PUBLICIDAD

Iberdrola

La acusación de delitos sexuales contra Brahim Ghali revive en Bruselas

La ONG belga Human Rights Without Frontiers relata en una comisión del Parlamento europeo la historia de Jadiyetu Mohamud, que acusa al líder del Polisario de agresión sexual
jadiyetu mohamud

PHOTO/ARCHIVO  -   Jadiyetu Mohamud

La mujer saharaui que en 2013 y 2018 acusó al líder del Polisario, Brahim Ghali, de agresión sexual vuelve a la carga en Bruselas. Jadiyetu Mohamud, fue invitada a una conferencia en el Parlamento europeo de Bruselas organizada por la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. 

El acto, celebrado el jueves 13 de octubre, bajo el título “Violencia sexual y violación por parte de los gobernantes” consistió en una audición pública de testimonios centrados en la temática de la violencia sexual ejercida por altas esferas, abusando de su poder para ello. Radki Maxová, vicepresidenta de la comisión encabezó el acto en el que tomaron la palabra tres invitados del mundo del activismo en contra de la violencia sexual. 

No fue Mohamud quien pudo relatar su experiencia frente a la comisión, sino Willy Fautré, director y fundador de la ONG belga Human Rights Without Frontier, quien hizo mención del caso de la saharaui. Mohamud alega haber sido violada por el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, en 2010. Jadiyetu Mohamud cuenta que aquel año fue invitada por una ONG para participar a un evento en Italia. Cuando acudió a la embajada de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Argel con el fin de obtener la documentación necesaria para viajar, Mohamud habría sido chantajeada por Ghali y agredida sexualmente en las instalaciones de la misión diplomática. 

En 2013, Mohamud acusó formalmente al líder de la RASD ante la Audiencia Nacional española, que desestimó la querella por falta de elementos concluyentes. En 2018, Jadiyetu Mohamud pedió una segunda vez a la justicia española abrir su caso contra Ghali. Por ahora la Justicia no ha dado ningún paso contundente en este dosier. De acuerdo con Sophie Michez, abogada belga que pudo comentar el caso de Mohamud en un encuentro organizado por el Club de Presse en Bruselas, perseguir este tipo de acusaciones es extremadamente difícil para la justicia de los Estados europeos. Michez aseguró en su intervención conocer bien la región del Sáhara Occidental y como se desarrollan los procesos penales relacionados con los campamentos de Tinduf. En el pasado participó como observadora internacional en los procesos de Gdim Izik por los desvíos de ayudas humanitarias para los campamentos de refugiados. 

“La confusa situación jurídica, social y humanitaria de los campamentos de Tinduf da cobertura a las violaciones de los derechos de las mujeres por parte de los dirigentes del Polisario, que a menudo son secuestradas, violadas y maltratadas”, aseguró Michez en su intervención en el acto. “Estos campamentos no están regidos por ningún marco legal. La gente vive allí en situación de no-derecho”, añadió la abogada belga. “El testimonio de Mohamud es revelador de lo que las mujeres viven en muchas ocasiones en los campamentos de refugiados de Tinduf”. 

Atalayar_Entrevista Jadiyetu
PHOTO/ARCHIVO - Jadiyetu Mohamud

Michez evocó la necesidad de un organismo de justicia internacional no dependiente de los Estatutos de Roma, que rigen la Corte Penal Internacional, con el objetivo de dar una primera solución a las potenciales acusaciones que se pueden hacer en zonas sin un marco legal suficiente como es el caso de Tinduf. 

Periodistas marroquíes se hicieron eco del paso de Jadiyetu Mohamud por la Comisión del Parlamento, entre ellos Mohamed Mamouni Alaui que para el diario emiratí Al-arab entrevista al activista saharaui y director del Observatorio Sahararui para los Medios y los Derechos Humanos, Mohamed Salem Abdelfattah. 

Abdelfattah coincide con Sophie Michez acerca del establecimiento de una impunidad generalizada en los campamentos de Tinduf. Este saharaui residió durante una decena de años en los territorios administrados por la RASD, antes de instalarse en el Aiún y en Rabat e iniciar su etapa de activismo. 

Mohamed Salem Abdelfattah cita otro caso más, el de Safia Mint El-Hassan Ould Ahmida, que de acuerdo con Abdelfattah fue secuestrada y agredida por miembros del Polisario antes de la firma del alto el fuego de 1991.