Refuerzo de la presencia militar internacional en el Sahel

Dinamarca se une a la Fuerza Takuba, los americanos priorizan la región
PHOTO/REUTERS  -   Soldados francéses en Mali

PHOTO/REUTERS  -   Soldados francéses en Mali

El pasado 8 de abril Dinamarca anunció su intención de unirse a la Task-Force Takuba, dependiente de la operación Barkhane que acompaña y forma a las unidades de reconocimiento e intervención de las Fuerzas Armadas malienses sobre todo en la región de Liptako Gourma (zona de las tres fronteras de Mali, Níger y Burkina Faso). Es en esta franja fronteriza donde se concentra la mayor actividad yihadista en la región del Sahel. Los protagonistas de la violencia terrorista son los grupos Estado Islámico del Gran Sahara y la coalición yihadista JNIM, vinculada con Al Qaeda del Magreb Islámico. Dinamarca ha asumido el compromiso de enviar una centena de soldados durante el primer trimestre de 2022. Además de los efectivos, el gobierno danés, previa validación de su parlamento, enviará una unidad quirúrgica y oficiales del Estado Mayor. Por otro lado, el gobierno danés se ha comprometido a enviar un avión de transporte tipo C-130 para el contingente de MINUSMA (Misión de Naciones Unidas en Mali) durante seis meses. 

Actualmente, a parte de los franceses, hay otros tres países que ya están sobre el terreno en la fuerza Takuba: Estonia, República Checa y Suecia. Bélgica hace unas semanas también ha anunciado que enviará tres oficiales de enlace. Italia también se ha comprometido a desplegar aproximadamente 200 efectivos, aunque estos deberían haber estado hace tiempo sobre el terreno, puesto que Italia fue uno de los primeros países en apoyar la iniciativa de Takuba (julio de 2020). Como se puede ver en el mapa, la Task Force Takuba tiene su cuartel general en Menaka con oficiales de ocho países distintos. En total, el contingente cuenta con 600 militares a los que se le añadirán otros 300 en el próximo año (200 italianos y 100 daneses).  Italia, Bélgica, País Bajos y Portugal por ahora sólo han enviado oficiales de enlace, en la mayoría de los casos, como el de Países Bajos e Italia, la lentitud en el despliegue se debe a las dilaciones en los procesos parlamentarios. Soldados francéses en Mali

El resto de la Task-Force Takuba está compuesto de un segundo grupo franco-checo está destinado con una Unidad Ligera de Reconocimiento e Intervención (ULRI) maliense, una fuerza de reacción rápida sueca, una fuerza de protección francesa y una antena quirúrgica y de reanimación sueca, también destinados en Menaka. En Gao, otro grupo franco-estonio está desplegado junto con otra ULRI maliense. Desde la base aérea de Niamey, opera una aeronave sueca de transporte táctico C-130 destinada al transporte y a la evacuación medical o estratégica. 

Por otro lado, este pasado marzo 40 soldados estadounidenses de la Fuerza Conjunta del Cuerno de África (CJTF-HOA) desplegados en Yibuti, de la Task Force Bayonet y del Grupo Operativo del Sur de Europa en África (SETAF-AF) hicieron tres rotaciones en Gao (2) y Tombouctou (1) en el norte de Mali para familiarizarse con las prácticas francesas de contraterrorismo. Según el director de estrategia y planes de la Fuerza Conjunta del Cuerno de África, Hugh Baker, es extremadamente importante que la Fuerza sea capaz de llegar y responder rápidamente a las crisis en cualquier parte del continente. Las tres jornadas de formación en Mali responden a la necesidad de mejorar sus capacidades en “entornos austeros” así como para reforzar la interoperabilidad y relación con sus socios sobre el terreno, en este caso, con los franceses. Oficiales de enlace americanos también estuvieron presentes en otras operaciones antiterroristas en la zona de las tres fronteras a principios de este año. De acuerdo con las declaraciones del Estado Mayor del Ejército (EMA) francés recogidas en el periódico Ouest France, hay muchas delegaciones del AFRICOM americano que llevan varios meses recorriendo la Banda Sahelo-Sahariana. Los americanos son socios de los franceses en otras operaciones en el Sahel, como en la Operación Eclipse, donde el 40% de las misiones ISR (Inteligencia - Vigilancia - Reconocimiento) en 2020 y el 30% de las misiones de transporte fueron llevadas a cabo por el AFRICOM.