwán es la estabilidad tecnológica de todo el mundo.

Sí, la estabilidad de Taiwán es la estabilidad de la producción de chips de todo el mundo. Taiwán es el país número uno en la producción de chips de Europa, sobre todo los chips avanzados. La empresa Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ocupa el 54% del mercado global de los chips y el 92% del mercado global de los chips avanzados.

Este aspecto puede causar interés entre la sociedad española o europea para preocuparse de lo que ocurre en Taiwán, además de las cuestiones éticas, sociales y humanas.

Tiene toda la razón. Porque, aunque Taiwán está muy lejos de aquí tiene una influencia directa a todo el mundo, no solo a Asia o a la región de Indo Pacífico, sino también aquí en Europa.

¿Pasan por buen momento las relaciones entre España y Taiwán?

Taiwán y España compartimos valores como la libertad, la democracia y el respeto por los derechos humanos. Desde el punto de vista político, con respecto a nosotros España se atiene a las directrices que marca la Unión Europea. En lo económico, nuestro comercio bilateral se ha ido incrementando, y en 2021 fue de 2.491 millones de dólares estadounidenses. Tratamos de equilibrar el superávit de 734 millones favorable a Taiwán mediante exportaciones del sector agroalimentario español, en especial de “productos estrella” de España, como la carne de cerdo, de la que España es nuestro principal proveedor mundial, el aceite de oliva, nuestro segundo proveedor, y el vino, nuestro sexto proveedor. Mi misión desde que llegué a España es que ambos pueblos nos conozcamos más profundamente, y para ello necesitamos del apoyo de los medios de comunicación para promover los intercambios de nuestro enorme potencial y riqueza cultural, así como a través de nuestro programa de becas, que ofrece a estudiantes españoles la posibilidad de estudiar chino mandarín, obtener titulaciones de grado, máster y doctorado en nuestras universidades, y a profesores e investigadores realizar proyectos de investigación en Taiwán.

José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi
ATALAYAR/GUILLERMO LÓPEZ - José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi

¿Desde cuándo existen contactos históricos entre España y Taiwán?

Poca gente sabe que existe una muy importante relación histórica entre España y Taiwán. Precisamente el pasado junio acaba de abrir sus puertas al público el asentamiento arqueológico español más importante de Taiwán, que contiene restos de la presencia española allí durante el siglo XVII. Se trata de un asentamiento en la isla Heping, en la ciudad de Keelung, en el norte de Taiwán, en el que se han descubierto los restos del antiguo Fuerte de San Salvador y la iglesia de Todos los Santos, una edificación del período colonial español en Taiwán (1626-1642). Taiwán y España pusieron en marcha un importante proyecto de investigación para sacar a la luz los principales restos arqueológicos de la época colonial española en Taiwán. Los españoles intentaban consolidar su propia posición superior en el comercio mundial desde el norte de Taiwán. Además de su interés por el comercio marítimo, promovían el catolicismo desde la Península Ibérica hacia Asia. Todavía hoy en día, en Taiwán sigue habiendo un importante porcentaje de católicos practicantes, entre los que tengo el honor de incluirme.

¿China presiona mucho a los países europeos, a España en concreto, para que no tengan relaciones con Taiwán?

Antes de establecer relaciones diplomáticas con un país, China siempre insiste en que ese país debe romper relaciones diplomáticas con Taiwán primero. Por eso, actualmente China tiene relaciones diplomáticas con más de 170 países, mientras que Taiwán, hasta ahora, solo tenemos relaciones con 14. 

Por eso nosotros siempre decimos que China presiona en varios ámbitos: diplomacia, economía, militar. Todos los días sentimos la presión de China, no solo lo siente el Gobierno taiwanés, sino también el pueblo taiwanés.

¿Considera que, después de la cumbre de la OTAN, China puede detener de alguna forma su expansionismo?

Creo que después de la cumbre de OTAN la expansión hegemónica de China no va a parar, va a seguir. Por ejemplo, China acaba de comprar 292 aviones de Airbus desde Europa -no compran nada de Boeing-, eso quiere decir que Pekín está tratando de “seducir” a los países europeos. El expansionismo no va a parar después de la cumbre de la OTAN o del G7. Podemos ver como Estados Unidos quiere consolidar su liderazgo, pero cada país europeo tiene su interés nacional. Washington trata a Pekín como su adversario, pero China intenta, desde mi punto de vista, “seducir” a los países europeos por la compra de tantos aviones de Airbus.

ATALAYAR/GUILLERMO LÓPEZ
ATALAYAR/GUILLERMO LÓPEZ - José María Liu, embajador y representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi

La OTAN dice que China es un desafío.

Dentro de ese término hay una compresión muy amplia. ¿Desafío en el sector económico o en el sector militar o en el sector hegemónico?

La relación tecnológica con Taiwán para Estados Unidos y la Unión Europea debe ser prioritaria para recuperar esa vanguardia tecnológica de Washington.

Estados Unido está haciendo todo lo posible para alcanzarlo, también en el sector de los chips tecnológicos. Existe cooperación con Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). Todos los países desarrollados quieren invertir en esa compañía y Estados Unidos ya lo consiguió. Japón también, ya que ha establecido una fábrica en el país. Parece que la Unión Europea, sobre todo Alemania, también está impulsando este tipo de asociación.

Cada país tiene el interés de desarrollar dentro de unos años el nivel de tecnología de chips de la empresa taiwanesa, pero no es fácil.