Trump ha ordenado a las fuerzas de EEUU quemar campos de trigo en Siria, según un informe

La agencia de noticias siria SANA revela que los incendios en los campos de trigo de la región de Al-Jazeera fueron provocados por las “fuerzas de ocupación de Estados Unidos”
El helicóptero Apache AH-64 del ejército de EEUU

PHOTO/REUTERS  -   El helicóptero Apache AH-64 del ejército de EEUU

Un avión de las fuerzas de ocupación americanas ha dejado caer varios globos térmicos sobre las tierras agrícolas del campo de Shaddadi, al sur de Al-Hasaka, prendiendo fuego a los cultivos de trigo que hay en esta provincia” advertía la agencia siria de noticias SANA el pasado 17 de mayo. Apenas una semana más tarde, esta misma agencia ha publicado un informe que indica que Trump ordenó a las fuerzas de EEUU quemar hectáreas y hectáreas de estas cosechas. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
AP/ALEX BRANDON - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump

Las fuerzas estadounidenses utilizaron helicópteros Apache para presuntamente lanzar globos térmicos, provocando varios incendios y quemando más de 200 dunums (unidad de superficie) de campos de trigo en el pueblo de Adla, en el campo de Shaddadi, al sur de Al-Hasaka, de acuerdo con la información publicada en esta agencia que además ha subrayado que estos helicópteros realizaron “vuelos provocadores”, al acercarse demasiado a “los hogares de la gente y a los campos agrícolas”, provocando el “pánico y miedo”, en la población, especialmente entre los niños. 

“Durante su presencia ilegal, las fuerzas de ocupación estadounidenses establecieron bases en varias zonas de la Al-Jazira, suministrándoles armas y equipo logístico a través de los cruces ilegales con Irak para reforzar su presencia y robar el petróleo, los recursos y los principales cultivos sirios”, denunció la pasada semana la agencia de noticias SANA. Sin embargo, el nuevo informe elaborado por el sitio web SANA-International Business Times culpa a EEUU de estar detrás de los incendios que estallaron en esta región. Este documento afirma que Estados Unidos no solo se ha limitado “a endurecer sus medidas coercitivas de sanciones”, sino que “han incendiado deliberadamente las tierras de los agricultores para impedir que vendieran sus cosechas al Estado sirio”.

Un soldado estadounidense se sube a un vehículo militar
PHOTO/AFP - Un soldado estadounidense se sube a un vehículo militar blindado en las afueras de la ciudad de Tal Tamr a lo largo de la autopista M4 en la provincia nororiental siria de Hasakeh, cerca de la frontera con Turquía, el 21 de febrero de 2020

El informe titulado ‘Confirmado: Trump ordenó que la cosecha de trigo de Siria ardiera durante la pandemia’ alega que las fuerzas estadounidenses estaban cumpliendo las órdenes del presidente de Estados Unidos. “Las fuerzas estadounidenses, además de ocupar ilegalmente Siria, han utilizado armas para incendiar 200 acres de campos de trigo en Adla, al sur de Al-Hasaka. ¿Esta es su ‘libertad’? ¿Estas son sus amadas tropas? Esto es un crimen de guerra. ¿Dónde está la condena? ¿Dónde está la ONU?,” se ha preguntado el activista Richard Medhurst en la red social Twitter. “Toda esta destrucción y miseria no tienen sentido. Mata de hambre a propósito a decenas de personas, arruinando su hogar y sus medios de vida. Solo los monstruos se comportan así”, ha añadido. 

Mientras se publica este informe, millones de personas en el noreste de Siria continúan siendo víctimas de la destrucción de la infraestructura y de la falta de servicios básicos fundamentales, además de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus que también ha afectado a uno de los conflictos más crueles del actual siglo. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha informado de que solo uno de los 16 hospitales del noreste está en pleno funcionamiento y más de la mitad de los centros de salud pública están fuera de servicio. “La esporádica escasez de agua perturba la vida cotidiana y debilita la capacidad de las personas para tomar precauciones higiénicas básicas para hacer frente a la COVID-19.  En algunos lugares, los generadores se han convertido en la única fuente de energía,” han indicado. 

Grano cosechado en un campo de la región nororiental de Hasakeh
PHOTO/AFP - En una fotografía tomada el 21 de mayo de 2019 se ve a un hombre exhibiendo el grano cosechado en un campo de la región nororiental de Hasakeh, en Siria

“Para millones de personas en el nordeste de Siria, las consecuencias de los enfrentamientos, la escasez de agua, alimentos y medicamentos, la falta de electricidad, la recesión económica con la pérdida de empleos y el aumento de los precios son tan preocupantes como el coronavirus, y posiblemente lo sean aún más en este momento”, ha advertido Karim Mahmoud, jefe de la oficina del CICR en Al-Hasaka. 

Los incendios en los campos de trigo de la región de Al-Jazeera se han producido al mismo tiempo que Mark Lowcock, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, ha asegurado que la actual pandemia mundial ha provocado un alarmante aumento de la inseguridad alimentaria. Se estima que en toda Siria hay actualmente 9,3 millones de personas que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, frente a los 7,9 millones de hace seis meses. Mientras tanto, el número de asesinatos de civiles en este país está aumentando, y hay indicios de que grupos terroristas como Daesh ven la pandemia como una oportunidad para reagruparse y perpetrar actos de violencia, de acuerdo con un comunicado emitido por la ONU. 

Un hombre camina por un campo con olas de humo
PHOTO/AFP - Un hombre camina por un campo con olas de humo en un campo agrícola en la ciudad de al-Qahtaniyah, en la provincia de Hasakeh, cerca de la frontera sirio-turca

Asimismo, el delegado de Siria en la ONU ha recordado a los miembros del Consejo que Damasco ha exigido repetidamente a las Naciones Unidas que acaben con el “terrorismo económico, comercial, financiero y sanitario que sufre el país a través de las sanciones coercitivas unilaterales”. En este conflicto, Rusia apoya al régimen del presidente sirio Bachar al-Asad, mientras que Turquía y Estados Unidos respaldan a los rebeldes. Desde el comienzo del conflicto, el Gobierno del país y los propios ciudadanos sirios han expresado su rechazo a la presencia de Estados Unidos en el país. En este contexto, el Ejército norteamericano ha situado en este mes de mayo una nueva base en el enclave de Deir Ezzor, al este de Siria.