Estados Unidos suspende programa de inteligencia militar con Turquía por la incursión en Siria

Washington ha cancelado indefinidamente operaciones conjuntas con Ankara mediante drones a raíz de la intervención turca en territorio sirio
Una foto de la Fuerza Aérea de EEUU de una aeronave no tripulada RQ-4 Global Hawk

PHOTO/FUERZA AEREA DE EEUU vía REUTERS  -   Una foto de la Fuerza Aérea de EEUU de una aeronave no tripulada RQ-4 Global Hawk

Estados Unidos ha tomado la determinación de paralizar de manera indefinida un programa secreto de inteligencia militar en materia de operaciones mediante aviones no tripulados que mantenía con Turquía. Esta actividad servía a la nación otomana para realizar misiones de control de grupos kurdos, a los que acusa de llevar a cabo acciones insurgentes en el sureste del territorio turco durante décadas.

Esta operativa secreta conjunta llevada a cabo hasta la fecha se componía de misiones de inteligencia a través de drones con tecnología norteamericana para recabar información y protagonizar ofensivas sobre el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en turco), grupo de milicias kurdas operativas en suelo turco que lleva a cabo acciones de guerrilla contra el Gobierno de Ankara, y que es considerado por el Gobierno turco como grupo terrorista. 

Estas acciones tenían como centro de operaciones la base aérea de Incirlik, al sureste de Turquía, y llevaron a cabo misiones de reconocimiento y espionaje sobre territorios al norte de Irak, gestionados por instituciones autónomas del Kurdistán iraquí. Además, permitían ayudar a Turquía a penetrar en Siria para perseguir a los kurdos.

Fotografía de archivo que muestra una aeronave militar en la pista de la base aérea de Incirlik, en las afueras de la ciudad de Adana, al sureste de Turquía
PHOTO/AFP - Fotografía de archivo que muestra una aeronave militar en la pista de la base aérea de Incirlik, en las afueras de la ciudad de Adana, al sureste de Turquía

Departamentos oficiales norteamericanos no dieron mayores detalles sobre el asunto, pero la suspensión del programa de cooperación turco-americano sí fue confirmada por diversos funcionarios estadounidenses, según información de la agencia de noticias Reuters. Estos portavoces estatales aseguraron que la decisión tomada por Washington ha llegado a modo de sanción a Turquía por su denominada ‘Operación Primavera de Paz’ mediante la cual incursionó al norte de Siria con el objetivo de acabar con las Unidades de Protección Popular (YPG), milicia kurdosiria considerada por Turquía grupo terrorista, al igual que el PKK. Por otro lado, fuentes turcas indicaron que esta decisión estadounidense no contribuía a los vínculos entre ambos países.

La decisión de EEUU de suspender este programa secreto de forma indefinida se tomó en respuesta a la incursión militar turca a través de la frontera siria; poniendo de manifiesto que esto dañaba las relaciones entre dos miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El país presidido por Recep Tayyip Erdogan lleva a cabo maniobras contra los kurdos al considerar que llevan a cabo una labor insurgente en el sureste de Turquía, y, con el motivo de hostigar a esta etnia, puso en marcha la operación en el norte de Siria contra fuerzas kurdosirias que ayudaron a Estados Unidos a combatir a los terroristas yihadistas en la zona y a acabar con Daesh en el este del país sirio entre 2014 y 2017. 

Kurdosirios llevan pancartas con imágenes de las víctimas mientras participan en una manifestación en su capital de facto, Qamishli, el 5 de diciembre de 2019
AFP/DELIL SOULEIMAN - Kurdosirios llevan pancartas con imágenes de las víctimas mientras participan en una manifestación en su capital de facto, Qamishli, el 5 de diciembre de 2019

Precisamente el Gobierno norteamericano de Donald Trump abandonó a su suerte a esta población tras decidir abandonar sus posiciones en territorio sirio. Lo cual fue aprovechado por los destacamentos de Rusia (nación aliada del régimen sirio de Bachar al-Asad) para tomar posiciones y por Turquía, que entró de facto en la zona con su invasión materializada el pasado 9 de octubre. 

El presidente Erdogan logró posteriormente pactar con la Administración Trump el establecimiento de una zona de seguridad en la frontera entre Turquía y Siria, con el pacto de cesar en la persecución de los kurdos si estos abandonaban ese territorio fronterizo, algo que se logró con la mediación diplomática de Rusia. 

