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Marruecos

¿Cómo afectará el cambio climático al continente africano?

La responsabilidad de combatir el deterioro del planeta nos incluye a todos
Cambio climático

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El cambio climático es una de las mayores amenazas para el futuro de la humanidad. Las actividades humanas son el principal motor de la variación global del clima de la Tierra, especialmente debido a la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón). Cuando estos combustibles fósiles se queman, liberan gases de efecto invernadero (GEI), principalmente dióxido de carbono (CO2), que retienen el calor del sol y hacen que aumente la temperatura del planeta. La cantidad de CO2 en la atmósfera ha aumentado en un 50% respecto a cuando la humanidad comenzó a quemar combustibles fósiles a gran escala durante la Revolución Industrial, lo que ha provocado que la temperatura media del planeta haya aumentado 1,2°C grados centígrados desde finales del siglo XIX, como refleja el informe ‘Estado del Clima Global 2020’ de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

África será uno de los continentes que más sufrirá las consecuencias del cambio climático en las próximas décadas. A pesar de que el continente africano es el que emite los niveles más bajos de gases de efecto invernadero, ya que contribuye con tan solo el 4% de las emisiones mundiales de GEI, es el más vulnerable a los impactos del cambio climático. La vulnerabilidad de la región se debe en parte a su posición geografía, que la hace más sensible al aumento de la temperatura y la desertificación, y a su baja capacidad de adaptación como resultado de disfunciones en las economías nacionales. Tal es así que las temperaturas en África aumentan más rápido que el promedio mundial, desde aumentos de 0,2°C por década en el extremo inferior hasta más de 0,5°C por década en el extremo superior.

Más de 100 millones de africanos se verán afectados por el cambio climático a corto y medio plazo. Los expertos señalan que el calentamiento global derretirá los últimos glaciares de África, como los del Monte Kenia, en las próximas décadas, y la reducción del agua esencial para la producción agrícola creará pobreza, inseguridad alimentaria y desplazamiento de la población. Un coste elevado para un continente con pocos recursos económicos. De hecho, un estudio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirma que hasta 118 millones de personas extremadamente pobres estarán expuestas a fenómenos extremos (sequías, inundaciones, calor extremo, etc.) en 2030 debido al calentamiento global. Asimismo, otro estudio del Banco Mundial indica que hasta 86 millones de personas se verán obligadas a desplazarse antes de 2050.

El cambio climático es problema de todos

La responsabilidad de combatir el deterioro del planeta nos incluye a todos con medidas a pequeña y gran escala. Desde las grandes empresas a los consumidores. Todos podemos contribuir a limitar el cambio climático y ayudar a quienes menos contribuyen a causarlo. Con pequeños cambios en nuestro día a día podemos aportar nuestro granito de arena en la lucha climática. Te proponemos algunos cambios en tu vida para ayudar a salvar el planeta.

Ahorra energía en casa

Hay muchas cosas que podemos hacer para ahorrar energía en casa: reducir el uso de la calefacción y el aire acondicionado; utilizar electrodomésticos eficientes, de bajo consumo y poca contaminación; pasarse a las bombillas LED o de bajo consumo; cargar la lavadora hasta el máximo posible y lavar a baja temperatura con el detergente ecológico de Wipp Express, así como optar por el lavado en seco; y apagar completamente los pequeños electrodomésticos al terminar su uso, entre otras acciones.

Ejerce un consumo responsable

Nuestros hábitos de consumo están impulsando el cambio climático. La producción y el uso de bienes y servicios para el hogar es el responsable del 60% de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La ropa, los aparatos electrónicos y otros artículos que compramos de forma habitual generan emisiones de carbono en cada eslabón de la cadena de producción. Por este motivo, debemos ejercer un consumo responsable, principalmente comprando menos cosas, comprando cosas de segunda mano, reparando todo lo que podamos y reciclando.

Utiliza el transporte público

El transporte representa alrededor de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea (UE). Así que optar por el transporte público o un buen paseo es fundamental para ayudar a reducir considerablemente la huella de carbono y afronta este tipo de desafíos globales. También se puede optar por el vehículo eléctrico, ya que contribuye a reducir la contaminación atmosférica y causa menos emisiones de gases de efecto invernadero que los vehículos de diésel y gasolina.