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Marruecos

La encrucijada del Frente Polisario

La organización separatista cuenta con cada vez menos apoyos internacionales en su lucha por el Sáhara
brahim ghali

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La guerra en Ucrania puede afectar a los apoyos ya menguados del Frente Polisario en la escena internacional. La reciente visita del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov a Argelia, el mayor socio del Frente Polisario, vuelve a levantar sospechas en este contexto de mayor tensión entre el bloque ruso y el occidental.

Incluso dentro del mismo Frente Polisario las tensiones entre facciones crecerían. De acuerdo con el periodista Mohammed Jaabouk para el diario YabiLadi, en el campamento de Tindouf, un ala del Frente Polisario autoproclamado como Groupe de Redressement Révolutionnaire (GRR) se habría opuesto a la cúpula del Frente Polisario. La organización política se prepara para un congreso general el próximo mes de diciembre. De acuerdo con Jaabouk, este grupo se alza como principal rival del núcleo de Brahim Ghali. 

Todavía según Mohammed Jaabouk, que cita un comunicado del GRR, esta nueva sección política del Polisario pide una mayor separación entre la República Árabe Saharaui Democrática y el Frente Polisario, además de la elección de un vicepresidente. 

tindouf
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Los apoyos del Frente Polisario menguarían progresivamente, y se aceleraría esa tendencia en el contexto de la guerra. Tras los Estados Unidos y su reconocimiento, cambió también la posición de Alemania, España e incluso de la Comisión Europea, que ya creó una suerte de “frente” Bruselas-Rabat, fastidiada por la anulación de sus acuerdos de pesca en el Sáhara Occidental. 

Estos acuerdos de pesca pueden ser vistos en cierta parte como la materialización de la frustración de la Unión Europea por una falta de regulación estatal real en el Sáhara Occidental. Una necesidad a la que Marruecos se ha apresurado por mostrarse como el socio ideal para aportar soluciones. 

El Reino de Marruecos cuenta desde hace años con un control efectivo de las costas saharauis. Su avance en las regiones del sur en las últimas décadas ha empujado al Frente Polisario hasta los territorios del interior, bordeando siempre con Argelia y Mauritania. Mientras, la franja costera que baja de El Aiún hasta Guerguerat experimenta beneficios de infraestructuras, casi por primera vez desde la salida de España del Sáhara. 

estados unidos reconocimiento
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Gonzalo Álvarez-Castellanos, español residente en el Sáhara y experto en el desarrollo turístico de la región, afirmó en entrevista para Atalayar que puertos como el de Dakhla conocían una especial inversión de obra pública para mejorar sus instalaciones. Unas instalaciones que esperan acuerdos internacionales e inversión de la empresa privada para poder ponerse a funcionar. 

Pero sin reconocimiento internacional y sin regulación no hay negocio. El Parlamento Europeo votó en febrero de 2019 a favor de un partenariado de pesca entre la Unión Europea y Marruecos en las aguas del Sáhara Occidental. El acuerdo daba licencia de pesca a embarcaciones con pabellón de europeo por una duración de 4 años y estipuló una contribución de 208 millones de euros en este tiempo. La contribución monetaria tenía como objetivo promover la pesca sostenible en las costas del Sáhara Occidental. 

Se esperaba que del lado europeo se beneficiasen hasta 130 embarcaciones de 10 países de la Unión Europea, de acuerdo con el documento aprobado por el Parlamento Europeo. Los alrededores de 900 pescadores europeos, calculando una media de entre 6 y 7 tripulantes por embarcación, aprovecharían un excedente de producto que los pescadores locales no alcanzaban. 

pesca union europea
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El acuerdo no definía en nada una nueva consideración de la soberanía marroquí sobre el Sáhara, y lo dejaba claro. Pese a ello, el Frente Polisario reclamó frente a la justicia europea. El movimiento representante de la autoproclamada República Saharaui interpuso un recurso ante el Tribunal General de la Unión Europea, que dos años después dio la razón a la parte demandante al considerar que la Unión Europea y Marruecos pactaban sobre los recursos de una región que ante el derecho internacional no pertenecía a ninguna de las dos partes de los acuerdos. En 2021, tras poco más de un año funcionando, loas embarcaciones europeas levantaron velas y se marcharon del Sáhara. 

Tras la paralización del acuerdo de pesca, la Comisión Europea sometió un informe muy favorable para Rabat en cuanto a los efectos negativos que tuvo el fallo del Tribunal General de la Unión Europea, una muestra tal de buena sintonía entre la Comisión y Marruecos en relación con los avances por regularizar y normalizar la situación del Sáhara.