Idir, el recuerdo de una poesía cantada que no deja de emocionar

El ya pasado 2020 nos ha dejó el ícono de la comunidad amazigh
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AFP/ERIC CABANIS  -   El cantante Idir, que fue uno de los principales embajadores de la música cabila en el mundo, murió el 2 de mayo de 2020, a la edad de 70 años

Se ha acabado el año y echamos la mirada hacia atrás. Vemos que 2020 nos pilló a todos desprevenidos, nadie se esperaba una pandemia mundial y miles de muertes diarias causadas por un virus que nos está costando entender y controlar. En este pasado 2020 todo ha sido difícil y costará mucho levantar la cabeza después de esto. Parece que no, pero la vida sigue su curso mientras tanto y algunas han concluido sin previo aviso, de manera natural y dejando huella. 

La pérdida del ícono musical amazigh ha marcado un antes y un después en las vidas de los pertenecientes a la comunidad. Idir, un símbolo de la cultura de los bereberes y de los argelinos, falleció el 2 de mayo a los 70 años. Las muertes siempre rompen corazones, normalmente los cercanos y conocidos, pero este caso ha roto el de miles de personas que han admirado a este gran artista.

Hamid Cheriet, conocido como Idir, es considerado no sólo la voz de la Cabilia, sino también la voz bereber. Su suave y poética música cantada en amazigh llegó a todo el mundo, además de por su exilio en Francia se debió a lo emocionante que puede llegar a ser. Una música que conmociona sin entenderla, que eriza la piel y aprieta el corazón, un canto que sin duda ha recibido el reconocimiento que merece. 

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AP/SALVATORE DI NOLFI - El cantante argelino Idir actúa durante la 32ª edición del Festival de Paleo en Nyon, Suiza
Serendipia  

Idir nació el 25 de octubre de 1945 en Beni Yenni, un municipio de la provincia argelina Tizi Ouzou, en la región de Cabilia. La vida da muchos giros, y eso bien lo ha demostrado la de este hijo de pastores argelinos: la música se topó con él, o él se topó con ella, pero no se buscaron, simplemente se encontraron. Su vida comenzó mientras se llevaba a cabo la Guerra de la Independencia de Argelia, lo que inspiró sus letras y su continua lucha por la paz.

En 1973 fue llamado para reemplazar al cantante de Cabilia Nouara en Radio Argel lo cual le llevo a grabar Rsed A Yidess (May Sleep Come) y A Vava Inouva (My Dad) siendo la última la más exitosa e icónica. Ganó un gran reconocimiento internacional y hoy sigue acompañando a diario a muchas personas

Primeros pasos

Unos años después, en 1976, produjo su primer álbum titulado A Vava Inouva en Francia con la discografía Pathe-Marconi. Esto ocurrió tras haber completado su servicio militar y trasladarse a París, marcando el principio de una gran carrera musical.

Tras la independencia argelina, el nuevo Gobierno introdujo el árabe como lengua oficial del país, negando la diversidad lingüística del país y a su vez las diferentes culturas que convivían en este. La arabización de la zona llevó a que los amazigh se convirtieran en minorías marginadas y desatendidas. En 1980 esto desencadenó en masivas manifestaciones en la región de Cabilia, un periodo conocido como Primavera Bereber. Más tarde en 2001 se dio el levantamiento contra las fuerzas de seguridad del Estado en esta zona.

Encontrándonos en este contexto entendemos la música de Idir, quien fue un gran defensor de la cultura Cabilia y quien la propagó a modo de lucha por el mundo a través de su música. Esta se basó en la vida social y la cultura de Cabilia, hizo poesía de su nostalgia y de su anhelo hacia su hogar, creó arte de su melancolía y lo transformó en una bonita melodía.

Zwit Rwit (Agítalo, Muévelo), representa a la perfección las características mencionadas y la temática social, en este caso la de una boda. Esta canción no es una balada, pues Idir tiene canciones alegres que incitan a bailar sin saber siquiera cuál es el baile típico de Cabilia. En el resto de las canciones vemos la esencia de Idir que dio un toque moderno a la música folklore de Cabilia, mezclando la guitarra, el bajo y la batería con la flauta de pastor que aprendió a tocar de niño, el bendir (un tambor de marco), la pandereta y la darbouka (un tambor en forma de copa).

Nueva etapa

Se retiró durante 10 años y en 1991 regresó con un álbum recopilatorio. En 1993 lanzó su segundo álbum titulado en francés Les Chasseurs de Lumières (Cazadores de Luz). En este álbum el cantante aborda temas como el exilio, la libertad y el amor.

Esos tiempos también iban acompañados de un violento y sangriento contexto histórico en Argelia. Este país vivía una guerra civil entre el Gobierno militar y los grupos islamistas.  

Defendió la paz desde siempre y así continuó haciéndolo con su música. Además aunque fuese un gran defensor de su pueblo cabil, sentía orgullo por su país, Argelia. Buscaba fraternidad entre los argelinos por lo que apareció en colaboración con Cheb Khaled, otro ícono argelino. En 1995, en París, se juntaron en un concierto en París que promovía la paz, la libertad y la tolerancia, con una audiencia árabe parlante, así como bereber. 

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AP/SALVATORE DI NOLFI - El célebre cantante argelino Idir, que dio voz a las culturas berebere y cabila de la región
Apoderamiento del francés en sus letras

Continuó con la misma línea en el lanzamiento de Identités (Identidades) en 1999, un álbum que incluye colaboraciones con distintos artistas de diferentes orígenes, desde francés, pasando por maliense y llegando a Uganda. También vinculó la cultura cabil con la celta en colaboración con la cantante escocesa Karen Matheson y el guitarrista bretón Gilles Servat. Además incluyó en este tercer disco un dúo con el músico y productor franco-español Manu Chao llamado A Tulawin (Une Algérienne Debout) (Un argelino permanente).

Su carrera continuó con más álbumes, entre ellos Deux Rives, Un Rêve (Dos Orillas, Un Sueño) en 2002. Tres años más tarde lanzó entre Scènes et Terres (Entre Escenas y Tierras). En su álbum de 2007 La France des Couleurs (Francia de los colores) nos encontramos una visión del cantante de la multiculturalidad del país en el que estaba exiliado. En estos títulos el francés se apoderó de las canciones del artista, con toques de piano y una recitación de sus letras como poesía, sin perder su esencia. 

Vuelta a su esencia inicial

De nuevo encontramos en sus dos últimos álbumes, Adrar Inu (My Mountain) e Ici et Ailleurs (Here and There) editados en 2013 y 2017 la vuelta a sus comienzos. La inspiración que bebía de su añorada Cabilia.

En 2018, por primera vez en 38 años, Idir apareció en el escenario en Argel para un concierto que celebraba el Año Nuevo bereber. Dos años después habló con orgullo en entrevistas de las actuales protestas pacíficas en Argelia; en una de ellas, con el Journal du dimanche, en abril de 2019 dijo: “Reconozco haber vivido estos momentos de gracia desde el 22 de febrero como soplos de aire fresco. Tengo fibrosis pulmonar, sé de lo que estoy hablando. De cualquier manera, estamos condenados a tener éxito. Por tanto, sigamos pensando en términos de la nación argelina hacia el progreso. Si nos mantenemos unidos, nada ni nadie podrá deshacernos”.

Ahora esa enfermedad a la que hizo referencia le quitó la vida y ha dejado un regalo en este mundo para que todos le recuerden con gran admiración. Una inspiración para muchos, un símbolo para algunos y una voz para todos.