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Mariam Filali Meknasi: “Españoles y marroquíes podemos dar una imagen profesional y común para propiciar los buenos negocios”

La directora de Business Etiquette et Protocole habla de la importancia de la etiqueta en las negociaciones
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ATALAYAR  -   Mariam Filali Meknasi

La tangerina Mariam Filali Meknasi, después de una larga trayectoria en el mundo empresarial, decidió crear su propia institución dedicada al mundo del protocolo y la etiqueta. Desde las masters class que imparte Business Etiquette et Protocole, hasta la consultoría directa y personal de protocolo e imagen, Filali quiere que la buena educación y el respeto de reglas sociales hagan la diplomacia y los negocios mucho más fructuosos. En entrevista con Atalayar, Filali explica cómo funciona la diplomacia de los gestos y la imagen. 

¿Hasta qué punto las relaciones entre España y Marruecos necesitan de un buen protocolo, que se respete y se cumpla? ¿Cómo contempla usted el protocolo en las relaciones entre los países?

El protocolo es cosa de todos, especialmente los empresarios. Hay ministerios que viene a los congresos, empresas y muchas visitas de ambos países. Creo que hay reglas universales que debemos respectar. Y eso es para que cada uno de nosotros, marroquíes o españoles, podamos dar una imagen profesional y común para propiciar los buenos negocios. Hay errores, porque la gente no da importancia a los detalles, Pero hoy en día los detalles son muy importantes. Banderas, presencias… Las cosas en los países son distintas y hay que cuidar mucho esos detalles. 

¿Más allá de una cuestión estricta, es una cuestión de respeto? 

Exacto y de negocios también. Cuando alguien de una cultura conoce a otras culturas, es más fácil respetarse y la comunicación fluye mejor. No hay que juzgar a las personas que tengamos enfrente. Debemos trabajar para que nuestros partners se sientan lo mejor posible. 

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PHOTO/ATALAYAR - Mariam Filali

Cuéntenos que hace su empresa. 

Desde mi empresa hacemos formaciones. En especial en etiqueta y en diversidad cultural. Para el ámbito diplomático y para el empresarial. Trabajamos mucho también el arte de mesa. Los marroquís tenemos la costumbre de comer con las manos, pero si hay un congreso, necesitamos saber como usar los cubiertos de forma universal. Otra forma es la comunicación a través de la imagen. Cada uno tiene su estilo de vestir, pero se puede encontrar un estilo especial para que el branding de un empresario o diplomático sea único. 

Lo que los anglosajones llaman el “casual”, muchas veces se interpreta como una falta de educación a la hora de vestir. Es un error. 

La gente no sabe que es importante. Esto es mi objetivo con Business Etiquette y Protocole. Cuando hablo con la gente me dicen que no es tan importante, pero la primera impresión es esencial. Rigor, profesionalidad, es lo que todo empresario o cargo debe de transmitir. Desde la vestimenta hasta los colores. Hay todo un código de colores en las corbatas. Una corbata roja es para los dirigentes, algo más arriba de la corbata azul. Son detalles que hay que conocer. Cuando se controlan estos detalles, uno se conoce mejor a sí mismo y a su branding. 

Da confianza. Lo mencionó en su intervención en el foro España-Marruecos celebrado por Atalayar en Sevilla. Una persona que respeta el protocolo y respeta las reglas transmite confianza al interlocutor. 

Es el paso de los negocios, creo yo. Cuando quieres hacer negocio con alguien es establecer confianza y esa confianza se ve con la postura, con la forma de saludar, con el carisma, el código de vestir. Debemos trabajar la imagen para tener credibilidad. 

Hay algo también muy importante y es la preparación previa a una reunión. Antes de reunirte con alguien, siempre debes de preparar esa reunión. No podemos encontrarnos con alguien sin esa preparación previa. El mundo de la etiqueta y del protocolo es un mundo de inteligencia muy fina. Es intención y preparación. Hay gente que cree que lo mejor es ser espontáneo. Yo digo que no. 

¿Usted no cree en la improvisación de los mediterráneos?

Bueno, si controlas tu imagen y que conoces tu personalidad y tienes tus límites, está bien. Pero hay muchísimos errores y esto es lo que puede causar una falta de respeto al otro. 

