La ratificación del acuerdo comercial UE-Mercosur pende del Amazonas

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AFP PHOTO/GREENPEACE/VICTOR MORIYAMA  -   Incendio en el municipio de Candeias do Jamari, cerca de Porto Velho, en el estado de Rondonia, en la cuenca del Amazonas, en el noroeste de Brasil, el 24 de agosto de 2019.

Los devastadores incendios en el Amazonas no solo tendrán consecuencias en la salud y mantenimiento del medio ambiente en el planeta. La deforestación causada también puede hacer que el histórico acuerdo comercial logrado entre la Unión Europea y Mercosur se vaya al traste. La evidente apuesta de dicho acuerdo, logrado a finales de junio tras veinte años de negociaciones, con el cumplimiento del Acuerdo de París sobre cambio climático hace que en estos momentos su validación penda de un hilo.

Hasta tres países europeos - Francia, Irlanda y Luxemburgo - han amenazado con no ratificar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur - conformado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay (Venezuela está suspendida) - por los terribles incendios en el Amazonas y si Brasil no cumple con sus compromisos de defensa del medio ambiente. La presión es alta porque este es el primero de los tratados de libre comercio comunitarios que incluyen la obligación de respetar el Acuerdo de París por el clima. 

Durante la celebración del G7 el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, también sembró dudas sobre la ratificación del acuerdo comercial si el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, no combate los fuegos en la Amazonía brasileña. Junto al Brexit y Rusia, la Amazonía compone el trío de líneas rojas que presentó, en nombre de la UE, en la Cumbre (lea aquí nuestra cobertura sobre el G7). 

"Apoyamos el acuerdo UE-Mercosur, que también implica la protección del clima, pero es difícil imaginar una ratificación armoniosa por los países europeos mientras el presidente brasileño permite la destrucción de los espacios verdes del planeta", señaló Tusk en una rueda de prensa antes del inicio de la cumbre del G7 en Biarritz.

El debate sobre si aplazar o no un acuerdo comercial con Mersocur está abierto en la Unión incluso antes de los incendios y la actitud de Bolsonaro hacia el clima y el Amazonas. Pese a su aprobación, los Estados Miembros de la UE todavía tienen que ratificar el acuerdo antes de su implementación, al igual que el Parlamento Europeo, y parlamentos nacionales en las distintas capitales.

El Amazonas es el área de mayor biodiversidad en el mundo y hospeda vastos recursos naturales, los cuales Bolsonaro quiere explotar con el fin de lograr retornos económicos para el país. De esta manera, el acuerdo podría conducir a una mayor deforestación en países como Brasil, ya que aumentan las áreas disponibles para la cría de ganado. 

Desde la llegada a Bolsonaro a la presidencia brasileña ha facilitado el auge de la deforestación y con su discurso saqueador ha hecho crecer la inquietud en Europa, en especial de Francia, de que Brasil abandone los Acuerdos de París. Los comentarios del presidente sobre la Amazonía, el mayor bosque tropical del mundo, y los ataques dirigidos a líderes mundiales que han criticado sus políticas ambientales han acrecentado la tensión internacional. 

Por su parte, el gobierno de España en un comunicado visto por la agencia AFP dijo que no comparte la posición de bloquear el acuerdo. Asegura que el país ha estado a la vanguardia del último esfuerzo para firmar el acuerdo UE-Mercosur que abrirá enormes oportunidades para los dos bloques regionales".

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AFP/ CARL DE SOUZA Incendio en la selva amazónica, cerca de Abuna, estado de Rondonia, Brasil, el 24 de agosto de 2019. 

Mientras tanto Finlandia, que ostenta la presidencia rotatoria de la Unión, ha propuesto la posibilidad de imponer restricciones a las importaciones de carne de Brasil, el mayor abastecedor mundial, como forma de presionar al país a preservar la Amazonía.
Mercosur es el principal proveedor de productos agrícolas de la UE con el 20% y casi del 70% de los productos para la alimentación animal, fundamentalmente de Brasil. Cerca del 80% de la carne de vacuno importada procede igualmente de esa zona. Expertos atribuyen los incendios a la deforestación causada por la limpieza de tierras durante los meses secos de verano para prepararse para los cultivos y el pastoreo.

Pero el fuego en el Amazonas puede que solo sea una excusa para los países que han europeos que han dicho que no ratificarían el acuerdo si Brasil no actúa con celeridad. Incluso antes de que los incendios en el Amazonas se convirtieran en una prioridad de la agenda internacional, incluso en la cumbre del G7, los rumores sobre la ratificación del G7, o no, ya se escuchaban. Agricultores de Francia e Irlanda habían mostrado su preocupación por el aumento de las importaciones de carne de res que podría provenir de América del Sur.

La oposición en Irlanda había llegado a tal punto que el primer ministro Leo Varadkar informó que el gobierno llevará a cabo una evaluación económica del acuerdo sobre Irlanda y que votaría en contra del acuerdo si los riesgos superaran los beneficios. Para Mercosur el acuerdo comercial con Europa es beneficioso porque aumenta sus exportaciones de carne de res, azúcar, aves y otros productos agrícolas, todos ellos ligados de una manera u otra al Amazonas. 

Otros países de la UE también ya han tomado medidas contundentes contra el Gobierno de Brasil a causa de la creciente deforestación en la Amazonía brasileña. Primero Alemania y después Noruega anunciaron a mediados de agosto que congelaban millones de euros destinados a Brasil a través del Fondo Amazonía por la deforestación del Amazonas. Ese fondo está dedicado a la protección ambiental siendo el país escandinavo y Alemania los principales patrocinadores. Noruega ha donado unos 900 millones de dólares desde 2008. 

"¿El nuevo acuerdo comercial UE-Mercosur incrementará o reducirá la deforestación tropical? La respuesta depende de la UE", afirmaba Bård Harstad, académico, en el Financial Times hace unos días. "Finalmente, el acuerdo comercial UE-Mercosur puede convertirse tanto en una zanahoria como en un palo. Puede ser un dispositivo de disciplina si está condicionado a prácticas sostenibles garantizadas. Aunque el tratado ya incluya un capítulo sobre sostenibilidad, que requiere que las partes implementen el Acuerdo de París sobre cambio climático, los desarrollos recientes muestran que estas condiciones son insuficientes", escribía el economista político. 

De esta manera, crece el pensamiento de que las empresas de exportación mundiales podrían convertirse en importantes aliados de la conservación de los bosques en general y las europeas del Amazonas en particular.  En el caso actual, el uso de acuerdos comerciales, como el acuerdo UE-Mercosur, para incentivar políticas ambientales más ambiciosas, un nivel de vida más alto para los pueblos indígenas podría ser la clave para proteger el Amazonas. "Con un mercado más amplio para la carne de res y otros productos agrícolas, un país como Brasil se beneficia de producir más y expandir su capacidad para suministrar dichos productos", dice Harstad.

Con todo, la deforestación y la tardía reacción del presidente para combatir los fuegos, convertido en crisis internacional, le puede acabar saliendo muy cara a Bolsonaro y a sus compañeros de Mercosur. Aumentar el acceso al mercado de América del Sur es una prioridad de la UE pero no debería serlo a cualquier precio. La incapacidad o desinterés de Brasil para frenar los incendios que arrasan la selva amazónica debe ser uno de los primeros puntos en las discusiones para que la posible conclusión del tratado comercial entre la Unión Europea y el Mercosur se quede solo en una amenaza.