Prensa del Tánger Internacional: el mito del Estrecho

Reflexión desde el Café Hafa
Los Rolling Stones

 -   Los Rolling Stones en el Palacio de las Instituciones Italianas en Tánger, Marruecos

Suena Streets of love y sonrío, sé que este lugar tiene algo que no he encontrado en ningún lado

Un té demasiado azucarado, aunque el aire huele y sabe a sal. Tánger incita a ponerse en modo avión, parece que la conexión más obvia es la que se tiene con una misma, pero no lo sabes del todo hasta que pisas del todo esta tierra. Aquí, el tiempo se para, como decía un sabio “En Europa hay relojes, en Tánger tenemos tiempo”. Y qué tiempo, Streets of love, los Rolling Stones, me pregunto si soy la única melodramática que puede sentir la intensidad de las emociones en cada rincón de esta ciudad, en los puntos cardinales de sus mares, pero recuerdo que ya lo dijeron ellos, buscando inspiración en la luz, los paisajes y la gente. Me pregunto irónicamente como alguien puede resistirse a desvelar el mayor de sus secretos, los más infantiles de sus lados, el más sensato de sus llantos. El mar devuelve una ola de la que transcribo un “no”. Efectivamente, a Tánger nadie se resiste. 

Leo la revista que me he traído e imagino el legado que ha implicado que esta ciudad fuese un día Internacional, y estuviese bajo el mando de 10 países, hogar de exiliados, refugiados y censurados. Aquellos que se convirtieron en “intocables tangerinos”, y que sobre todo alzaron el grito a la libertad, con una pluma, un pincel y con el amor. La ciudad por la que pasó el teléfono rojo, la ciudad del sexo y de las drogas, la ciudad de Bowls. Entender y desenlazarse en la Tánger que fue elegante y distinguida, la de la vida barata. La Tánger de exuberante luz, de cuyos habitantes ahora carecen de tiempo, encuentro y valor para entender que, como dijo Mohamed Chukri: “Cualquiera puede pasar aquí unas semanas y escribir un libro”.

Los que la tomaron como un punto de partida se quedaron en ella viendo un futuro. Virginia Woolf, Capote, Ginsberg, Kerouac, Gore Vidal, Paul Bowless o Tennessee Williams fueron algunos de los hechizados por lo que acaba siendo una espléndida y singular muestra de continuidad de añoranza y en el mundo de los imaginarios, en un recóndito lugar capaz de recoger tanta diversidad y, sobre todo, capaz de convertir, empatizar y unir, cuando el mundo hoy por hoy invierte más en separar, diferenciar, clasificar.

Lo han llamado también el hogar de los muertos de hambre, unos que tenían más arte que hambre, que sentían que les corría más tinta y pintura por las venas que sangre, y no fueron conscientes de que eran el mayor legado a posteriori del lugar donde ponían sus pies. Qué triste sería la historia sin esos muertos de hambre. Tánger fue ellos y ellos mismos la convirtieron. Cada día su marea trae sueños y desviste cuerpos, que yacen vivos o muertos en la orilla de esta punta del mundo y dependen de la suerte que le brinden las olas, el viento y la desesperanza. Y otros llegan con la esperanza de vivir o se van con la intención de olvidar. Unos no soportan el cambio, otros aún lo esperan esperanzados, otros no saben lo que fue, ni lo que supuso. Pero lo que si ocurre a todos es que Tánger se fuma la vida de los que viven en ella, calca las lágrimas y las risas en un papel de materia infinito. Deletrea sueños absurdos y regala paracaídas agujereados. Es el refugio de la trampa y el mito del Estrecho. Y nadie es inmune a ella.

Paul y Jane Bowls con amigos en Tánger
Paul y Jane Bowls con amigos en Tánger 
La prensa española e internacional en Tánger 

La prensa en cada ciudad es el vivo reflejo de la realidad social, la historia, las tradiciones, la cultura y las problemáticas del lugar. No se puede alterar el rastro de la prensa, porque es la memoria de la propia ciudad. Tánger contaba con innumerables corresponsales europeos que pretendían reflejar diariamente la realidad de la orilla intercultural que suponía el Tánger Internacional. La variedad de periódicos en varias lenguas refleja la mezcla de costumbres, religiones y libertades que existían en la ciudad. Desde 1923 hasta 1956, Tánger fue administrada por varias potencias occidentales y fue incluso dotada de un estatuto cosmopolita. Cierto es que el ambiente que se vivía en aquellos años era favorable a la expansión cultural; fue hogar de la libertad de expresión, de prensa y amparo de todas las censuras de las que huían los futuros tangerinos de adopción.