Cuando se va a un encuentro se debe de saber qué gente va y cuál es el objetivo con el que se acude a un encuentro. Por eso es necesaria la preparación. No voy para ver a gente. Hay que preparar todo.

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PHOTO/ATALAYAR - Mariam Filali

Y aunque internet sea muy interesante, el contacto físico es esencial.

Exacto. Y te voy a decir también que existe la web-etiqueta. Comentarios, palabras, reacciones en redes. Todo esto cuenta también. En francés el término es “recadrage”. Cuando alguien te dice que todo va mal, uno tiene que darle la vuelta y transforma los mensajes en positivo. Esto también es imagen. Comunicar en positivo. 

Muchas veces, como decía Valdano, “el fútbol es un estado de ánimo”, pero los negocios y las relaciones humanas, si uno no transmite positivismo, uno no avanza y fracasa. 

Sí, todo el mundo tiene problemas. El mundo de los negocios no es fácil así que debemos tener una buena mentalidad. Todo esto se trabaja. El bienestar es muy importante. Desde la etiqueta del networking tenemos que recomendar a otra persona, y cuando recomendamos a otra persona damos una imagen de cortesía, una filosofía de compartir. 

¿Somos muy antiguos? ¿La modernidad no tiene que ver con la falta de educación o de arreglo?

Ahora muchos jóvenes dicen que la etiqueta es algo pasado de moda. Creo que la digitalización ha hecho que muchas reglas de estar se pierdan con el tiempo, pero creo que hoy la gratitud y el respeto se recuperan poco a poco cuando hablo con la gente y les explico por qué tenemos que volver a esto. También es una forma de mensaje de paz. 

Cuando estamos con diferentes culturas y hacemos cosas que no frustran al otro y no juzgamos, eso es el principio. Peor yo intento ir un paso más allá. Conocer su cultura, interesarme, conocer su forma de vivir. Creo que con esta harmonía se propicia la paz. 

Hoy creo que tenemos que dar este mensaje de paz con nuestra imagen. 

En ese respeto de las normas y del protocolo. ¿En qué nivel se sitúa Marruecos? A veces resurge la imagen de un Marruecos al que no le importan mucho las formas, pero vemos muchas veces a jóvenes que sí que respetan las reglas

Sí, en 2016 muchos pensaron que era una broma lo que he hecho, pero yo estaba muy convencida de que esto era muy importante para las empresas, las instituciones, los embajadores… Hoy la gente me conoce como “Miss etiqueta”. Así que bueno, la etiqueta está aquí, entonces es importante, Puedo decir que mucha gente me sigue en Linkedin y por privado me aseguran que todo lo que hacemos desde mi empresa es muy importante y que no es nada fácil. 

Siempre respondo que por hacerlo una vez no vale. Hay que repetir cada día para que se convierta en una costumbre, un hábito. 

¿Qué le dirías a cualquier español que haga si viene a Marruecos?

Tiene que observar. Que observe bien como actuamos los marroquíes y que no nos juzgue. Después que se adapte, con marroquíes y con gente local para saber como hablamos, como saludamos. Estaría bien un guía con las reglas de la etiqueta social, para que la gente sepa como hacemos todo esto los marroquíes. Creo que así podemos crear una harmonía para que cuando nos encontremos la negociación sea mucho más fácil. 
Huir de clichés y observar. 

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PHOTO/ATALAYAR - Mariam Filali

Y tener experiencia sobre el terreno. Si uno quiere conocer algo, tiene que ir al lugar. 

Sí y hablar. Aquí por ejemplo en Tánger la mayoría habla español, entonces hay una facilidad de comunicación para que se comprenda como vivimos y como pensamos.

Somos diferentes.

Pero podemos entendernos y convivir.

Exacto, exacto. 

¿Se atrevería a decir que nuestros intereses son complementarios a pesar de las diferencias?

Sí, claro. Sin duda. Todo el mundo, incluso los asiáticos que tiene una forma de vivir muy diferentes, pero tenemos que entenderles también. Creo que, si aprendemos esto y hacemos un esfuerzo para entrar en el mundo del otro, pues las negociaciones serán mejores.