Libia se prepara para la gran batalla

Se intensifican las actividades militares sobre el enclave de Sirte; Turquía envía dotaciones de mercenarios mientras que Egipto continúa elevando el tono, ya autorizado para intervenir
Los vehículos de las milicias leales al GNA en la Plaza de los Mártires en el centro de Trípoli, Libia

AFP/MAHMUD TURKIA  -   Los vehículos de las milicias leales al GNA en la Plaza de los Mártires en el centro de Trípoli, Libia

Suenan tambores de guerra en Libia. Todo apunta a que en las próximas horas arrancará una batalla decisiva por el control de dos enclaves geoestratégicos en el país, actualmente bajo dominio del Ejército de Liberación Nacional (LNA, por sus siglas en inglés), comandado por el mariscal Jalifa Haftar y apoyado por Egipto, Francia, Rusia y la esfera árabe encabezada por Arabia Saudí y Emiratos Árabe Unidos (EAU). Se trata de Sirte, al norte del territorio y rico en petróleo, y Al-Jufra, en el centro, donde se ubica la que está considerada la mayor base aérea de Libia, que la facción rival, el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), liderado por el primer ministro Fayez Sarraj y sustentado por Turquía, Qatar e Italia, aspira a conquistar.

Los combates estallarán, previsiblemente, en Sirte en primer lugar, y posteriormente se trasladarán a Al-Jufra. De hecho, se ha registrado este miércoles una importante operación de traslado de mercenarios, en su mayoría sirios, financiados por Ankara y Doha a las líneas del frente en Sirte. De acuerdo con el general Khaled Al-Mahjoub, del LNA, la nación euroasiática ha movilizado a cerca de 10.000 milicianos en el área de Sirte, según ha podido saber Sky News Arabia. Cabe recordar, en este punto, que Turquía ha enviado a Libia para apoyar al GNA a más de 16.000 combatientes, de acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés).

Mapa de Libia localizando Sirte
AFP/LAURENCE SAUBADU - Mapa de Libia localizando Sirte

En las horas anteriores, también se ha registrado cómo los aviones no tripulados turcos que operan en el país norteafricano han atacado el suministro de agua de la localidad, bombardeando los canales de ríos artificiales cerca de la ciudad de Al-Shweref. Esto podría ser un indicio de lo que pretenderían conseguir el GNA y Ankara: sitiar la zona, para que la única opción que le quede al LNA sea entregársela al bando rival. 

Del mismo modo, según ha informado Al-Hadath, Turquía ha llevado a las líneas del frente en Sirte armamento pesado en los últimos días, un movimiento que ha ido acompañado de la visita de oficiales turcos a zonas cercanas de la ciudad, en las que Ankara estaría configurando sus batallones de mercenarios junto con el GNA.

Por su parte, el portavoz del Ejército de Haftar, Ahmed al-Mismari, ya ha confirmado que “en las próximas horas se presenciará una gran batalla en Sirte y Al-Jufra”, aunque diversos analistas, como Yusuf Erim de TRT World aseguran que la ofensiva de las fuerzas de Sarraj podría tardar todavía unos días, aunque sí parece seguro que se producirá antes de finales de este mes de julio. 

Ahmed al-Mismari, portavoz de LNA, en una rueda de prensa en Bengasi el 6 de enero de 2020
PHOTO/AFP - Ahmed al-Mismari, portavoz de LNA, en una rueda de prensa en Bengasi el 6 de enero de 2020

En cuanto a sus aliados, cabe destacar que Rusia ha comenzado a retirar a sus mercenarios del Grupo Wagner tanto de Sirte como de Al-Jufra, una decisión de la cual todavía se desconoce su motivación, aunque podría estar relacionada con el acuerdo en el que Moscú estaba trabajando con Ankara sobre un alto el fuego inmediato y un reparto de esferas de influencias. Sin embargo, tampoco está claro que Rusia vaya a abandonar a su aliado, el LNA, por este pacto con Turquía. 

Otro de los socios de Haftar, Egipto, fue autorizado este martes para intervenir militarmente en Libia por el Parlamento de Tobruk, dirigido por Aguila Saleh y afín al LNA. El Cairo considera que tanto Sirte como Al-Jufra son “líneas rojas” que si el GNA, junto con la nación euroasiática, las cruzara, provocaría su entrada directa en la contienda libia. Por ello, y en un intento de disuadirles, ha llevado a cabo en la última semana ejercicios militares masivos, denominados “Decisivo 2020” en la franja oeste del territorio egipcio, limítrofe con Libia.