El Instituto Cervantes de Tánger, con la Biblioteca Juan Goytisolo, ofrece un repaso a la prensa española e internacional en Tánger:

1. Al-moghreb Al-aksa (1883-1923)

Es el primer periódico español fundado en Tánger el 28 de enero de 1883 que salía los domingos. Sus creadores fueron Gregorio Trinidad Abrines y José Nogales y más tarde se unió a ellos el gaditano Fermín Salvoechea, su director fue José Nogales. La revista estaba financiada por la Delegación Española en Tánger y el apoyo de un industrial inglés. El contenido de la revista era actualidad local e internacional. En 1892 se comienza a publicar en inglés con el título de Times of Morocco publicada también por Trinidad Abrines.

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2. El Eco Mauritano (1885-1930)

Se trata de un periódico político, literario de intereses generales y de anuncios fundado por los tangerinos Isaac Toledano e Isaac Laredo y el gibraltareño Agustín Lugaro. Era un periódico muy solicitado y se publicaba los miércoles y sábados.

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3. La Dépêche Marocaine: Journal quotidien d’informations internationales (1905-1958) 

Actualmente se trata del periódico más antiguo de Marruecos. Su fundador fue Robert-Raynaud y estaba subvencionada por los franceses. Sin lugar a dudas la publicación francesa más importante de la zona. Apareció unos meses antes de realizarse la Conferencia de Algeciras.

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4. Tangier Gazette (1923-1962)

En 1923 Lord Bute y Ernest Waller dos importantes empresarios y periodistas compraron la imprenta Abrines y el periódico The Times of Morocco y crearon el semanario Tangier Gazette que dirigió durante años Marriott Castle. Su cabecera estaba compuesta por el título y tres subtítulos Morocco y Times of Morocco y Moghreb el Aksa ya que pretendía ser la publicación más antigua de Marruecos. Desde 1945 hasta su cierre en 1962 se ocuparon del mismo los periodistas norteamericanos Lamar Hoover y William Augustus Bird. 

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5. Mauritania (1928-1962)

Forma parte también de la prensa de Tánger en la época internacional: se trata de una revista mensual ilustrada editada por los franciscanos de Tánger, cuyo Director durante mucho tiempo fue el Padre Patrocinio García-Barriuso. Se convirtió en una revista portavoz de los más desfavorecidos al sur del Estrecho. Editó 409 números en los que desarrolló una ingente acción cultural en todos los campos del saber social, religioso, científico, literario, pedagógico, histórico, geográfico, etc.

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6. España (1938-1971)

Surge en 1938 y concluye su actividad en 1971. Su fundador y primer director fue Gregorio Corrochano al cual siguieron como directores Eduardo Haro Tecglen y Manuel Cruz. Fue un periódico sin censura previa en tiempos de dictadura. Surgió como un proyecto del régimen franquista para atender a la comunidad española residente en el norte de África y acabó siendo el rotativo más aperturista del momento. De tirada diaria destaca la sección de Tánger al día. Fue sin duda el más importante de todas las publicaciones en Tánger.

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7. Cosmópolis (1946)

Era un semanario de la actualidad tangerina. Se trataba de una revista de interés general que dirigía José de Benito y Anthony Sastre en la que colaboraba Luis Grajales. Tenía una periodicidad semanal.

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8. Anteo (1947-1948)

Era una revista de la Zona Internacional de Tánger entre 1947 y 1948. Su fundador fue el abogado Ceballos Cabrera y estaba dedicada a temas de actualidad económica, financiera y jurídica. Tuvo una duración muy corta y fue sustituida por la revista Astrea dedicada a temas de legislación y jurisprudencia, que se mantuvo hasta 1951.

Anteo

“A pesar de las tesis incorporacionistas de España para que la zona de Tánger formara parte de su Protectorado, fue el criterio internacionalista británico el que se impuso y, excepto por un periodo de ocupación española durante la Segunda Guerra Mundial, se mantuvo como un enclave internacional hasta la independencia de Marruecos, lo que garantizo que fuese refugio y amparo de libertades y derechos que se carecían en la misma España, que en su momento vivía en la dictadura Franquista. Fue el refugio de innumerables republicanos tras el fracaso del banco rojo”, explica Juan Carlos Soriano en Radio Nacional de España. La ocupación española de Tánger tuvo lugar entre 1940 y 1945.