Entonces Turquía puso sus ojos en la provincia de Idlib y amenazó con actuar allí, donde se hallan efectivos terroristas y cientos de miles de civiles: en lo que constituye el último bastión rebelde e islamista que le queda por conquistar al régimen de Al-Asad, que ha rechazado cualquier presencia militar extranjera en suelo propio y que ha prometido tomar el control de todo el territorio de Siria que está dentro de sus propias fronteras, incluyendo el pleno uso de la fuerza militar si es necesario. Actualmente, las fuerzas de Damasco se encuentran a pocos kilómetros del núcleo central de Idlib. 

La agencia de noticias siria SANA informó este miércoles de que las unidades del Ejército sirio han conquistado pueblos entre Idlib y la ciudad de Saraqeb, situadas en el este de la provincia, tras "intensos choques contra los terroristas".

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, radicado en Reino Unido y que cuenta con una amplia red de informadores en suelo sirio, señaló que las tropas leales a Damasco, con la cobertura de su aliada Rusia, han conquistado 20 áreas en las últimas horas, lo que incrementa el número a más de 70 desde el pasado 24 de enero, cuando se renovó la ofensiva terrestre tras un alto el fuego fallido establecido dos semanas antes. Las tropas del régimen oficial se encuentran a ocho kilómetros de la ciudad de Idlib, capital de la provincia.

Mientras, la tensión entre Turquía y Siria aumentó en las últimas horas. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció este lunes una operación militar de castigo en Idlib en represalia por la muerte de ocho ciudadanos turcos en un bombardeo de las fuerzas del mandatario de Siria, Bachar al-Asad. Sergei Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, reiteró que Ankara no avisó del movimiento del Ejército turco dentro de la zona de desescalada de Idlib, por lo que Rusia, que apoya al régimen de Al-Asad, no pudo avisar a las fuerzas sirias, algo que Turquía ha desmentido.

Sergei Lavrov también manifestó que Turquía aún no ha cumplido con su obligación de crear una zona desmilitarizada en Idlib. Según el ministro, “no se creó una franja desmilitarizada de 10-20 kilómetros dentro de la zona de Idlib” e instó “a la implementación estricta de los acuerdos de Sochi de 2018 y 2019 en Idlib”. 

En base a los acuerdos alcanzados en 2018 y 2019 en la ciudad balneario de Sochi (mar Negro) para buscar una solución pactada a la tensión en Idlib, Rusia y Turquía tienen establecidos puestos de control en las que sus tropas están estacionadas y que deben ser respetados. 

Idlib está todavía dominada por el Organismo de Liberación del Levante, conglomerado yihadista en el que se incluye la antigua filial de Al-Qaeda en Siria, además de otras formaciones. Todas ellas consideradas terroristas por Moscú y Damasco. 

El Gobierno de Turquía denunció que tras la última ofensiva de Al-Asad sobre Idlib, más de 200.000 sirios se dirigen hacia la frontera turca, lo que supone un problema para su país, que ya acoge unos cuatro millones de sirios, según cifras oficiales turcas. 

Edificio golpeado durante un ataque aéreo de las fuerzas oficiales sobre la ciudad rebelde de Ariha, en Idlib, el 5 de febrero de 2020
AFP/OMAR HAJ KADOUR - Edificio golpeado durante un ataque aéreo de las fuerzas oficiales sobre la ciudad rebelde de Ariha, en Idlib, el 5 de febrero de 2020
El Ejército sirio denuncia la ilegalidad de la presencia militar turca

El Estado Mayor del Ejército de Siria lanzó un comunicado oficial en el que declara que la presencia militar turca en su territorio es ilegal y constituye una hostilidad contra su soberanía. También amenazó con responder de manera inmediata y efectiva contra cualquier ataque contra sus fuerzas en la zona de distensión de Idlib. 

Las Fuerzas Armadas sirias insisten en que la nación dirigida por Bachar al-Asad seguirán buscando defender su patria y acabar con cualquier reducto terrorista alojado dentro de sus límites fronterizos; denunciando que los yihadistas instalados en el último enclave rebelde que queda utilizan a los ciudadanos de Idlib como escudos humanos y rehenes. Por otro lado, también indicaron que se garantizará una seguridad jurídica para todos aquellos que entreguen las armas y criticaron a Turquía por apoyar grupos terroristas.