Combinación de imágenes del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y del presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi
AFP/KAYHAN OZER y LUDOVIC MARIN - Combinación de imágenes del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y del presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi

No obstante, algunos analistas coinciden en que el país liderado por Abdel Fattah al-Sisi no intervendrá en la guerra por sí solo, puesto que es consciente de que su capacidad militar es inferior a la turca -y está más oxidada, puesto que Ankara sí ha lanzado otras operaciones militares recientes fuera de sus fronteras como contra los kurdos en Irak, mientras que El Cairo solo ha llevado a cabo misiones militares dentro de su territorio y de éxito contestado- y que, para ganar la batalla, necesitaría, además de las filas del LNA, la participación de los otros aliados de Haftar, como Francia o Emiratos Árabes Unidos, pero estos dos países no han mostrado en ningún momento su disposición a ir a la guerra en Libia. “Egipto continúa con una retórica dura, pero sin acción. Al-Sisi no correrá el riesgo de humillar a su Ejército, lo que tendría un impacto interno negativo”, explica Yusuf Erim. 

Erim también advierte, en este sentido, de que las posibilidades de que el LNA se proclame victorioso se han reducido, en primer lugar, por la retirada de los mercenarios rusos y, en segundo lugar, por el fracaso de la presión diplomática francesa sobre la UE para condenar la conducta turca en Libia y para imponer nuevas sanciones, algo que París no consiguió en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores comunitarios celebrada este lunes 13 de julio en Bruselas. “Al-Sisi no querrá quedarse sin silla cuando la música deje de sonar. Es más rentable para El Cairo hablar sobre Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) con Ankara que enfrentarse en Libia”, augura el experto, en referencia a que Egipto podría estar interesado en alcanzar algún tipo de acuerdo con Turquía sobre la delimitación de las fronteras marítimas para el reparto de las ZEE en las que poder explotar los recursos energéticos que ofrece el Mediterráneo oriental frente a la costa libia.

Miembros del LNA en ruta hacia Sirte, en Bengasi
PHOTO/AFP - Miembros del LNA en ruta hacia Sirte, en Bengasi
Llegada de delegaciones internacionales

Como han señalado desde Al-Hadath, en las últimas horas oficiales turcos se han desplazado hasta Libia para conocer de primera mano los preparativos de la batalla sobre Sirte. La delegación está liderada por el jefe de operaciones extranjeras en inteligencia exterior, según ha informado el analista José Luis Mansilla (@Sahel_Intel). Según ha informado Al-Arabiya a este respecto, además, ingenieros militares turcos se han trasladado a las inmediaciones de Sirte y aviones de la nación euroasiática han sobrevolado la zona para obtener una fotografía de la zona y de las posiciones enemigas del LNA.

Del mismo modo, este miércoles también se ha conocido que una delegación italiana encabezada por la ministra del Interior, Luciana Lamorgese, y el jefe de Inteligencia, ha llegado a Libia, previsiblemente para mantener reuniones también con su aliado, el GNA, de cara a la inminente batalla. 
Sin embargo, cabe destacar que Roma ha comenzado a trabajar con París -que apoya al bando rival, el LNA- para la “estabilización de Libia” y para poner fin a la “interferencia extranjera”. El embajador galo en Italia, Christian Masset, ha confirmado este miércoles que ambas administraciones están trabajando juntas “por la paz en Libia y la protección del pluralismo”, en un gesto inédito, puesto que hasta el momento Francia e Italia habían estado en posiciones enfrentadas en la contienda libia, siendo una de las causas de la fragmentación de la postura europea respecto al conflicto y de la consecuente inacción de las autoridades de Bruselas. Por lo tanto, no es descabellado pensar que la visita de Lamorgese a Libia pueda orientarse en este sentido, en la búsqueda de un principio de entendimiento entre las dos facciones, convirtiéndose en una especie de mediador, como ya lo han sido otros países anteriormente, como Argelia o Alemania.

Tropas del GNA se preparan para dirigirse a Sirte en Trípoli, Libia, el 6 de julio de 2020
PHOTO/REUTERS - Tropas del GNA se preparan para dirigirse a Sirte en Trípoli, Libia, el 6 de julio de 2020

En cualquier caso, habrá que observar con atención cómo se desarrollan los acontecimientos en las próximas horas en el país norteafricano, porque podrían decidir el futuro del que está considerado ahora como un Estado fallido, y quién sabe si podría dejar de serlo.